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Viernes, 20 de enero 2017

El Patio de María fue el hospital del rock, enfermos de SIDA y alcohólicos

La historia se remonta a cuando Los Tackson desgranaron las primeras notas de “Chico Ejemplar”

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Maria Gattorno y su tropa en el Patio

Maria Gattorno y su tropa en el Patio

LA HABANA, Cuba, agosto, www.cubanet.org -El sábado 10 de diciembre de 1988  los vecinos de un barrio muy cercano al palacio de gobierno, observaron algo inusual. Una pequeña casa comunal de Cultura, en ese lugar conocido como La Timba,  se convertía en el centro de confluencia de grupos de jóvenes cuya apariencia llamaba la atención.  Esa noche estaba prevista la apertura de un espacio a favor del rock en ese sitio al cual algunos, más cercanos a la génesis del proyecto, comenzaron a llamar en lo adelante El Patio de María.

En una reunión previa, realizada para coordinar el trabajo de las agrupaciones y la institución, el músico Dagoberto Pedraja (guitarrista de una de las bandas) propuso bautizar el sitio de esa manera.

En realidad, esa Casa de Cultura llevaba el nombre de Roberto Branly desde su fundación diez años antes. Pero los rockeros, casi sin querer, ofrecieron la mejor de las muestras de respeto y agradecimiento a la persona que se atrevió a abrirles un espacio, en un momento ciertamente difícil. Esa persona es una Licenciada en Historia del arte y Jefa del departamento de actividades de  esa casa de cultura. Por fortuna, aun está en este mundo. Se nombra María Gattorno.

Ese primer sábado 10, el concierto fue suspendido, pues el transporte que debía llevar  el audio y a la agrupación con sus instrumentos no apareció.

El siguiente sábado, 17 de diciembre, se programó la actuación de las bandas OVNI y Los Tackson. El patio se desbordo de público.

Apenas comenzó a sonar un tema, llamado Chico Ejemplar, de Los Tackson, una gran trifulca se desató sin control. Esta había sido iniciada por una discusión entre un joven y explosivo partidario del, por entonces, novedoso trash metal y un “rockero serio”  adepto al sonido clásico del hard rock. A esto se sumaron otros factores que elevaron la espiral de violencia. Sin embargo, El Patio… logró permanecer como espacio para el género en la capital durante casi 15 años.

Desde el primero de diciembre de 1991 comenzó a funcionar en dicho sitio un proyecto socio-cultural denominado Rock Vs Sida, alcoholismo y drogas. Este proyecto contó con el apoyo del Grupo Nacional de Prevención y Lucha contra el SIDA. En la difícil década de los 90, se sumaron varias ONG s europeas. Durante años, este proyecto mantuvo una línea de trabajo coherente, promoviendo conductas responsables en las relaciones sexuales y auspició el trato a drogodependientes y alcohólicos como personas con un problema de salud y no como delincuentes. En lo referido a las enfermedades de transmisión sexual, la percepción de riesgo y la prevención se impusieron sobre el desconocimiento respecto a estos temas. Hicieron peculiar a este proyecto las conferencias, proyección de videos y otras actividades dentro de su perfil y objetivos.

María Gattorno, a la izquierda, con amigos_http://blog.rogertm.com/

Era la primera vez que una institución cultural en Cuba se involucraba en una labor social de esta índole y, en ese sentido, su contribución forma parte de la historia, hoy silenciada pero no por ello olvidada. Fue allí donde, por primera vez, los enfermos de SIDA tuvieron un espacio de convivencia social que mucho ayudó a sensibilizar a los individuos sanos. En ese sentido, la labor de El Patio… comenzó desde antes de 1994, cuando la política de reclusión en los sanatorios de VIH en el país comenzó a cambiar. Mientras tanto, los anuncios televisivos relacionados con la prevención del mortífero virus, invariablemente, tenían como banda sonora el rock.

En la frontera entre los últimos años noventa y el nuevo milenio, el poder de convocatoria del rock y el metal en Cuba creció de manera considerable. Una nueva generación de seguidores de los más disimiles estilos del género, se aproximó a ver a las agrupaciones cultoras de una modalidad musical, cuya impronta era ya insoslayable, en el entorno sonoro de la isla. Durante los últimos días de septiembre de 2003, una “comisión” formada por representantes del gobierno provincial y oficiales de orden interior, determinó la eliminación del proyecto Rock Vs Sida, alcoholismo y droga. Así quedo decretada la muerte de un espacio cultural cuya impronta, de casi quince años, era conocida en toda Cuba y en el extranjero

Acerca del Autor

Camilo Ernesto Olivera Peidro
Camilo Ernesto Olivera Peidro

Camilo Ernesto Olivera Peidro -Ciudad de la Habana, (14 de Septiembre 1970) -Guionista e investigador - Ha participado en los eventos teóricos en casi todos los Festivales de rock que se realizan en cuba desde el 2001hasta la actualidad. -Taller de guión, producción y realización de espectáculos musicales (UNEAC, CARICATO) 2004 Graduado del Curso de guión y dramaturgia para televisión (Departamento de capacitación.Teletransmisora ICRT) 2006 Colaborador en publicaciones cubanas de carácter no oficial relacionadas con el género rock como, ¨El Punto G¨, ¨Insanedrac¨, ¨Ilusion¨. Desde diciembre de 2007, forma parte de la Agencia Cubana de Rock, donde labora como promotor cultural y miembro del Consejo editorial de la revista ¨Rock del Patio¨ (en proceso).Textos suyos aparecen publicados en ¨La Corchea¨ (ICM), sitios Webs: AHS, maximrock.com, cubametal.com, esquife.cu, Cubaencuentro, Voces, Cubanet y Diario de Cuba.

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