El peso cubano, papel de bolsillo

El peso cubano, papel de bolsillo

Rumores de una inminente unificación monetaria sacuden al país

Billete de tres pesos cubanos, con la imagen del ‘Che’ Guevara (Archivo)

LA HABANA.- El rumor generalizado de que de un momento a otro el gobierno unificaría la moneda provocó un revuelo enorme en el país, por lo que no fueron pocos los que se precipitaron a tratar de poner a buen recaudo su dinerito. La incertidumbre más generalizada era no saber qué moneda retirarían de circulación. Unos opinaban que el CUC, otros, apostaban por el CUP. Cuando los medios desmintieron el rumor, sólo mencionaron el aumento de personas en los bancos y Cadeca, pero no todos acudieron a  estos lugares para preservar sus ahorritos. Las inauditas peripecias de muchos son dignas de ser contadas, sobre todo porque reflejan la falta de fe que el pueblo tiene en el gobierno.

Jorgito, por ejemplo, es un cuentapropista que quiere ampliar su cafetería, pero teme perder su dinero. Como afortunadamente puede justificar la procedencia del mismo, abrió una cuenta en el banco. En cambio, Eduardo, que trabaja informalmente porque, según asegura, no está dispuesto a ser estafado por el gobierno, que le cobraría descomunales sumas en impuestos, tenía unos CUC guardados para hacer su baño nuevo y salió corriendo para la ferretería a comprar las piezas sanitarias. “Así tengo el dinero invertido, por si acaso…”.

Otros, como Pedro, un trabajador del Micons, aprovechó que un amigo había venido de la comunidad y le cambió el dinero que tenía guardado por dólares. “Con los verdes no hay escache”, asegura, “cuando los comunistas idearon aquel otro cambio de dinero, que arruinó a tantos, mi abuelo escondió los dólares y salvó la situación de la familia”. Sin embargo, sabe que en la actualidad el dólar no es la moneda ideal para cambiar, a causa del 12 % perdido en cada trueque. “Lo malo es que perdí en el cambio”, reconoce, “pero los pude vender en algo más que en Cadeca”.

Por su parte, Rafaela, que aunque no tiene dinero no vive ajena a la situación del país, ni tampoco calla sus criterios, sostiene que la medida aplicada hasta ahora para la  unificación monetaria no beneficia a la población, porque, desde que se puede pagar en las dos monedas, en las tiendas el gobierno nos cobra 25 pesos cubanos por cada CUC, mientras que en las Casas de Cambio nos paga los CUC a 24 pesos.

Algunos piensan que lo mejor que pueden hacer quienes tienen dinero en casa cuando surgen comentarios como este (de una posible e inmediata unificación monetaria) es poner su dinero en el banco. En ese caso, ¿por qué la gran mayoría de los cubanos no lo hace? La respuesta podría radicar en el hecho de que últimamente para abrir una cuenta de ahorro hay que llenar un cuestionario con, entre otras cosas, la procedencia del dinero, algo que en Cuba es bastante difícil porque los bajos salarios apenas alcanzan para comer, el resto necesario hay que conseguirlo “por la izquierda”.

Así le ocurre a Maritza, que da clases de inglés en el sector informal. Ante el temor de perder el dinero, su primer impulso fue ir al banco a hacer una cuenta de ahorro. Sin embargo, al enfrentarse al cuestionario, comprendió que no podía poner que el dinero procedía de las clases particulares, pues aunque trabaja duro y honradamente, no tiene licencia. “¡Qué va, esta gente quiere saber hasta donde el jején puso el huevo!”, pensó. Y con la misma se paró y se fue.

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