Los tres paquetes de Obama para Cuba: el rotundo fiasco

Los tres paquetes de Obama para Cuba: el rotundo fiasco

El gobierno cubano no responde a la mano tendida por EE.UU.

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(Foto tomada de internet)

LA HABANA, Cuba.- Hace poco más de un año, el 16 de enero de 2015, los departamentos de Tesoro y Comercio de los Estados Unidos anunciaron un grupo de medidas dirigidas a facilitar los viajes, las remesas y el comercio con el gobierno cubano y el sector emergente de los pequeños negocios privados y cooperativas.

No fue hasta días recientes que entraron en vigor nuevas disposiciones de esos departamentos, entre ellas la autorización para el otorgamiento de créditos para compras no agrícolas, exportación, servicio de aerolíneas y nuevas flexibilizaciones para los viajes de los estadounidenses a Cuba.

Antes de que esas regulaciones entraran en vigor, el 18 de septiembre de 2015 los departamentos de Tesoro y Comercio de EE.UU. habían anunciado un programa de 14 medidas dirigidas a flexibilizar de manera significativa las operaciones comerciales, de telecomunicación, envío de remesas, transacciones bancarias, actividades educativas, culturales y religiosas entre Washington y La Habana.

Así, en el periodo de un año, el gobierno del presidente Obama puso en vigor tres paquetes de medidas dirigidas a abrir brechas al embargo que Washington aplica al gobierno cubano desde principios de la década del 60.

Sin embargo, estos tres paquetes no han sido explicados en detalle por las autoridades cubanas a la población de la Isla.

El Gobierno de La Habana no ha fijado públicamente una postura oficial en torno a dichas regulaciones. No se siente comprometido con ellas, dado que su aplicación va en dirección opuesta a sus intereses de dominación total de la sociedad cubana.

Las autoridades cubanas están de plano en contra de la aplicación de algunas medidas y a otras no les ponen reparos, dadas las ventajas económica que reciben de ellas.

En las 12 categorías de viajes puestas en vigor el 31 de enero, se contempla una licencia general, sujeta a las condiciones de cada caso. Esto significa que las personas que cumplen las condiciones establecidas en la normativa no tendrán que solicitar una licencia para viajar a Cuba.

En 2015 visitaron la Isla 161 000 norteamericanos, pero no en calidad de turistas, debido a las leyes del embargo.

En relación a las ofertas de servicios de telecomunicaciones, todo se mantiene sin cambio alguno.

Los días 22 y 23 de enero visitó La Habana Daniel Sepúlveda, subsecretario adjunto del Departamento de Estado y coordinador para la Política Internacional de las Comunicaciones y la Información. Su presencia en la capital cubana fue dada a conocer en una escueta nota del diario Granma el 23 de enero, después que partió. La nota reseñaba que Sepúlveda y la delegación que lo acompañó sostuvieron encuentros con funcionarios de los ministerios de Comunicaciones, Relaciones Exteriores y de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera y de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA,) y visitaron el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echevarría y la Universidad de Ciencias Informática (UCI), donde se celebró un encuentro con blogueros oficialistas, del que no se informó.

En una entrevista concedida por Sepúlveda antes de partir para los EE.UU., se explicó que en esta ocasión, luego de un año de su primera visita, el estadounidense estuvo acompañado por Tom Wheeler, presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en ingles).

Wheleer propuso a funcionarios del Ministerio de Comunicación y a la monopólica Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) el tendido de un cable submarino de fibra óptica que enlace Miami con La Habana, permitiendo la ampliación de los servicios de Internet, telefonía celular y fija, así como emisiones de televisión y radio. La repuesta que recibió de la parte cubana fue que por el momento eso no es posible.

El gobierno estadounidense está interesado en el desarrollo de las telecomunicaciones en Cuba, con la participación de empresas norteamericanas, pero para ello, el gobierno cubano tiene que permitir la competencia y la inversión extranjera directa, y estar abierto a los desafíos que plantean las tecnologías.

De cambiar su actual postura de cierre a todas las bandas, seguramente los organismos estatales dedicados a las telecomunicaciones lograrían modernizarse y avanzar. Pero todo indica que por el momento el gobierno cubano no tiene voluntad de dar pasos dirigidos a la implementación de algunas de esas propuestas, que contribuirían a salir del gran atraso en que se encuentran las telecomunicaciones en Cuba.

De acuerdo a un  informe del año 2014 de la Unión Internacional de Comunicaciones, sobre Índice de Desarrollo de las TIC, de los 166 países miembros Cuba ocupa el lugar 125.

Trabas a operaciones bancarias

Sobre las medidas referidas a los servicios financieros, hasta el momento el gobierno cubano no  ha dado pasos concretos. Se desconoce cuál es la política del Banco Central respecto a la presencia en Cuba de instituciones financieras estadounidenses que están autorizadas a enrolar clientes y procesar transacciones con tarjeta de crédito y débito para los viajes y otras operaciones. En torno a este asunto hay un silencio sepulcral.

En relación con las medidas dirigidas a la micro-financiación y formación de empresarios  privados, para que éstos puedan realizar operaciones comerciales y agrícolas, el gobierno cubano no ha dicho ni jota. Tampoco sobre las importaciones comerciales por emprendedores privados.

A la única regulación a la que el gobierno cubano no ha puesto ningún reparo  es a la referida al envío de remesas a Cuba.

En enero de 2015 se autorizó que las remesas se incrementaran de 500 a 2 000 dólares por trimestre, los viajeros autorizados pudieran llevar 10 000 dólares, en remesas a sus familiares, a organizaciones religiosas y a estudiantes radicados en Cuba en virtud de una licencia educacional.

En  septiembre de 2015 se eliminó el límite de los 2 000 dólares de remesa por trimestre y del dinero que podían llevar a Cuba las personas con autorización a viajar.

El tercer paquete de medidas tiene  elementos novedosos, tales como la eliminación de las actuales restricciones de pago y los términos de financiamiento para las exportaciones y reexportaciones autorizadas: De ahora en adelante se autoriza  proporcionar financiamiento (se incluye la emisión de una carta de crédito para este tipo de exportaciones y reexportaciones).

Los términos de pago y financiamiento para las exportaciones se limitaban al pago en efectivo por adelantado en  moneda que no fuera dólar y la transacción se tenía que realizar desde terceros países.

A partir del 27 de enero de 2016, los términos de pago y financiamiento permisibles para las exportaciones y reexportaciones no agrícolas se hacen en efectivo y por adelantado, las ventas a partir de una cuenta abierta, y el financiamiento de instituciones financieras por terceros países o instituciones financieras de Estados Unidos.

La estadounidense Oficina de Control de Activos Financieros (OFAC, por sus siglas en inglés) requiere por ley mantener las limitaciones existentes en materia de pago y términos de financiamiento para la exportación y reexportación de productos agrícolas y mercancía agropecuaria.

Pero sobre estos tres paquetes, pero en particular sobre el que entró en vigencia el 27 de enero, ningún funcionario del gobierno cubano ha hecho referencia alguna. Es como si no existieran.

Lo poco que se ha podido conocer ha sido por los artículos sobre el tema aparecidos en los diarios Granma y Juventud Rebelde, en que dan conocer sus valoraciones, que son las mismas del gobierno.

Granma y Juventud Rebelde se quejan de que si bien el gobierno cubano no tendrá que pagar en efectivo por sus compras en los EE.UU, se mantienen las restricciones del uso de dólar para la para las transacciones comerciales cubanas, lo cual las encarece.

Si bien los medios oficiales reconocen que en los tres paquetes se da una amplia apertura a las telecomunicaciones, por otro lado, están ausentes en la industria turística y las vinculadas con la extracción y producción de minerales y materas primas.

Tanto los funcionarios del gobierno como la prensa oficialista insisten en que lo esencial del embargo continúa vigente y en que el paquete de enero como los dos anteriores, responden únicamente a los intereses del gobierno de los EE.UU.

El gobierno cubano  insiste en algo que es legalmente inviable, cuando afirma  que el presidente  Obama dispone de  prerrogativas que pueden modificar aún más la política de sanciones contra Cuba.

origenemadiba@gmasil.com

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