El prohibitivo precio de la carne de cerdo

Los altos precios privan a la mayoría de los cubanos del único tipo de carne roja que estaba a su alcance

LA HABANA, Cuba, febrero, 173.203.82.38 -Con la imparable subida del precio de la carne de cerdo, ésta se ha tornado prácticamente inaccesible para la mayoría de los cubanos.

La producción de carne de cerdo por entidades estatales, al cierre del mes de septiembre de 2011, fue más de 101 mil toneladas, lo que significó 111,7% de cumplimiento del plan del año hasta ese momento. Sumada esta cantidad  a las casi 25 mil toneladas producidas por cooperativistas y productores privados, era de suponer que las empresas comercializadoras de los ministerios de la Agricultura y Comercio Interior, dispondrían de un elevado inventario para garantizar el suministro a los Mercados Agropecuarios Estatales, a un precio asequible a la población. Pero ha ocurrido todo lo contrario.

Por la vigencia de un sistema de precios dirigido a esquilmar el bolsillo de la población, en municipios habaneros como Arroyo Naranjo, Marianao, La Lisa o Centro Habana, el precio de la libra de recortería de carne de cerdo es de un dólar, mientras la libra del cocote cuesta 1,12 dólar, la libra de lomo o bistec está a 1,20 dólar; y el que esté dispuesto a tirar la casa por la ventana comiendo filete, tiene que pagar la libra a 1,60 dólar.

Como comprenderá el lector, estos precios resultan prohibitivos para la mayoría de los cubanos, que ganan 18 míseros dólares mensuales.

Artículos aparecidos en la prensa oficial, a finales de diciembre del pasado año, y en los últimos días de enero, se refirieron sólo a los problemas que confrontan las empresas porcinas en sus incumplimientos de entrega de carne de cerdo, pero pasaron por alto sus elevados precios y las razones por las que no se vende en los mercados agropecuarios estatales.

También guardan silencio acerca del hecho de que el pasado año fue el Estado el mayor productor de carne de cerdo. Las provincias de mayor densidad poblacional, como La Habana, Santiago de Cuba, Holguín, Villa Clara y Sancti Spíritus, al cierre de septiembre del pasado año, habían sobrecumplido su planes de producción de carne de cerdo, por encima de 124%.

Si realmente hubo carne en cantidades suficientes, nadie se explica por qué aquellos que quisieron celebrar el fin de año con un lechón asado, o una suculenta pierna, tuvieron que pagar la libra a los prohibitivos precios fijados por los vendedores particulares. Los establecimientos del Estado, cuyos precios están al alcance de las personas de menos ingresos, que conforman la mayoría de la población, simplemente no vendieron carne de cerdo.

El nuevo año se inició con un panorama peor. Si bien la carne de cerdo no ha faltado en los lugares en que se vende, los precios han seguido aumentando. En estos momentos, el lomo y el bistec hay que pagarlos a 1.40 dólar la libra, un precio que está sólo al alcance de muy pocos.

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Acerca del Autor

Osmar Laffita Rojas

Osmar Laffita Rojas

Osmar Laffita, Holguín, 1945. Marino mercante, profesión en la que se mantuvo durante 20 años. En 1991 pasa a trabajar en el turismo, hasta 1994. En 1993 ingresa a la Corriente Socialista Democráticas, y en 2007 se vincula al Partido Solidaridad Democrática. Desde ese año colabora con las páginas CubaNet y Primavera de Cuba e-mail: [email protected]

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