La Habana de los nuevos ricos

La Habana de los nuevos ricos

Algunos bares y restaurantes privados de La Habana adelantan lo que será el esparcimiento en futura democracia

LA HABANA, Cuba, enero, 173.203.82.38 -A raíz de la “apertura raulista”, han surgido nuevos espacios para el ocio muy diferentes a los que estabamos acostumbrados a ver; negocios pensados para el pequeño sector de la sociedad, que cuenta con el poder adquisitivo para pagar sus precios, astronómicos para la generalidad de los cubanos, que deben subsistir con menos de un dólar diario. Estos lugares tienen sugerentes nombres, como “Bar de Tapas” o “After Party”.

Generalmente funcionan en antiguas casas o mansiones remodeladas, acondicionadas y aclimatadas para los servicios que se prestan en ellas. Algunos fungen de día como bares/restaurantes, y a partir de las 12 de la noche, se transforman en espacios para la vida nocturna.

Varios de estos sitios se han montado con inversiones de dinero llegado del extranjero,  que rondan los 100 mil dólares. Sus elegantes instalaciones son posibles gracias a la inversión de algún “capitalista extranjero”, que seguramente apuesta por la recuperación de su inversión. El éxito parece sonreírle a estos lugares, que cuentan ya con clientes habituales. La atmósfera en ellos parece la de un país  capitalista, hasta del primer mundo, más que de la ruinosa Cuba que conocemos.

Los locales han sido diseñados con buen gusto y elegancia. La clientela habitual está conformada por artistas y músicos, que viajan al extranjero y ganan divisas,  por gerentes de empresas mixtas, y, por supuesto, por los hijos de los jerarcas del régimen. Tampoco faltan las mujeres jóvenes que ejercen la prostitución de más alto nivel.

En ellos el menú es elegante y variado,  hay todo tipo de bebidas, como en cualquier lugar del mundo y los precios son también los mismos que en lugares semejantes en Miami, Madrid, o cualquier otra ciudad del planeta. Son communes en ellos las cenas o desayunos de negocios.

En estos sitios no se escucha el atormentante reggaetton, omnipresente en las calles, sino lo mejor de la música internacional y la música tradicional cubana.

Está el Club Guadalupe, decorado, como su nombre lo sugiere, con un altar dedicado a la Virgen de Guadalupe. En este lugar se pueden alquilar mesas para jugar billar y el agradable ambiente es ideal para conversar y bailar. Se destaca por la calidad de sus pizzas y el eficiente servicio.

Otro ejemplo es el Pub-Bar Chill Out “Café Song”, cuyo slogan es: “Donde el sabor se convierte en canción”. El ambiente es acogedor y la iluminación muy bien diseñada. El  menú es de los mejores y más variados de La Habana. También ofrece entrega a a domicilio, desayunos y almuerzos.
El “Melen Club”, en Miramar, se caracteriza por su climatización y el decorado ambientado a lo “natural”. En su menú hay exquisitos entrantes. Este club es preferido por parejas o grupos de amigos que llegan tarde, para terminar la noche después de bailar en otro lugar.

Se destaca el bar “Tú Espacio”. Allí el cliente puede elegir entre varios espacios de esta mansión, que ofrecen diferentes ambientes. Desde salones muy íntimos y tranquilos, hasta salones bulliciosos y concurridos. Hay un bar y un patio exterior, con una preciosa fuente y un horno donde se cocina al carbón. Alrededor, están las mesas llenas de clientes, hay gran algarabía y fluye la bebida.

Estos son algunos ejemplos de los lugares frecuentados por esta nueva clase que comienza a emerger en Cuba, y no se conforma con la mediocridad y el mal servicio de los negocios estatales.

Estos sitios adelantan, aunque aún tímidamente y en muy pequeña escala, cómo podría parecer la Cuba que se avecina.

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