La ley y la trampa

La ley y la trampa

Más de 5 años de salario cuesta a médicos cubanos legalización del título para ejercer en el extranjero

LA HABANA, Cuba, marzo, 173.203.82.38 -Tras la entrada en vigor, el pasado 14 de enero, del Decreto- Ley No. 302, los profesionales de la salud cubanos ya pueden viajar, al menos en teoría. Sin embargo, para poder ejercer la profesión de médico en otras partes del mundo se necesita, lógicamente, la legalización del título para su posterior homologación. Pero el costo de dicha legalización en las Consultorías Jurídicas del MINREX es de 1200 dólares, y el salario mensual promedio de un médico en Cuba es de 573 pesos cubanos, equivalentes a unos 25 dólares.

Tomás Rodríguez, un médico con 43 años de edad, ha sido invitado por una amiga a residir y trabajar en un país extranjero. Tomás no tiene en Cuba una vivienda propia, después de 18 años de ejercicio de su profesión. Una de las expectativas que tiene con el viaje es que algún día, si decide regresar, pueda comprarse una casa.

“Estoy en el límite de la desesperación. Mi amiga va a hacerse cargo de los gastos de mi viaje y, en principio, de darme alojamiento. Pero se supone que el título que avala mi profesión lo debo aportar yo”, expresa Tomás.

El dinero requerido tiene el carácter de “Impuesto”. La solicitud de la “Certificación de Notas” tiene el valor de 250 c.u.c., y la legalización, 200 c.u.c. La solicitud del “Programa de Estudios” cuesta 350 c.u.c., y la legalización, otros 200 c.u.c. El título de Médico General solo precisa abonar la suma de 200 c.u.c, puesto que el documento es aportado por el interesado y únicamente se paga la legalización, que en todos los casos cuesta lo mismo. Esto sucede igual con los restantes títulos de las diferentes especialidades cursadas.

Si Tomas llegara a legalizar el título de Médico General, prefiere renunciar a las otras dos especialidades que posee: “Esta oportunidad no va a durar eternamente. Por suerte, los títulos te los entregan al graduarte. Si solicito la “Certificación de Notas” con otro objetivo, me las dan con un pie de página que aclara que sólo pueden ser utilizadas en territorio nacional”, precisa.

Y agrega: “Al menos ahora somos libres (en teoría) para entrar y salir del país. Suponiendo que pudiera guardar el salario (24 c.u.c) sin tocar ni los 40 centavos de la guagua, tendría que pasarme ahorrando casi seis años de sueldo. Nadie puede convencerme ahora de que mis estudios fueron gratuitos. De hecho, creo haber pagado en estos 18 años de servicio la carrera de más de un médico.”

Acostumbrados a que las leyes promulgadas en Cuba, por y desde el Estado, no representen en primera instancia los intereses de los ciudadanos, la mayoría de la gente no se escandaliza con el precio a pagar para la legalización de los títulos que avalan las diferentes profesiones. Simplemente, las personas procuran conseguir el dinero y luego irse, como siempre, sin protestar.

Todas las migraciones humanas tienen el denominador común de luchar por la vida. Tomás concluye: “No tengo 20 años. No puedo irme y renunciar a mi profesión. ¿De qué voy a vivir, si el objetivo es salir a trabajar? Nos han reconocido nuestro derecho a viajar, pero solo parcialmente; sigue habiendo muchas trabas e impedimentos como éste”.

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