Viola Scaglione: “Parece que los cubanos nacen con la danza metida dentro”

Viola Scaglione: “Parece que los cubanos nacen con la danza metida dentro”

La bailarina y directora de la compañía italiana Balletto Teatro di Torino prepara el viaje del grupo a La Habana

ITALIA.- Desde hace un año y medio Viola Scaglione (Turín, 1972) es directora de la prestigiosa compañía de danza Balletto Teatro di Torino (BTT), de casi cuarenta años de existencia. Se encarga de su gestión con la elección de coreógrafos y proyectos como los que llevarán a la compañía a participar, el próximo 2 de noviembre, en el festival “Alicia Alonso” de Cuba. Un país que no le es nuevo a Scaglione, pues ya estuvo presente en la anterior presencia de los italianos en La Habana, hace veinte años (o diez ediciones, pues el festival es bienal).

“De lo que yo me acuerdo perfectamente, y es algo que me gustó muchísimo, es que allí la danza es algo supernormal y popular”, explica Scaglione en un español más que aceptable (aprendido durante períodos de trabajo en Madrid), y se deshace en elogios cuando habla de la relación del cubano con la danza. “En Italia el público es muy calmo, muy frío”, describe, y lo compara con Cuba, donde le encantó “porque participa”. “No es alguien que ve una función solo, sino que está involucrado, y si algo sale bien, se siente la pasión (…), es como en Italia el fútbol”, cuenta con indisimulada alegría, poco antes de recordar a niños vestidos con maillots que bailaban por las calles. “Parece que ya desde el nacimiento [los cubanos] tienen esto de la danza metido dentro”, añade. “Es un intercambio muy interesante. Para mí, volver allí es un placer.”

En su 26ª edición (programada del 28 de octubre al 6 de noviembre), el “Alicia Alonso” recibirá desde Italia una representación de la danza muy personal, como es la del BTT, que además se encuentra en plena transformación porque, a diferencia de antes de su llegada a la dirección, Scaglione la ha abierto a diferentes coreógrafos. Y es que ella misma se define como una persona abierta a los experimentos. “Me gusta esto de cambiar, que la gente de la compañía sea superversátil, así que de alguna manera los seis bailarines somos freelance porque cambiamos completamente de registro”.

“Luchamos e intentamos bailar y hacer este trabajo con valores, que para mí son fundamentales”, continúa la italiana. De hecho, Scaglione desvela que a algunos de sus bailarines los ha seleccionado a través de vídeos casi amateur en los que se veía algo imprescindible para ella: “la condición humana”, la que es “inseparable de la danza”; palabras de Alejo Carpentier que son el eslogan del “Alicia Alonso”. “Estoy perfectamente de acuerdo”, asegura la directora. “Cuando yo busco un bailarín, si no veo eso, me da igual que pueda hacer mil giros, no me interesa. La condición humana es fundamental para este trabajo, para hacer cualquier trabajo”

El resultado, unos espectáculos “muy variados”. En ocasión del festival de La Habana, la compañía de Turín ha preparado dos coreografías, una del español José Reches (Kiss me hard before you) y otra de la cubana Laura Domingo Agüero (Dove sei?), que plantea el tema de las invasivas nuevas tecnologías, de cómo afectan al comportamiento de la sociedad y a las formas de expresión. Como coreógrafa, Laura Domingo es, según Scaglione, “muy clara y muy directa”, pues se basa en la improvisación “pero con una estructura muy clara. (…) El movimiento no tiene que ser gratuito”.

“Es la primera vez que trabajamos con una coreógrafa cubana, y eso para mí es también muy interesante”, apunta la turinesa. La relación del BTT con Laura Domingo comenzó con un proyecto de danza e intercambio entre Cuba e Italia, “Cubita”. A partir de este primer contacto, a principios de septiembre, la relación se ha consolidado muy rápidamente y el próximo 29 de octubre viajarán juntos a La Habana para participar en una de las actividades colaterales del festival, programada en la Fábrica de Arte Cubano. Una invitación que no es nueva para los bailarines del BTT, pues anteriormente han participado en eventos similares en Virginia (este de los Estados Unidos) o Macerata (sur de Italia). Y a la vuelta de Cuba les espera un importante estreno a mitad de diciembre para cerrar la temporada, con dos obras de muy conectadas con Israel, una perteneciente a una coreógrafa israelí y otra a uno italiano que vive en Tel Aviv.

Fuera de las actuaciones, Scaglione siente curiosidad por ver cómo es la situación de la isla con respecto a veinte años atrás, aunque cree que en Italia no se percibe un cambio en la situación política cubana. “Yo tampoco me quiero informar tanto antes porque no quiero tener preconceptos. Claro, voy a estar abierta y alerta porque es completamente otra cultura, pero de forma positiva”, y agrega que ella, personalmente, se centrará más “en el intercambio de culturas, de costumbres, de cómo se vive.”

En total, la expedición del BTT constará de siete personas, entre las que se encuentra una bailarina alemana y uno israelí. “Les voy a decir que estén abiertos y que acojan la diferencia como algo positivo”, explica la directora, que al mismo tiempo es consciente de que no tendrán muchas de “las comodidades o servicios como conexión a internet”, por lo para ellos “será una experiencia súper diferente”. “Lo primero que a mí me importa en nuestra compañía son las personas”, agrega Scaglione, que cree que desde el momento en el que han elegido “expresarse con la danza” su misión “no es conseguir que los bailarines sepan alzar las piernas muchísimo sino que sean personas”.

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