¿Por qué no sacar a Cuba de la lista de patrocinadores del terrorismo?

¿Por qué no sacar a Cuba de la lista de patrocinadores del terrorismo?

¿Qué decir de la presencia de un barco espía ruso en La Habana durante la ronda de negociaciones entre Cuba y los Estados Unidos y las conversaciones con Moscú para reestablecer una base de espionaje electrónico ruso en la isla?

Las avispas negras, tropas élite cubanas en Venezuela

WASHINGTON, Estados Unidos. –El Presidente Barack Obama le ha pedido al Secretario de Estado John Kerry que estudie la posibilidad de sacar a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo que publica todos los años el Departamento de Estado, pero el Buró Federal de Investigaciones continúa ofreciendo una recompensa de hasta dos millones de dólares “por información que lleve a la captura de Joanne Chesimard”, una terrorista norteamericana que vive en Cuba después de escapar de prisión en 1979, donde cumplía cadena perpetua por matar a un policía de Nueva Jersey.

Chesimard fue miembro de “una organización revolucionaria extremista”, que  financiaba sus actividades robando bancos.  Detenida por patrulleros de Nueva Jersey en una supercarretera, Chesimard y sus cómplices abrieron fuego. Un patrullero fue herido, otro baleado mortalmente “como una ejecución a quema ropas”, dijo el FBI.

La Habana es el único gobierno que aparece en la Lista de Países Patrocinadores del Terrorismo que ha reconocido que le ha dado refugio a alguien en la lista de los Diez Terroristas Más Buscados del FBI.  El régimen también es el único gobierno en la Lista de Países Patrocinadores del Terrorismo que tiene a varios oficiales encausados por un gran jurado federal norteamericana acusados de asesinato y terrorismo: los tres oficiales de la Fuerza Aerea cubana responsables por el asesinato de tres norteamericanos y un residente de la Florida en espacio aéreo internacional en 1996 en el Estrecho de la Florida.

Las víctimas buscaban a refugiados cubanos en alta mar que escapaban de la isla  en pequeñas embarcaciones. Los asesinatos fueron ordenados por el general Raúl Castro, entonces ministro de las fuerzas armadas, quien condecoró a los asesinos.

El régimen le ha dado refugio a otros criminales, como es el caso del norteamericano Robert Vesco, acusado de estafa y fraude en los Estados Unidos.  Vesco fue a vivir en Cuba y tuvo dificultades con el régimen. Murió en una cárcel castrista y se supone que los millones de dólares que había robado fueron a parar en los bancos controlados por la familia Castro en Cuba. Hasta hoy no parece que Washington haya tratado recuperar esos dineros.

Varios artículos de prensa han reportado sobre “nacionales cubanos involucrados en fraudes y robos millonarios, incluyendo fraudes al Medicare”.  Cientos de millones de dólares robados a los contribuyentes norteamericanos han sido depositados en el Banco Nacional de Cuba. Es imposible que sumas de esa magnitud fueran depositadas en una entidad oficial cubana sin la aprobación de las agencias de inteligencia cubanas y de Raúl Castro. Aparentemente durante las negociaciones recientes con La Habana la Administración Obama tampoco exigió que la Habana devolviera esos millones de dólares que pertenecen al gobierno de Estados Unidos.

Cuba es también la única nación sorprendida tratando de enviar de contrabando  240 toneladas de armamentos pesados, incluyendo aviones de guerra, bajo sacos de azúcar a Corea del Norte en violación de las sanciones de las Naciones Unidas. Y en el momento en que editaba este artículo la prensa internacional dio a conocer otro contrabando de armas; esta vez un barco chino en camino a Cuba, cargado de cereales y toneladas de armas, capturado por el gobierno de Colombia.

Es obvio que los Estados Unidos no son una amenaza militar para el castrismo y valdría la pena averiguar cual iba a ser el destino final de esos armamentos y explosivos. El papel del régimen castrista en la región sigue siendo preocupante y hasta ahora tampoco se ha dicho si las negociaciones con La Habana incluyen convencer a Raul Castro para que retire a su contingente policiaco que continúa reprimiendo al pueblo venezolano.

¿Y qué decir de la presencia de un barco espía ruso en La Habana durante la ronda de negociaciones entre Cuba y los Estados Unidos y las conversaciones con Moscú   para reestablecer una base de espionaje electrónico ruso en la isla?

Si el Presidente Obama remueve al régimen de la lista del Departamento de Estado de patrocinadores del terrorismo internacional,  no solo habrá premiado a la dinastía castrista por sus crímenes, también puede esperar que el General-Presidente continuará siendo fiel a sus “principios” que han resultado en la destrucción de Cuba y de muchas muertes en la isla y alrededor del mundo.

Es difícil imaginar al Presidente Obama dando marcha atrás a su “nueva” política de concesiones al General Castro, pero afortunadamente para el pueblo norteamericano, los patriotas que fundaron la nación americana – en su sabiduría crearon un gobierno de tres ramas, en la que el Presidente no es un gobernante absoluto y el  Congreso tiene todavía un papel que jugar en forjar la política estadounidense dentro y fuera del país. .

Frank Calzon es director ejecutivo del Centro para Cuba Libre.

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Frank Calzon

Frank Calzon

Director ejecutivo del Centro para Cuba Libre.

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