‘Ex-change’, la alianza cultural Cuba y EEUU

‘Ex-change’, la alianza cultural Cuba y EEUU

Un documental de Juan Carlos Travieso que toca un tema polémico

Juan Carlos Travieso (Foto: Marcelo Álvarez)

SANTA CLARA.- El pasado mes, el realizador Juan Carlos Travieso refería en su cuenta personal de Facebook que la televisión nacional había retirado del aire un programa en el que lo entrevistaban acerca del documental Ex-change, estrenado durante el 39 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. Hasta hoy, poco o nada se ha hablado en los medios cubanos acerca del filme.

A pesar de los múltiples detractores y el cierto halo de reproche por parte de quienes han tratado de menospreciarlo, Ex-change ha sabido recoger gran parte de la historia del intercambio cultural entre Cuba y los Estados Unidos a través de más de 50 entrevistas a artistas radicados en ambas orillas, al tiempo en que realiza un recorrido por lo que ha ocurrido a lo largo de la historia cultural de la Isla.

Entre los testimoniantes se encuentran figuras de la talla de Rosita Fornés, Amaury Gutiérrez, Osvaldo Doimeadiós, Silvio Rodríguez, Israel Rojas, Manolín “el médico de la salsa”, Gema Corredera y otros, los cuales, o bien decidieron emigrar hacia Estados Unidos, o han sido invitados a ofrecer conciertos y presentaciones en la tierra vecina.

Ex-change, según dijo su propio director en entrevista para CubaNet, no es más que un bosquejo de una relación que, de pronto, se vio afectada y de cómo la cultura sirvió de puente para restablecer un diálogo que debía fluir natural.

¿Por qué un documental basado en el intercambio cultural de ambos países?

Porque gracias al aporte y la voluntad de los artistas de ambas partes permitió que años después se lograran normalizar un poco las relaciones entre ambos países. Fue moviendo un poco los intereses políticos.

Cartel del documental ‘Ex-change’ (Foto: Marcelo Álvarez)

Sin embargo, ha sido bastante polémico…

Arroja, simplemente, las vivencias de personas que participaron del intercambio, de una y otra parte. Se cuentan no más que historias reales, de músicos, de actores, de artistas de la plástica que fueron partícipes de la situación. Habla de un proceso histórico que incluye la ruptura de relaciones entre ambos países que, al tiempo, afectó las relaciones culturales, así como personales o familiares, y cómo se ha pasado por diversas etapas. Fue un documental que estuvo cuatro años en producción y que, por tanto, recopiló mucha información así como material de archivo cedido, muchas veces, por los propios actores. Es, también, una invitación a reflexionar, a pensar lo que hemos llegado a ser, los caminos por los que podemos ir como sociedad o país.

Y el público, ¿cómo reaccionó en el estreno?

Creo que la gente encontró en el documental algunas de las expectativas que tenía porque, cuando está la proyección andando, te percatas de que se quedan atentos a lo que está pasando en pantalla. Se logra una sintonía y al final se nos acercan y nos hablan mucho de lo que les movió o los puntos en los que están de acuerdo o no. En definitiva, está generando algo. El documental es un producto vivo que empieza a cobrar fuerza en la medida en que las personas lo asuman, estén de acuerdo o no con él. Ojalá siga pasando esto.

Esta es la segunda presentación oficial. ¿Qué tiene de especial El Mejunje?

Escogimos la ciudad de Santa Clara por la magia que tiene. Pensamos que si es un documental que habla también de la necesidad de aprender a ser diversos, de escucharnos mejor los unos a los otros, pues El Mejunje es como el sitio ideal para exhibirlo, porque responde también a la misma filosofía o los mismos conceptos de Ex-change.

¿Cómo lograste acceder a los entrevistados, sobre todo los del otro lado?

Les propuse el tema del intercambio cultural y estuvieron de acuerdo. Del lado de allá nos apoyó un grupo de producción para poder filmar a algunos de esos artistas. Por supuesto, no pudimos llegar a todos porque, a veces, se hace difícil llegar a grandes figuras. Yo no fui a Estados Unidos, un equipo se encargó de filmarnos todas las entrevistas para luego armarlas acá. Creo que en él hay una diversidad de actores que en las diversas ramas del arte ayudaron a este intercambio a pesar de que puedan tener posiciones distintas. Se trata de escucharlos a todos y respetar los puntos de vista que cada quien defiende desde su ideología o su forma de pensar, vivir y actuar.

Presentación del documental (Foto: Marcelo Álvarez)

De ahí también su nombre…

Aunque la palabra significa intercambio nos parecía que, a la hora de escribirlo, mejor lo separábamos, porque el “ex” nos remite a algo que hubo y que dejó de existir. Es decir, el intercambio cultural no es algo que surgió con el 59, venía fluyendo desde hacía mucho tiempo atrás. Muchos cubanos desde antes dejaron también su huella en la otra orilla. Son vínculos que están más allá de la música o la plástica, por ejemplo, hasta en el arte culinario, en la forma de vestir o en las maneras de comportamiento social. Hay cosas que siempre nos unen a los cubanos de allá o de acá. Son más las que nos unen que las que nos separan, lo dicen los propios entrevistados. Lo que estamos defendiendo con el documental es que logremos ver eso como algo normal y que encontremos los puntos positivos de esa unión. Ex-change es la posibilidad de escucharnos todos y que todos tengan espacio para hablar.

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