Pedaleando y sin huevos

Regreso de la bicicleta como transporte público demuestra fracaso de reformas económicas del régimen

MADRID, España, julio, www.cubanet.org -El huevo y la bicicleta están íntimamente unidos en Cuba. El declive de ese alimento en la  escasa dieta de los cubanos, coincide con el auge del pedaleo, aunque resulte ilógico que a menor alimentación, mayor consumo de energía. Hace unos 50 años, se bromeaba con que pronto se haría un monumento al chícharo, luego al huevo, pero todo parece indicar que la bicicleta será la definitivamente homenajeada.

El gobierno ha informado que los 5 huevos que vendía, a 15 centavos de peso, por el sistema de racionamiento, se mantendrán, pero suspendió la venta normada de otros 5, que vendía a 90 centavos. Estos últimos pasan al sistema de venta ¨liberada¨, al precio de 1.10. Evidentemente, no han logrado incrementar la producción, y prefieren encarecer la casi única proteína asequible, consumida fundamentalmente por niños y ancianos.

Por otro lado, se anuncia que la bicicleta recuperará su papel de principal transporte público, ganado al comienzo de nuestro eterno Período Especial, en la década de 1990, cuando Fidel Castro acordó con los dirigentes chinos ¨condiciones ventajosas¨ para la adquisición de un millón y medio de monstruos  de la marca Forever, que modificaron forever nuestros cuerpos, o enviaron al otro mundo a miles de esforzados cubanos.

Ya van quedando pocas Forever, la mayoría utilizadas por ingeniosos cuentapropistas en los ¨bicitaxis¨, esos triciclos que han demostrado la creatividad modernizante del ancestral transporte asiático, con el hombre halando la carretica de mimbre llena de personas u objetos.  Queda el consuelo de que en  La Habana no se ha llegado al ¨adelanto¨ de los coches y los caballos, que desde hace muchos años constituye el transporte de pasajeros en ciudades y pueblos del interior.

¿Modernización del transporte?

Según los Lineamientos aprobados por el VI Congreso del Partido Comunista, el propósito principal es ¨continuar la recuperación, modernización y reorganización del transporte, con el objetivo de mejorar la calidad y eficiencia del servicio de transportación de cargas y pasajeros, a partir del uso racional de todos los recursos en especial los energéticos, previendo las alternativas más económicas posibles¨. Más claro, ni el agua.

Pero los actuales medios de transporte estatal no se acercan ni remotamente a los niveles de 1989, cuando comenzó la gran crisis, aunque tampoco eran adecuados. La transportación de pasajeros se encuentra a menos de 55.0% del existente entonces, según las estadísticas oficiales. El vicepresidente Marino Murillo reconoció, en la reunión del Consejo de Ministros -efectuada el 28 de junio, y publicada el 1 de julio por Granma-, que el transporte de pasajeros en La Habana ha sido inestable, insuficiente y de baja calidad, y señaló como objetivo identificar las acciones organizativas que posibiliten un incremento, con mayor eficiencia, en las condiciones actuales.

Al parecer, la continua depauperación de la economía cubana no permite la importación, a pesar de que Fidel Castro auguró, hace unos 20 años, que las guaguas chinas, adquiridas a precios irrisorios, serían la eterna solución. El problema es que para mantener el suministro, hay que pagar, y la inmensa cantidad de productos que tendrían que adquirirse en China demanda prioridades que no llegan a los medios de transporte, ni a los piensos para la alimentación de las aves ponedoras de huevos.

Mientras, las medidas paliativas anunciadas recaen, como es costumbre, en los trabajadores. Si bien no es correcta éticamente, ¨la evasión del pago por parte de los pasajeros y el robo de la recaudación, de manera impune, por algunos trabajadores de las entidades transportistas¨, tampoco son las causas del mal, sino los bajos salarios y el deterioro progresivo de los valores éticos.

Se ha anunciado que se aplicará una nueva forma de pago a los trabajadores y directivos, aunque no se detalla. Por otra parte, resulta preocupante la referencia a los servicios por cuenta propia: ¨mal atendidos, caros y en muchos casos con vehículos que no reúnen las condiciones técnicas¨. Pues, si bien es cierto que los combustibles y las piezas de repuesto son adquiridas en el mercado informal, cuya fuente principal es el sistema estatal, los viejos autos norteamericanos han dado respuesta eficiente a la transportación en La Habana y en otros lugares de Cuba, cubriendo la inutilidad del Estado.

El mercado negro es su fuente principal, por la negativa del Estado a cubrir insumos indispensables. Murillo expresó que se ha priorizado la organización en cooperativas de servicios complementarios como los taxis ruteros, los ómnibus escolares, el transporte de trabajadores de las entidades estatales y porteadores privados, así como que se diseñará un sistema de incentivos con bonificaciones, exención de impuestos y subsidios, que permitan que no se incrementen los precios del pasaje.

Y como colofón, el vicepresidente informó que se promoverá el uso de bicicletas, con el fin de que este medio participe en la movilidad de la población, y que se evaluará la aplicación de precios no recaudatorios para la venta de piezas de mantenimiento.

En el resumen, el presidente Raúl Castro dijo que ¨nos movemos a un ritmo más rápido de lo que se imaginan quienes critican nuestra supuesta lentitud e ignoran las dificultades que enfrentamos¨. Pero es difícil conciliar su afirmación con el regreso de las bicicletas y con la carestía de los huevos.

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