La alegría en casa del pobre

La gente llega a los mercados preguntando por el arroz, pero los dependientes dicen que no hay, y que al menos allí, no se venderá más

PUERTO PADRE, Cuba, septiembre (173.203.82.38) – El ministro de Comercio Interior dispuso la venta liberada de arroz importado a cinco pesos la libra en los mercados paralelos, según publicó la Gaceta Oficial el pasado 4 de febrero.

La venta se hizo efectiva a partir del 7 del propio mes, pero se descarriló en junio. ¿Por qué? Nadie se ha tomado el trabajo de explicarlo. La gente llega a los mercados preguntando por el arroz, sobre todo en las tiendas Ideal, pero los dependientes dicen que no hay, y que al menos allí, no se venderá más.

En Cuba el arroz es un producto caro, en ocasiones de pésima calidad, y difícil de conseguir. Junto con otros alimentos indispensables está racionado desde el 12 de marzo de 1962, cuando se instauró la llamada libreta de abastecimientos (racionamiento). El arroz racionado cuesta algunos centavos la libra, pero la cuota asignada apenas alcanza para dos semanas. Una familia compuesta por tres personas deberá comprar 15 o veinte libras más para completar el mes.

En los mercados agropecuarios estatales la libra de arroz se vende a tres pesos cincuenta centavos, pero la oferta suele ser esporádica en territorios no arroceros, y sólo venden cinco o diez libras per cápita, en dependencia de la existencia del grano y, por supuesto, deberá el cliente disponer de paciencia para soportar las largas colas.

Los campesinos y los revendedores tienen ofertas más o menos constantes, pero los precios oscilan entre cinco y siete pesos la libra con un elevadísimo por ciento de granos partidos y rastrojos de cosecha.

Las tiendas que cobran en divisas venden excelente arroz, pero a precios inaccesibles para el común de la familia cubana. Situación tan desoladora hizo que el gobierno vendiera a los ancianos y los niños de hasta doce años, un kilogramo de arroz adicional.

Con tal inestabilidad en la oferta, precio y calidad, la decisión gubernamental de vender arroz importado con regularidad y a un precio relativamente asequible fue tomada con agrado por la población. Pero la alegría del pobre dura poco.

De febrero a junio, desde por la mañana y hasta las diez de la noche, la gente pudo comprar arroz chino o vietnamita, limpio, con sólo el quince por ciento de los granos partidos. Téngase en cuenta que en el arroz de producción nacional, los granos rotos rebasan el 50 por ciento y suelen estar contaminados con paja, mala yerba o tierra.

La venta liberada de arroz importado desapareció del mapa; porque “hay que sustituir importaciones”. Los mercados agropecuarios estatales, en lo adelante, venderán arroz de producción nacional suministrado por la empresa de acopio, según dijeron funcionarios de comercio entrevistados para este reportaje.

Ni en sus mejores momentos, ni antes de 1959, ni después, Cuba ha podido auto abastecerse de arroz. ¿Logrará hacerlo ahora, con menos recursos?

La cosecha de 1960 fue de cuatro millones 500 mil quintales. Pero el consumo ese año ascendió a 7 millones 900 mil quintales, con una población de poco más de 6 millones de habitantes.

En la actualidad Cuba importa alrededor de 400 mil toneladas anuales, pero con una población superior a los once millones de habitantes. Esto es casi la misma cifra de importación con menos producción nacional, y casi el doble de la población existente en 1959,

El gobierno sostiene que todas las desgracias sufridas en la isla luego del desplome del campo socialista se deben a lo que llama el bloqueo norteamericano. En 1959 los arroceros cubanos tenían estancados 3 millones de quintales, más de 131 mil toneladas incompetentes en precios y calidad frente al arroz importado de Estados Unidos. Por lo que, a lo largo de la década del 50, se produjo un conflicto triangular entre los cultivadores, el gobierno cubano y los gobernantes estadounidenses, representantes de las arroceras de aquel país.

Entre 1951 y 52, Cuba importó de Estados Unidos 5 millones cien mil quintales de arroz; cuatro millones 900 mil en 1952-53; cuatro millones 500 mil entre 1953-54, y sólo 3 millones 300 mil en1954-55.

La isla hoy no produce lo que produjo hace décadas, ni tampoco importa lo que un día importó por cada habitante. ¿Qué comerán los cubanos?

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