La muerte del Ñeque

La muerte del Ñeque

Los funerales de José Triana han sido este viernes en París

PARÍS.- Ha muerto José Triana, Pepe, como lo conocían los amigos y enemigos. El funeral tuvo lugar hoy a las 10:30 horas en la Iglesia Saint Roch, situada en el primer distrito de París. Una nutrida y ferviente asamblea de 120 personas se dio cita en el templo parisino para rendir homenaje a un hombre que consagró toda su vida a la literatura, y que sufrió por sus convicciones políticas un cruel exilio lejos de su patria y de sus raíces cubanas. Un extrañamiento cruel, y una herida que nunca consiguieron cerrar 87 años de vida ejemplar.

Para los que tuvimos en privilegio de conocerlo, nos deja el recuerdo de un ser bondadoso y risueño, en el que nunca hicieron mella la vanidad ni la envidia, tan propias del medio intelectual caribeño. Pepe Triana mantuvo el ingenuo asombro de los niños hasta el último día en la Maison Jeanne Garnier de cuidados paliativos de fin de vida. Unas de sus últimas cuidadoras aseguraba a los presentes que durante las postreras semanas Pepe le hablaba en un dulce español de Cuba, como si quisiera hacerla cómplice de una comprensión lingüística más allá de Babel.

La santa misa fue dicha por el Padre Luc Reydel, quien supo con sentidas y profundas palabras reconfortar a los presentes, muchos de los cuales no pudieron esconder las lágrimas de dolor durante toda la ceremonia. La misma comenzó puntualmente con la lectura del Coloquio de sombras, un largo poema donde el escritor parafraseaba, poéticamente hablando, al gran José Lezama Lima. El texto donde está dicho que:

Cuando un poeta abandona su cuerpo

se suceden de pronto los más claros

signos del cataclismo…

Fue recitado por la actriz alemana Hanna Schygulla, que, recordémoslo, interpretó inolvidables papeles para el cine de la mano de Rainer Werner Fassbinder, Jean-Luc Godard y Carlos Saura, entre muchos otros directores. Los versos se correspondían perfectamente con el momento. Schygulla, muy digna y visiblemente conmovida, vestía un abrigo negro hasta los pies. Llevaba su melena antaño rubia, pero ahora plateada por el tiempo, cubierta por un pañuelo también negro. Todavía conserva su magnética mirada azul que tantos deseos despertó en su juventud.

Le siguió la lectura de otro de sus textos sacado del poemario Espejo de ida y vuelta traducido al francés por Christophe Josse, recitado con gracia por la guapísima Victoria Assaf, hija de la cubana Tania Galindo y el banquero franco-libanés Samir Assaf. Instant premier, es un texto que marca el camino que desde ahora sigue el alma del poeta.

Camino por el estrecho sendero que conduce al rio

Bajo un cielo rojo roto por amarillos veloces y violetas profundos…

Nos hubiera gustado que el sermón del padre Reydel hubiera mencionado la condición de cubano exiliado del dramaturgo; porque a veces las cosas no por evidentes hay que evitar afirmarlas. Sobre todo en estos días, cuando el oficialismo intentó recuperar al fallecido autor de la Noche de los asesinos, como puede apreciarse por un artículo que le dedicó el periódico Granma el pasado 6 de marzo. Triana, que si bien no se destacó por ser un anticastrista acérrimo, siempre supo guardar irreconciliables distancias con los alabarderos de la dictadura, denunciando incansablemente, mientras vivió, los atropellos del régimen.

El punto culminante de la ceremonia fueron las palabras de despedida que estuvieron a cargo de la escritora Zoé Valdés, gran amiga del fallecido. Les unía no solo la pasión de la literatura y la pintura, sino también una manera desenfada y sin cortapisas de contemplar la comedia del arte que es la vida; en la que exilio —y exiliados— son personajes que se disputan con acritud mientras dura el breve camino que nos conduce a todos hacia la muerte y el olvido.

Para decir adiós, Zoé escogió un poema de San Juan de la Cruz: Que bien sé yo la fuente que mana y corre, donde a pesar de la noche que nos acompaña a diario en este camino de cruz que es la vida, siempre queda la esperanza de la belleza y de la amistad para sobrellevarla, así como el deseo profundo, abismal, del hombre por abrazar la Eternidad. Paz a su alma. Le sobrevive su abnegada esposa Chantal Dumaine.

Cantar del alma que se huelga de conoscer a Dios por fe.

 

Que bien sé yo la fonte que mana y corre

aunque es de noche.

 

Aquella eterna fonte está ascondida,

que bien sé yo do tiene su manida,

aunque es de noche.

 

Su origen no lo sé, pues no le tiene,

mas sé que todo origen della viene,

aunque es de noche.

Sé que no puede ser cosa tan bella,

y que cielos y tierra beban della,

aunque es de noche.

 

Bien sé que suelo en ella no se halla,

y que ninguno puede vadealla,

aunque es de noche.

 

Su claridad nunca es escurecida,

y sé que toda luz della es venida,

aunque es de noche.

 

Sé ser tan caudalosas sus corrientes,

que infiernos, cielos riegan, y las gentes,

aunque es de noche.

 

El corriente que nace desta fuente

bien sé que es tan capaz y tan potente,

aunque es de noche.

 

El corriente que de estas dos procede

sé que ninguna de ellas le precede,

aunque es de noche.

 

Aquesta Eterna fuente está escondida

en este vivo pan por darnos vida,

aunque es de noche.

 

Aquí se está llamando a las criaturas

porque desta agua se harten aunque a oscuras,

porque es de noche.

 

Aquesta viva fuente que deseo

en este pan de vida yo la veo,

aunque es de noche.

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