Mariana abandonada

Mariana abandonada

La estatua de Mariana Grajales, la madre de Antonio Maceo, la mambisa que le dijo a su hijo más pequeño “Empínate, que ya es hora de que pelees por tu patria como tus hermanos”, está abandonada a los grafiteros y ladrones de mármoles

Ver al fondo el preuniverisitario Saúl Delgado - Foto EGD
La estuatua de la madre de Antonio Maceo en el parque de 23 y C, en el barrio habanero de El Vedado, al fondo el pre universitario Saúl Delgado

LA HABANA, Cuba -Pocos son los parques en la Isla, que llevan el nombre de Mariana Grajales. De los que conozco uno está en San Luis, provincia de Santiago de Cuba; y el otro en el reparto habanero del Vedado, en 23 y C.

Para simbolizar a la madre de todos los cubanos, en el parque capitalino se erigió una estatua a Mariana con uno de sus hijos. Su imagen monumentaria se presenta fuerte y amorosa. Conmueve  al visitante, el beso maternal con el que despide al hijo y su brazo derecho fuertemente erguido apuntando con el índice el camino por la libertad de Cuba.

Parte trasera del monumento de Mariana Grajales – Foto EGD

Mariana trajo al mundo trece hijos (le falleció una hija pocos días al nacer). En ellos formó una férrea y estricta disciplina. A todos los llevó a la lucha por la independencia de Cuba. Ella y sus dos hijas trabajaron en los hospitales de campaña del ejército libertador.

Un hecho singular mostró el elevado patriotismo de Mariana, cuando a raíz de haber recibido Antonio Maceo su primera herida de guerra en el combate de Armonía  el 20 de mayo de 1869, le dijo a su hijo más pequeño, Marcos: “Empínate, que ya es hora de que pelees por tu patria como tus hermanos”.

Nuestro apóstol José Martí, sobre la heroica mambisa, dijo “¿Qué había en esta mujer, qué epopeya y misterio había en esa humilde mujer, qué santidad y unción hubo en su seno de madre, qué decoro y grandeza hubo en su sencilla vida, que cuando se escribe de ella como de la raíz del alma con serenidad de hijo, y como de entrañable efecto? Así queda en la historia, sonriendo al acabar su vida, rodeada de los varones que pelearon por su país, criando a sus nietos para que peleen”
“Es la mujer que más ha conmovido mi corazón”, escribió Martí, al conocer de la muerte el de Mariana Grajales Coello, acaecida el 27 de noviembre de 1893, a los 78 años.

Sin embargo ante tantos honores y honra que merece la “Madre Mambisa”, son pocas las flores y el cuidado que tienen en su monumento y parque en La Habana.

La estatua y el pedestal de la insigne patriota, son agredidas por personas inescrupulosas que le pintan grafitis. A la base del monumento le arrancan las losas de mármol;  la bella escultura llora por sí misma, urgida  de una adecuada restauración.

 

 

 

Acerca del Autor

Ernesto García Díaz

Ernesto García Díaz

Graduado de Lic. en Derecho en la Universidad de Camagüey, Cuba. Abogado, notario y dirigente empresarial, consultor marítimo-portuario, especialista en comercio internacional. Autor con el Dr. René Gómez Manzano, del Proyecto de Ley Tierra y el Desarrollo Productivo. Actualmente reside en Miami.

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