Tupir la blogósfera

Tupir la blogósfera

Puede que los jóvenes ciber-guerreros oxigenen un poco la blogosfera oficial. Ya Enrique Ubieta y Manuel Lagarde aburrían con tanta palabrería

LA HABANA, Cuba, marzo (173.203.82.38) – Daría gusto si no diera lástima escuchar por estos días el corito de tonterías de los jóvenes de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) que dicen a los periódicos y la televisión que se aprestan a defender a la revolución en la blogosfera.

Por encargo oficial –ya el ciber-policía Tato Fontes lo había anunciado- el ciberespacio se llenará de blogs de jóvenes que repetirán hasta la saciedad que aman a sus líderes y que son felices aquí. Tan feliz como aseguró a Cuba Visión una linda rubita que es su abuelo, que ni siquiera sabe qué es Internet. Ni falta que le hace. Bastante tiene el pobre anciano con correr de cola en cola para comprar las papas, el pan por la libreta y lo que todavía llega a la bodega, luego de asegurarse de comprar el periódico para leer las Reflexiones del Compañero Fidel varias horas antes de que las lean por el NTV. ¡Feliz como una lombriz que es el abuelito de Elaine!

Puede que los jóvenes ciber-guerreros oxigenen un poco la blogosfera oficial. Ya Enrique Ubieta y Manuel Lagarde aburrían con tanta palabrería insidioso. Provocaban bostezos como el que no pudo aguantar la teniente coronel con cara de pocos amigos durante la conferencia ¿filtrada? en la que Tato Fontes largaba  mechones de pelo para explicar la ciber-agresión yanqui.

Los nuevos blogs deben ser más entretenidos. ¿Por qué no? Que nadie se llame a engaño. La UCI no es el siniestro centro militarizado y de adoctrinamiento ideológico que algunos suponen. Nada de eso. “Aquello es un vacilón”, me cuenta una amiga.

En la UCI, con las cuentas pagadas por el Estado para enfrentar a la contrarrevolución, si se tiene cuidado con el servidor y los ciber-chivatones, se puede además bajar filmes americanos, juegos electrónicos, la música de moda y se cultivan por e-mail noviazgos “de afuera”. Hasta sus buenos despelotes se forman en los albergues. Y casi siempre se digitalizan y luego circulan a tutiplén por todo el país. El porno nacional, ahora que hay que sustituir importaciones, también tiene su encanto.

Audacia, creatividad y mucho reguetón. ¡Dale! Cuba Debate remixed. No espero menos de los nuevos blogs revolucionarios. Si quieren enfrentar a los blogueros  y a los periodistas independientes, que actualicen, además del modelo económico, la muela bizca y zurda. Al menos en la red. Que dejen la solemnidad y se pongan para las cosas.

Advierten por estos días a los veteranos de la Asociación de Combatientes que  “esto está malo y se va a poner peor”. Así que  frescura juvenil, fiesta y pachanga, DJ, y que prendan el mechón.

Pero que  no  vengan a estas alturas, si de tupir la blogosfera se trata, con Paquito el de Cuba (¡ay cuánto horror!, qué atrevido) y los blogueros oficiales y oficiosos con seudónimo que marean a Fernando Ravsberg con sus cuentos de camino acerca de los cambios.

El rebaño de  jóvenes blogueros oficiales no puede fallar en esta ciber-guerra. ¿O habrá que traer a Hugo Chávez, que no se parece a nadie, ahora que además de cantar rancheras, le dio por escribir crónicas marcianas (¡ay, Bradbury!), para que dé una manito con su candanga tuitera a sus  mentores de La Habana?

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Acerca del Autor

Luis Cino

Luis Cino

Luis Cino Álvarez (La Habana, 1956). Trabajó como profesor de inglés, en la construcción y la agricultura. Se inició en la prensa independiente en 1998. Entre 2002 y la primavera de 2003 perteneció al consejo de redacción de la revista De Cuba. Fue subdirector de Primavera Digital. Colaborador habitual de CubaNet desde 2003. Reside en Arroyo Naranjo. Sueña con poder dedicarse por entero y libre a escribir narrativa. Le apasionan los buenos libros, el mar, el jazz y los blues.

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