De espaldas a los vuelos de El Águila

¿Tendremos que esperar cuarenta años para ver en televisión el arribo estadounidense a Marte?

LA HABANA, Cuba, agosto, 173.203.82.38Solo dos o tres fotos, sin palabras elogiosas por el éxito del arribo de la misión espacial estadounidense a Marte, es el pequeño bocado que la prensa gubernamental ofreció “generosamente” a los cubanos.

Esta parquedad noticiosa sobre el acontecimiento nos retrotrae a otra, de hace cuatro décadas: ”El Águila ha aterrizado”, fueron las primeras palabras del astronauta Neil Armstrong, fallecido la pasada semana, al posarse el Apolo XI en la Luna, el 20 de julio de1969. Tales palabras se escucharon en todo el planeta, menos en Cuba, donde la población tampoco pudo ver por televisión -como lo vio todo el mundo-, el suave descenso y caminata de Armstrong y Edwin Aldrin por suelo selenita, mientras que un tercer astronauta, Michael Collins, controlaba la nave que los devolvería a la Tierra.

El pueblo cubano no conoció qué ocurría en esa trascendental fecha, en la que por primera y única vez en la historia, los conflictos bélicos se paralizaron espontáneamente, y millones de seres se dieron la mano, fraternalmente, al margen de culturas, ideologías, credos, razas y banderas.

Fue tanto el asombro y la desbordada alegría, que Enrique Febbraro, profesor y músico argentino, propuso instaurar el 20 de julio como Día del Amigo, como contribución a los anhelos de fraternidad y paz universales. Desde entonces, ese día es celebrado en los países de América, pero no en Cuba.

Es curioso que el 23 de julio de 2009, a cuarenta años del alunizaje, el diario Juventud Rebelde se atreviera a recordar la fecha, aunque descalificando la hazaña cósmica estadounidense y de la humanidad, mediante la insidiosa leyenda negra que la pone en duda, ficción que en su momento echara a volar la Inteligencia soviética.

Sin embargo, este diario cometió el error de olvidar que tres días antes, la televisión cubana, como una especie de mea culpa, había exhibido un documental de Discovery-Nasa que certifica incuestionablemente el alunizaje.

Lo mismo que aquel vuelo del Águila a la luna, el reciente planeo de otra Águila, en Marte, ha sido opacado en Cuba, tras oscuras y compactas polvaredas informativas.  ¿Tendremos que esperar otros cuarenta años para ver en la televisión las imágenes de este importante acontecimiento científico?

cosanoalen@yahoo.com

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