Viajar no es un placer

Los potenciales viajeros deben hacer largas colas en las oficinas de reservaciones si se proponen viajar al interior

ARTEMISA, Cuba, julio (173.203.82.38) – El viaje entre La Habana y Bahía Honda  demora 2 horas y media aproximadamente cuando se hace en los ómnibus de la Asociación de Transporte por Ómnibus (ASTRO),aunque el tiempo real para consumarlo puede ser de cinco o más horas, si se le suma el tiempo requerido para poder comprar el pasaje.

Los potenciales viajeros deben hacer largas colas en las oficinas de reservaciones de ASTRO si se proponen viajar al interior del país. Hay quienes duermen allí desde la noche anterior para alcanzar turnos bajos. Si se suma el tiempo de espera hasta que abran las oficinas más la demora en ser atendido, pueden llegar a 14 las horas adicionales a la duración del viaje en sí.

Los pasajeros se quejan de lo incómodos que resultan los asientos de los ómnibus chinos Yutong, por el poco espacio entre ellos, al punto de que las personas altas chocan sus rodillas con el asiento delantero, aun cuando se sienten de medio lado. Al reclinarlos, los espaldares de los asientos caen prácticamente sobre el pasajero del asiento trasero.

Muchos de los mecanismos de los asientos están rotos, por lo que se balancean como sillones. Los pasajeros deben viajar tiesos, sin moverse mucho, y generalmente llegan a su destino con el cuerpo adolorido. Los forros que cubrían las cabeceras de los asientos, para evitar el contagio de enfermedades y la mezcla de sudores, en su mayoría han desaparecido y los asientos están sucios.

Cuando llueve, los choferes conducen despacio y extreman las precauciones; el viaje se alarga, en ocasiones dos o tres horas más, como le ocurrió recientemente a una amiga que viajó a Guantánamo y llegó a la ciudad con 3 horas de retraso.

Aunque quizás sea bueno para la seguridad de los pasajeros y la tripulación, los ómnibus se desplazan a muy poca velocidad. El viaje, de 70 kilómetros, entre La Habana y Cabañas demora 1 hora y 25 minutos, lo que arroja una velocidad promedio de sólo 47 kilómetros por hora.

Algunos todavía llaman a este servicio “especial”. Realmente lo único que le veo de especial es que me recuerda los peores momentos del inolvidable “periodo especial”.

[email protected]

Moises Leonardo Rodriguez

Moisés Leonardo Rodríguez, La Habana, 1947. Fue profesor de la Academia Naval y del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona, entre otros desempeños académicos a lo largo de su vida. Se inició en la prensa independiente en la agencia Grupo de Trabajo Decoro, es director y miembro fundador de la organización Corriente Martiana.
También forma parte de la Asociación pro Libertad de Prensa.

[fbcomments]