Pa’ la playa… ¿cómo?

Pa’ la playa… ¿cómo?

La temporada de verano ofrece otro reto para los bañistas habaneros: el transporte

LA HABANA, Cuba.- El mes de julio en Cuba no sólo viene acompañado de mucho calor, sino que también trae consigo el fin del curso escolar y las vacaciones del estudiantado en todo el país y de la mayoría de los trabajadores estatales.

El bajo costo del transporte público, la cercanía de la ciudad a los balnearios y la posibilidad de llevar comida desde la casa –motivos mayoritariamente económicos–, convierten a la playa en el principal destino de miles de familias durante los meses estivales.

En La Habana, las playas más cercanas y populares son, sin lugar a dudas, las de Habana del Este, ya sea Marazul, Santa María o Guanabo. Pero cabe la pregunta de dónde está el transporte para llevar y traer diariamente a tantas personas.

Con un parque automotor de 51 vehículos y una frecuencia de entre 13 y 15 minutos, el paradero de ómnibus metropolitanos de Guanabo, con sus múltiples rutas, es el principal encargado de la transportación de pasajeros desde diversos puntos de La Habana hacia las populares Playas del Este.

Como en años anteriores, mochila en mano y desde horas muy tempranas, la primera parada del ómnibus 400, uno de los que llega a Guanabo, y de los más utilizados en la etapa estival, comienza a recibir a cientos de personas.

Según una fuente de la Dirección Provincial de Transporte (DPT) que pidió no ser nombrada, a pesar de los recientes problemas de la racionalización del petróleo, estos no afectarán al transporte de pasajeros en la capital, sin embargo, se tiene establecido un conjunto de medidas para controlar más las rutas de las guaguas, principalmente los de la Base de Transporte de Ómnibus Urbanos de Guanabo.

Boteros: oportunistas de la oferta y demanda

Ante la escasez de transporte público y en búsqueda de más rapidez, muchos ciudadanos acceden a otras alternativas como los conocidos “boteros”, aunque les cueste mucho de sus bolsillos.

El transporte público a esta zona es demasiado insuficiente como para evitar que disminuya la demanda de los taxis particulares. La ruta desde Habana Vieja hacia Guanabo mediante los “almendrones” es costosa, de hasta dos CUC por pasajero, en un país donde el salario medio escasamente rebasa los 20 CUC.

En tiempos de verano estas cifras aumentan considerablemente según el mercado, y con los cambios que ya vienen afectando al transporte privado en toda Cuba –el cual depende de la venta ilegal de combustible entre trabajadores estatales a privados–, se espera que estos costos aumenten.

Un motivo más para la violencia

A pesar de que en las horas de la mañana la afluencia de personas en búsqueda de un trasporte es bien alta, no es hasta bien entrada la tarde cuando empiezan los verdaderos problemas, en especial la ruta de la 400 que trae de regreso hacia el centro de la capital a la mayoría de los bañistas.

Pasadas las cinco de la tarde, y de manera casi masiva, las paradas se repletan con miles de personas que han estado un tiempo prolongado en la playa, quemados por el sol, aturdidos por el calor, y, sobre todo, con algunos tragos de más. A esta situación se le suma la desesperación en las paradas y los hacinamientos en las guaguas, provocando un sinnúmero de enfrentamientos entre los usuarios que convierten a las rutas de Guanabo como las más conflictivas de todos los recorridos de guaguas en la capital.

Este verano podría ser aún más difícil que años anteriores. La escasez de combustible, unida a los pocos ómnibus que cubren las rutas de las Playas del Este, complicarían aún más la situación, añadiendo a esto el costoso pasaje en un taxi particular.

Mientras tanto, los cubanos tendrán que conformarse con “seguir ahorrando y resistiendo” como bien dijeran algunos parlamentarios a los medios oficialistas después del discurso de Raúl Castro en la Asamblea Nacional el pasado sábado, y así pasar otro verano bajo los efectos de días calurosos.

Acerca del Autor

Manuel Díaz Mons

Manuel Díaz Mons

Manuel Díaz Mons: Nacido en La Habana, se graduó en la carrera de Ciencias Informáticas en el 2007, ha colaborado en diversos proyectos digitales del Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas y de manera autodidacta ejerce el periodismo desde el 2010 publicando en blogs y medios nacionales y extranjeros.

[fbcomments]