“Desaparecen” los artistas, pero no se suspenden las exposiciones

“Desaparecen” los artistas, pero no se suspenden las exposiciones

“Me llamaron ese mismo viernes para decirme que tuviera cuidado, que podía ir gente que no estaba mezclada con el mundo del arte”

cuba bienal arte
Fotografías de las obras (foto del autor)

LA HABANA, Cuba. – Los organizadores de la XIII Bienal de La Habana se reservaron el derecho de admitir a artistas independientes, pero no han asumido públicamente sus propias estrategias de persecución y censura contra creadores alternativos ni su colaboración a cuatro manos con los órganos de la Seguridad del Estado para secuestrar y deportar a los artistas no complacientes con el régimen.

Los mexicanos Jesús Benítez y Ximena Luna Gaona y el cubano Adonis Milán son tres de las víctimas de la gran performance de la XIII Bienal de La Habana, un evento que podría entenderse mejor gracias a los eslóganes “políticas culturales excluyentes”, “secuestros, amenazas y torturas” o “aquí expone quien yo quiera”.

Claudia Genlui Hidalgo hizo la expo pese al secuestro

“Jesús Benítez había participado en la Bienal 00 y ahora él y Ximena Luna Gaona se habían autoinvitado a la XIII Bienal”, cuenta Claudia Genlui Hidalgo, curadora de Impulso, la exposición donde se mostraron las obras de ambos artistas mexicanos, en el Museo de la Disidencia.

“No eran obras que traían hechas. Durante todo el proceso de trabajo estuve vinculada a ellos orientándolos un poco, hasta que decidimos inaugurar la exposición el viernes 10 de mayo”. Sin embargo, al subir el cartel de promoción a las redes, los artistas recibieron una citación “porque tenían algún error en sus papeles y debían presentarse en una unidad de policía”.

Los dos artistas estuvieron secuestrados por “seis horas” durante las que fueron tratados como “delincuentes”. Según denuncia Jesús Benítez en su cuenta de Facebook después de la detención fueron deportados a México. Además, sufrieron el escarnio y la acusación pública, uno de los grandes recursos de los medios oficialistas cubanos para desacreditar a artistas independientes o críticos con el régimen.

El tratamiento de “delincuente” incluyó que no pudiera tener ningún tipo de comunicación para informar sobre su estado. No les dieron comida ni agua ni les permitieran ir al baño durante seis horas, aseguró Benítez.

“No se sabía nada de ellos, pero les había prometido que si a las 6:00 de la tarde ellos no estaban, inauguraría la exposición”, declara la curadora. Así obró, aunque también recibió la intimidación de la Seguridad del Estado. “Me llamaron ese mismo viernes para decirme que tuviera cuidado, que podía ir gente que no estaba mezclada con el mundo del arte como Amaury Pacheco”.

“Y yo fui sincera”, dice Genlui Hidalgo. “A mí me pareció que los muchachos habían trabajado muchísimo, se habían esforzado cantidad y que valía la pena inaugurar. Y se abrió a las 6.00 p.m.”.

Según la especialista, por primera vez en el Museo de la Disidencia la propuesta “no tenía ningún contenido político. Era un cuestionamiento sobre cómo la gente va a exposiciones y prácticamente sale sin entenderlas. Jesús y Ximena jugaron con eso”.

Adonis también fue secuestrado

La exposición del director de teatro Adonis Milán inaugurada en la galería independiente Bloque del Este se titula “El cuerpo de Perséfone Teatro” y consta de tres partes (vida, muerte y resurrección), pues la poética del grupo está basada “en el mito de la diosa griega”, explica el propio artista.

La exposición también se hizo por la persistencia de sus curadores, Amaury Pacheco, el OMNIPoeta, y la actriz Iris Ruiz, y pese a la ausencia de Adonis Milán.

“La primera parte es un entierro, un homenaje a esos espectáculos muertos, los que nunca llegaron a mostrarse”, en referencia a algunas de las obras no presentadas de Perséfone Teatro. “Zoológico de cristal” no llegó a presentarse por falta de presupuesto y “Andrómaca” por la intervención de la Seguridad del Estado, especifica Milán.

Sin embargo, el joven teatrista no deja de asombrarse de “los mecanismos de represión que no solamente emplea la Seguridad del Estado sino también el Ministerio de Cultura” para desarticular experiencias artísticas que no se ajustan a la ideología del gobierno cubano.

Por otro lado, la parte de la obra dedicada a la “vida” se refiera de las puestas que sí se realizaron, “obras, monólogos, performance, working progress”, comenta el director de teatro.

En la “resurrección”, por último, diserta sobre los proyectos en los trabaja actualmente.

“Es una serie de cortometrajes, de video-teatros, de microteatros o de micromonólogos. No quiero comenzar por cerrarlos en un solo concepto. Surgen a partir de unos textos de Spoon River, la antología de Edgar Lee Masters”. Milán optó por el soporte audiovisual para agilizar el proceso creativo y no poner en riesgo la obra ni a los artistas.

“Ya tenía una amenaza previa de la Seguridad que indicaba que no se iba a hacer la actividad”, cuenta Adonis a CubaNet. De hecho, el mismo día de la inauguración un capitán conocido como Efrén secuestró a Milán frente a la actriz Iris Ruiz. “Me tuvieron todo el tiempo en la carretera del Cotorro. Otro de sus miedos era que yo asistiera a la marcha LGBTI+”, dice.

Sin embargo, la exposición había sido previamente fijada para el sábado 11 de mayo.

Más que narrar el acto represivo el artista había empezado a valorar la importancia de contar “la historia de un teatro independiente que muestra las entrañas de un proceso que ha costado tanto y con el que me he tenido que reinventar”, termina Milán, un teatrista independiente que hasta hoy también ha sufrido varias detenciones, secuestros e interrogatorios.

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