A 13 años de la mordaza del 13

A 13 años de la mordaza del 13

Aniversario de una siniestra medida con la que Fidel Castro impuso la represión dictatorial como ley

LA HABANA, Cuba, marzo, 173.203.82.38 -El 9 de septiembre de 1998, el FBI de los Estados Unidos detiene a diez agentes cubanos que formaban parte de lo que se dio a conocer como “La Red Avispa”. En los meses que siguieron fueron apresados en Estados Unidos algunos espías más de Castro. El caso más relevante es el de Ana Belén Montes, analista del Pentágono para Cuba, quien había sido reclutada por los servicios cubanos de inteligencia.

Desde su toma del poder, en 1959, el dictador cubano se caracterizó por la costumbre de descargar siempre su cólera y sus frustraciones, contra el pueblo, como revancha ante cualquier revés en su eterna y personal confrontación con Estados Unidos. Fiel a su costumbre, cuatro meses después de las detenciones de sus espías, el 5 de enero de 1999, en el aniversario de la Policía Nacional Revolucionaria, Fidel Castro desató su ira contra nosotros. Lo hizo pronunciando  un discurso donde llamó a sus gendarmes a darse a respetar a cualquier precio, a tener mano dura con la población y a ser implacables con el delito; en un país donde casi todo es delito y el pueblo está compelido a delinquiro para poder subsistir.

Súbitamente se instauró de facto un estado de emergencia no declarado. Las fuerzas especiales de la policía, llamadas “Avispas Negras”, y la policía militar del ejército, las llamadas “Boinas Rojas”, tomaron por asalto las ciudades del país. La represión, contra todos y contra todo, se entronizó. Las calles se llenaron de uniformados acompañados de perros, quienes más allá de su propensión contra la juventud, en especial la afrodescendiente, no hacían distinción de sexo, edad o compostura. La gendarmería enardecida requisaba las ciudades.

En las prisiones se ensombreció aun más el panorama para todos. En especial los prisioneros políticos fuimos objeto de una ola de represalias. Empeoraron las condiciones de vida y se redujeron las visitas familiares, en forma drástica. A los que protestamos, nos las suprimieron por años. En la habanera Prisión Combinado del Este, nos quitaron el derecho al horario de soleador, y yo mismo estuve 5 años sin ver el sol.

En el citado discurso, el líder cubano solicitó una sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular para promulgar una ley contra todo tipo de manifestación contrarrevolucionaria. La reunión parlamentaria para aprobar la ley draconiana se convocó para el día 13 de febrero, de 1999, haciéndola coincidir con la Conferencia de Obispos Católicos de América, que sesionaría durante cinco días en la Habana, con motivo del aniversario de la visita a Cuba del Papa Juan Pablo II.

El pleno de los diputados se programó para ese día, como desplante al Cónclave Católico y a la Iglesia en su conjunto. El gobierno justificó la elección de esa fecha, con la mención de eventos de la revolución ocurridos anteriormente, pero éste y aquéllos tienen más que ver con las cábalas de Fidel Castro, nacido un día 13, de agosto,número considerado fatídico en nuestra cultura. El caso más notorio, tal vez, es el del Remolcador 13 de Marzo, hundido por órdenes del gobierno el 13 de junio de 1994, cuando se alejaba de las costas cubanas cargado de personas que trataban de escapar de la isla. En el hecho perdieron la vida treinta y siete personas, diez de ellas niños.

“Los niños cantores de La Habana”, como algunos llaman al parlamento cubano, aprobaron con la unanimidad de siempre, el legajo por los Castro,  y lo llmamaron “Ley 88 de Protección de la Independencia Nacional y la Economía de Cuba”. Ésta ley,  junto a la acción punitiva que acompañó su aprobación, además de constituir la revancha de los Castro por la detención de sus espías en Estados Unidos, tenía como objetivo paralizar la creciente oposición y acallar el descontento popular, en el marco de la Novena Cumbre Iberoamericana, que se efectuaría ese año en La Habana.

El pasado día 13 de febrero se cumplieron13 años desde que ese diablo, nacido también un día 13, neutralizara el influjo positivo del Cónclave de amor en Cristo, codificando aun más la represión como ley, para acallar el clamor de libertad. El diablo la llamó Ley 88, pero para el pueblo siempre ha sido la Ley mordaza.

Acerca del Autor

Francisco Chaviano González

Francisco Chaviano González

Francisco Chaviano González. Sagua la Grande, Villa Clara, 1973. Profesor de Matemática, disidente desde 1987, prisionero de conciencia. Cumplió dos condenas, de 1 año, en 1989, y 15 años en 1994. Presidió el Consejo Nacional por los Derechos Civiles en 1990 y Agenda para la Transición Cubana (portavoz en 2009 y 2011). Desde 2012 está exiliado en Estados Unidos.

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