Los efectos de Sandy, por donde no pasó

Los efectos de Sandy, por donde no pasó

Aunque Sandy no pasó por Puerto Padre, su efecto se siente con gran fuerza en la región

PUERTO PADRE, Cuba, diciembre, 173.203.82.38 -La carencia de comestibles ya se hace sentir en esta ciudad. Luego de que el huracán Sandy provocara cuantiosos daños en Santiago de Cuba y otras regiones de las provincias orientales, los abastecimientos enviados a las zonas de desastre están provocando desabastecimiento aquí.

Fuera de la cartilla de racionamiento ya no es posible adquirir en el mercado paralelo arroz, azúcar, huevos, ni fideos por solo citar cuatro productos de alta demanda que, aunque a precios elevados, eran adquiridos por la población para completar el racionamiento.

En el mercado paralelo, una libra de arroz cuesta cinco pesos, seis pesos una de azúcar parda, ocho la libra de azúcar refino; 2.40 el paquete de fideos, y 1.50 la unidad de huevo, pero ya nada de eso es posible conseguir en estos momentos.

Por si fuera poco, una asignación adicional al racionamiento, de cinco huevos per cápita con valor de 90 centavos cada uno, recién hoy ha comenzado su distribución correspondiente al ya casi finalizado mes de noviembre.

El pan tiene malísima calidad; en la panadería en donde este cronista lo adquiere, la dependienta suele exponer en el mostrador un engrudo desalentador para que los clientes comprueben por sí mismos que si el pan sale malo, las deficiencias son atribuibles a la mala calidad de la materia prima y no a la negligencia o la corrupción de los panaderos.

Pero si malo es el pan que se adquiere, solo a cinco centavos por la cartilla de racionamiento,  igualmente de malo es el adquirido de forma paralela a tres y 3.50 pesos la hogaza. Esto, cuando usted logra conseguirlo.

Los precios del mercado agropecuario son elevadísimos: una libra de frijol colorado aquí puede costar 17 pesos, y 10 una  libra de tomates.

En el mercado agropecuario, el arroz es posible adquirirlo a 5 pesos la libra, pero suele estar partido y se vuelve una pasta al cocinarlo.

Para abastecer a su familia antes de partir, un cubano-americano de visita en la ciudad ofrecía mil pesos por un saco de arroz de buena calidad. Medianamente bueno, lo consiguió en 700 pesos, en un restaurante, pagando por el saco de arroz crudo como si comprara raciones de arroz con frijoles negros.

Criar gallinas, pavos o cerdos para autoabastecimiento, ya tampoco resulta rentable…Una lata de pienso de cinco galones cuesta 80 ó 90 pesos, y hasta 100, y la mayoría de las veces comerciantes inescrupulosos venden cascarilla de arroz molida con un alto componente en sílice y escasos nutrientes, en lugar de pienso.

El maíz alcanza precios de oro, 15 ó 20 pesos por un jarro de cuatro libras. Cuando se consigue trigo, debe pagarse a tres pesos la libra y a 3.50 la de soya.

Si difícil es adquirir carne en el mercado, no lo es menos obtenerla por uno mismo. Pero aun en posesión de un terreno labrantío la crianza de animales se convierte en una tarea azarosa de tiempo completo. Ladrones de diferentes edades, desde jovenzuelos hasta hombres hechos y derechos recorren los campos cargando con cuanto se les ponga a la mano. Quien pretenda criar ya sea una gallina o una vaca, deberá pagar el precio de vivir prácticamente atado al animal, sin perderle pie ni pisada por un instante.

Sandy no pasó por aquí, pero sus efectos se sienten en Puerto Padre como si sus vientos nos hubieran azotado con categoría 5.

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