La Primera Zafra del Pueblo, el principio del fin

La Primera Zafra del Pueblo, el principio del fin

Apenas queda el símil de orgullo nacional: “Sin azúcar no hay país”

Restos de un central dispersados alrededor de una chimenea (Archivo)
Restos de un central dispersados alrededor de una chimenea (Archivo)

LA HABANA, Cuba.- La Primera Zafra del Pueblo comenzó la producción de azúcar con el trabajo voluntario de los cubanos libres de la explotación capitalista y propietarios de los centrales y las tierras… a través del Estado, el 29 de enero de 1961. En el transcurso de 55 años, apenas queda el símil de orgullo nacional: “Sin azúcar no hay país”.

La agroindustria azucarera, forjadora de la nacionalidad cubana, se desarrolló con trapiches, esclavos y bueyes desde el Siglo XVI hasta ser la mayor exportadora mundial de azúcar en 1958. Entonces había 161 centrales, de propietarios españoles tres, francés uno, norteamericanos 36  y   cubanos 121, según el Anuario Azucarero del año. En 1959 comenzó la confrontación multifacética entre el nuevo gobierno de Cuba  y Estados Unidos, comprador de la mayor parte del azúcar cubana mediante una cuota preferencial.

Antes de la llegada al poder, Fidel y Raúl Castro establecieron contacto secreto con los dirigentes de la Unión Soviética, los intereses se complementaban. La Guerra Fría se ampliaría de la lejana Europa a las 90 millas entre Cuba y Estados Unidos. En febrero de 1960, el viceprimer ministro de la URSS, Anastas Mikoyan, viajó a Cuba donde firmó el primer convenio para la compra de 345 000 toneladas de azúcar anuales, el suministro de petróleo y armamento. Las relaciones diplomáticas se establecieron en mayo. El 2 de julio, el presidente Eisenhower suspendió la compra de azúcar.

Entonces el primer ministro Nikita Krushov anunció la disposición de adquirir toda azúcar que Estados Unidos no quisiera, y China compró 500 000 toneladas anuales durante un lustro. En octubre de 1960 se confiscaron los ingenios y las tierras cañeras, lo que repercutió en la disminución de las inversiones y las áreas de siembras, el éxodo y desempleo de gran parte del personal especializado y el déficit de cortadores profesionales. La producción cayó de  6 875 500  toneladas de azúcar en 1961 a 3 882 100 toneladas en 1963. En 1964, Cuba y la URSS firmaron un acuerdo a mediano plazo por grandes volúmenes de azúcar a un precio estable de 6,11 centavos la libra, que podría elevarse según el incremento en el mercado mundial, y siguieron otros convenios con países del llamado bloque socialista.

Fidel Castro decidió realizar la Zafra de los 10 millones en 1970. El Plan Prospectivo Azucarero (1965-1970) tendría mil millones de pesos de inversión para la expansión del 50% de la tierra destinada a la siembra de caña con variedades de mayor rendimiento, incremento de la irrigación, fertilización,  transporte y mecanización  en siembra, corte y alza para solucionar la escasez de mano de obra; así como la modernización de los centrales existentes y la construcción de tres nuevos. Entre 1971 y 1980, la producción anual debía aumentar a 11 o 12 millones de toneladas, más 14 o 15 millones de toneladas de melaza para forraje animal y desarrollo de derivados. Pero la producción acumulada en 1966-1970 quedó un 25% por debajo del plan, La zafra de 1970 superó en un millón la alcanzada en 1952 (de 7 298 000 toneladas, la mayor antes de 1959), aunque estuvo un 15% por debajo de la meta. Todos los recursos materiales y humanos del país se dedicaron a esos esfuerzos, lo que provocó una seria caída en los demás sectores productivos.

En 1972, Cuba entró en el mecanismo de integración Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME), que consolidó el mercado del azúcar, el abastecimiento de insumos y respaldo financiero. Entre 1975-1979 se realizaron inversiones en la agroindustria y en 1990 se logró 8,4 millones de toneladas. Pero con la desaparición del bloque soviético comenzó el llamado Período Especial en Cuba. Desde 1993, se transfirió el 73% tierras dedicadas al cultivo de la caña a las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), probadamente ineficientes, desestimulantes al trabajo campesino, y con pérdidas financieras. En 1994, la producción de azúcar descendió a la mitad y en 1998 fue de 3,2 millones.

En la Zafra 1998-1999 molieron 113 de los 156 existentes, fundamentalmente a causa de falta de caña. En 2002, se decidió desmantelar 64 ingenios, 14 se dedicaron a producir mieles y 7 se convertirían en museos vinculados a los polos turísticos. Sus áreas cañeras serían desmontadas, supuestamente para dedicarlas a producción de alimentos.  El entonces ministro de la Industria Azucarera, Ulises Rosales del Toro, planteó el 22 de agosto, en el Centro de Prensa Internacional, que los volúmenes de las zafras estarían determinados por el comportamiento del precio del crudo en el mercado mundial, entonces inferior a seis centavos de dólar por libra, pero sobrevino una notable alza que Cuba perdió. Durante varios años se importó azúcar de Brasil y Colombia para cubrir las 700 000 toneladas del consumo nacional racionado y los compromisos con China. La zafra 2009-2010 elaboró 1,16 millón de toneladas de azúcar, similar a la de 1904, cuando Cuba contaba poco más de 2 millones de habitantes.

Transcurridos 55 años de la Primera Zafra del Pueblo, la agroindustria tiene un estado ruinoso con centrales descapitalizados, tierras compactadas y llenas de marabú, carentes de caña, almacenes, instrumentos de trabajo, sistemas de riego, caminos cañeros y transporte. Los rendimientos industriales y agrícolas son bajos. La cultura azucarera sucumbió, se dispersaron los trabajadores y técnicos experimentados y motivados, fenecieron los bateyes y pueblos. Recién comenzada con 50 ingenios, José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Partido Comunista, expresó en la provincia Granma, según reportó el Noticiero de televisión a comienzos de enero, que la Zafra 2015-2016, difícilmente superará el 1,9 millón de toneladas realizado la precedente. Posiblemente tanto como en 1912.

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