Paso atrás en la entrega de tierras

Paso atrás en la entrega de tierras

Empresas estatales están desalojando a productores que reanimaron áreas abandonadas

Salvo a los agricultores vinculados a cooperativas estatales, las autoridades comenzaron a solicitar los terenos entregados en usufructo (Foto: Osniel Carmona)

LA HABANA, Cuba.- Luego de seis años haciéndolas producir, un grupo de usufructuarios de La Habana y Mayabeque tendrán que devolver las tierras que pertenecen a empresas estatales o que suscitan interés para sus actividades.

Según significaron varios de los afectados, “de momento” solo quedarán exentos de las devoluciones aquellos que ocupan tierras anexadas a las cooperativas  agrícolas.

Las tierras en usufructo se comenzaron a entregar durante el 2010, en medio de un plan dirigido a impulsar las producciones agrícolas en pos de mejorar los índices de suficiencia alimentaria y disminuir las importaciones. La iniciativa, a la vez, tuvo entre sus premisas la recuperación de tierras ociosas e invadidas por la vegetación.

Al igual que otras formas de convenios en el ramo, los agricultores están legalmente obligados a vender con precios módicos el 70 por ciento de las producciones al Estado.

A finales de febrero, denuncian algunos de los agricultores en riesgo de perder los suelos de donde subsisten, con el apoyo de las delegaciones provinciales de la cartera las empresas dieron el ultimátum para que los usufructuarios cultiven las cosechas en marcha y efectúen las devoluciones, las cuales deberán realizarse antes de concluir el año.

De acuerdo con Raimundo Mosquera, las empresas de Pecuaria y Cultivos Varios llevan a cabo la mayoría de las reclamaciones de parcelas.

La mayoría de las tierras pueden ser ocupadas para pastar ganado (Foto: Osniel Carmona)

“No hay forma de apelar. Te meten la velocidad y no importa si tienes contrato o no, o cuántos sacos de viandas les hayas entregado. Te la quitan y ya“, dijo Mosquera, quien el mes pasado se vio obligado a devolver las tierras que trabajaba en el municipio Boyeros, al sur de La Habana.

En octubre pasado comenzaron las acciones para recuperar las tierras. Testimonios dados por agricultores afectados señalan que las empresas recurren a las autoridades policiales para expulsar a usufructuarios que se niegan a entregarlas.

Edgar López Cardoso, del municipio Boyeros, destacó que los campesinos fueron desplazados en momentos donde no tenían cultivos plantados, pero sí con suelos en proceso de preparación.

“Mandar a arar una hectárea cuesta unos mil pesos, y a eso se le añaden otros mil por cruzarla. Luego más dinero por rastrillarla, surcarla, etcétera. Nada de eso se tiene en cuenta a la hora del mazazo, la gente está perdiendo las inversiones, que a veces es lo único que poseen y lo sueltan apostando a progresar en un futuro”, acotó López.

Amplía que los agricultores que rechazan cancelar los contratos de usufructo, grupo en el cual se encuentra, fueron avisados de la posibilidad de recibir multas de hasta 5 mil pesos antes de que las autoridades intervengan para ocupar las tierras.

Solicitando anonimato por temor a sufrir nuevas represalias, un agricultor relata que los desalojos son ejecutados con maquinarias de las empresas con el apoyo de agentes del orden.

“Traen los tractores y barren con las siembras, con los cercados, con las casas de madera que se levantan para guardar los instrumentos e insumos, y para guarecerse”, indicó el campesino, quien además deberá abonar una multa de 1 800 pesos. “En un ratico miras como desbaratan el negocio que te llenaba la barriga”.

Entre las causas que llevaron a poner tierras estatales en manos privadas, destaca la inefectividad de las empresas gubernamentales para hacerlas producir al máximo.

Terrenos que alguna vez estuvieron inutilizados, los usufructuarios los convirtieron en productivos (Foto: Osniel Carmona)

Informaciones oficiales reflejan que en el periodo 2010-2013, lapso donde se comenzó potenciar la entrega de usufructos, el desempeño de la agricultura estatal lograba cubrir una tercera parte del consumo nacional. El resto de los alimentos procedían de las importaciones.

En 2012 la producción de frijoles, uno de los alimentos básicos en la dieta de los cubanos, apenas llegaba a 20 mil toneladas de las 100 mil que demandaba el consumo. En contraste, concluido el año 2015 las importaciones por el mismo concepto habían disminuido en un cincuenta por ciento.

La recogida de las tierras “alquiladas” supone un paso atrás en base a este diseño de recuperación agrícola, sin embargo, reflejan los agricultores que los verdaderos afectados son los usufructuarios que recibieron tierras fuera de cualquier forma de explotación.

De tal modo, los campesinos exigidos por la medida devolverán en óptimas condiciones para producir los suelos que en su momento obtuvieron ocupados por basureros o marabuzales.

Ignacio Ramos Valdés, usufructuario del municipio Melena del Sur en la provincia Mayabeque, refiere que un alto por ciento de esas tierras es propiedad de las empresas de Pecuaria, la cual no tiene permitido hacer concesiones de usufructo o cesión, pero al calor del contexto de manera ejecutiva entregó contratos a particulares.

Dichos terrenos, expone Ramos, estaban destinados a la siembra de alimento animal, o al pastoreo, pero los desatendieron y con el tiempo quedaron inutilizables.

“Por eso fue que los dieron a producir a la gente, y ahora que están limpios y generando toneladas de viandas, los quieren de vuelta”, dijo.

Ignacio Ramos Valdés, usufructuario del municipio Boyeros (Foto: Osniel Carmona)
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