La prensa cubana cantinflea para “informar” sobre el plebiscito boricua

La prensa cubana cantinflea para “informar” sobre el plebiscito boricua

Durante decenios el gobierno cubano y su prensa han acusado a Estados Unidos de “colonizar” a Puerto Rico

GUANTÁNAMO, Cuba, noviembre, 173.203.82.38 -.-La prensa oficial cubana raras veces alcanza objetividad. Cuando el hecho tiene implicaciones políticas, todos los análisis resultan planos y tendenciosos. Y es que la tarea casi absoluta de la prensa oficial cubana jamás ha sido informar, sino defender una posición política e ideológica, algo que ahora ratifica Cubadebate y el propio Juventud Rebelde.

Paralelamente a las elecciones efectuadas el pasado martes 6 de noviembre en los Estados Unidos, en Puerto Rico se efectuó un plebiscito, el cuarto que se realiza desde 1967 -los otros fueron en 1993 y 1998- para que los puertorriqueños se pronunciaran sobre el estatus político de la isla. La prensa cubana, en una de las emisiones vespertinas del noticiero de televisión, informó escuetamente del hecho. Lo mismo hizo el periódico Granma en sus ediciones de los días 7 y 8 de noviembre. Sin embargo, Cubadebate –un sitio al que le queda muy mal el nombre pues suprime sistemáticamente los comentarios de los lectores que no resultan afines a sus intereses- ha publicado los días 8 y 9 de noviembre tres artículos que pretenden hacer creer lo que no es.

El señor Enrique Ubieta publicó un artículo el 8 de noviembre en el que afirma:

“Durante décadas, la opción mayoritaria ha sido la intermedia, la explícitamente colonial. Una minoría –que aparece ahora como mayoría- apoya la anexión”. Observe el lector la anfibología del final del párrafo, que no pretende otra cosa que confundir, pues el 61,15 por ciento de los votos válidos apoyó la estadidad, el 33,31 por ciento se pronunció por ser un estado libre asociado soberano y sólo el 5,53 por ciento se pronunció por la independencia.

Otro artículo publicado el 9 de noviembre, firmado por Perla Franco, dice que quienes se pronunciaron por la anexión no son la mayoría de los puertorriqueños. Para hacerlo se basa en el razonamiento de que si a los 439 mil 997 votos, que se pronunciaron por el Estado Libre Asociado soberano, se le suman las 468 mil 478 boletas en blanco, y las que se pronunciaron por la independencia (72 mil 551) la mayoría no correspondería al voto por la estadidad, un razonamiento endeble porque cada posición que ella agrupa en un inexistente frente único representa intereses diferentes y porque las boletas en blanco no pueden ser sumadas a ninguna de esas posiciones, por no estar definidas en ellas la voluntad del votante.

Esos mismos argumentos espurios, fueron los utilizados por Marina Menéndez Quintero en un extenso artículo publicado en la página 6 del periódico Juventud Rebelde del pasado domingo. Si siguiéramos la misma línea de pensamiento y sumáramos los votos de quienes se pronunciaron por la estadidad a los de quienes votaron por el Estado Libre Asociado soberano, se obtendría que la inmensa mayoría de los puertorriqueños que votaron, el 94,46 por ciento, no optaron por la independencia.

Lo que no escribió ninguno de estos periodistas, ni el autor del otro comentario aparecido sin firma el 9 de noviembre en Cubadebate, es que nunca, en los cuatro plebiscitos efectuados hasta ahora, la posición independentista ha alcanzado el 10 por ciento de los votos. La frustración debe de ser muy grande para quienes ven en esa posición el futuro de Puerto Rico y en la violencia la única forma de alcanzarla, entre los que se encuentran los terroristas del grupo armado Los Macheteros, que tanta violencia y muerte provocaron en su isla natal y en el propio territorio norteamericano.

Imagino también la frustración de quienes desde aquí adiestraron y ofrecieron albergue a esos terroristas y todavía pretenden imponerles a otros pueblos cuál debe ser su posición, porque lo cierto es que la mayoría de los boricuas expresó inequívocamente que no desea la independencia de Estados Unidos. No pueden ser dignos de encomio quienes entraron al Congreso norteamericano y dispararon cobardemente sobre personas indefensas, ni quienes pretendiendo ser portavoces de la mayoría hicieron del terrorismo un método de lucha, algo que elogia solapadamente Marina Menéndez Quintero.

Otro punto sobre el que no se pronuncian estos periodistas es que durante decenios el gobierno cubano y su prensa han estado acusando a Estados Unidos de que convirtió a Puerto Rico en una colonia, pero el caso es que la mayoría de pueblo puertorriqueño, en tres plebiscitos, expresó que quería continuar así. Ahora ha dicho que opta por la anexión, pero…¡qué curioso!, el plebiscito no tiene carácter vinculante. Es decir, los que siempre han querido apropiarse de la isla –según afirman el gobierno cubano y su prensa- no se consideran obligados a incorporarla a la unión, incluso, algunos legisladores norteamericanos señalan que es necesaria una consulta que refleje inobjetablemente la decisión de los boricuas. ¡Qué malo es el gobierno “colonialista” norteamericano!

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