Claria, solo para embarazadas

Claria, solo para embarazadas

Canasta básica está pelada en Guantánamo. Desde que comenzó este año, escasea el pan, el huevo, el pescado y paradójicamente el café

Claria, solo para embarazadas_foto tomada de internet
Claria, solo para embarazadas_foto tomada de internet

GUANTÁNAMO, Cuba.- Este último jueves, la mayoría de los niños del reparto Pastorita, situado en el noroeste de la ciudad de Guantánamo, tuvo que ir a la escuela sin probar el pan. La situación se ha reiterado todos los días de esta semana; el pan se ha vendido a intervalos a partir de las diez de la mañana, con la consiguiente cola. Para garantizar que los niños puedan comer pan antes de ir a la escuela, la otra opción es comprar una barra de pan a $3.50 en las panaderías estatales. El pan de la canasta básica no debe guardarse para el día siguiente; se pone ácido.

Desde que comenzó este año, hay problemas en el suministro de alimentos controlados por la libreta de abastecimiento en esta ciudad. La leche en polvo, de dieta, un producto para personas enfermas, se vendió en enero después del día 25, y lo mismo ocurrió en el mes de febrero. Hasta el día de ayer, no han puesto a disposición de los consumidores ese producto. Numerosas bodegas del reparto Pastorita también esperan por el suministro de la magra cuota de granos, que fueron retirados de la venta debido a que se encontraban picados, según referencias obtenidas de algunas dependientas de cinco bodegas del área.

La paradoja del café y el precio del huevo

Guantánamo es una de las provincias más productoras de café, pero, desde hace más de un año, dicho producto se vende después del día 25 de cada mes. Los primeros veinticuatro días estamos obligados a comprar la coladita de café a un peso, la libra en granos a veinte o veinticinco pesos, o ir a las Tiendas Recaudadoras de Divisas (TRD) donde un paquete cuesta como mínimo tres o cuatro pesos convertibles, unos 75 o 100 pesos de la moneda con la que el gobierno paga los salarios.

Cola para comprar huevos cascados y rotos en El Guararey de Pastorita, Guantánamo_foto de Roberto Quiñones Haces
Cola para comprar huevos cascados y rotos en El Guararey de Pastorita, Guantánamo_foto de Roberto Quiñones Haces

Después de haber eliminado de la canasta básica los cinco huevos por persona que hasta mediados del año pasado se vendían a 90 centavos, y ofrecerlos ahora a 1.10 centavos, este producto se ha convertido en deficitario, al extremo de que cuando llegan a las carnicerías, incluso a precios caros, desaparecen de inmediato, sea por el insuficiente suministro o por los especuladores.

Otros productos que no han tenido una presencia estable en los mercados estatales y hasta en los privados -que venden a mayor precio-, son la carne de cerdo y la de carnero. La de pollo o pavo es una rareza hallarla.

El filete de claria -un producto de factoría de gran aceptación-, que se vendía en las pescaderías estatales a 26 pesos el kilogramo, se ha destinado a la venta por dietas médicas a las embarazadas, a los pacientes con VIH SIDA y a otros enfermos. Ante su extrañeza por la falta del producto, y delante de este corresponsal, ayer por la mañana un octogenario preguntó qué pasaba con los filetes de claria a los trabajadores de la pescadería situada en la calle Pedro A. Pérez, esquina a Bartolomé Massó, y recibió la explicación de que va destinado a embarazadas, ante lo cual el ciudadano, socarronamente, dijo:

“¡ Ah, yo creía que también la claria se había ido por la base!”.

Se refería -obvio para nosotros- a la Base Naval norteamericana de Guantánamo.

Venta de claria, el pez gato depredador, reptil, que venden a la población_foto tomada de internet
Venta de claria, el pez gato depredador, reptil, que venden a la población_foto tomada de internet
Roberto Jesús Quiñones Haces

Nació en la ciudad de Cienfuegos el 20 de septiembre de 1957. Es Licenciado en Derecho. En 1999 fue sancionado de forma injusta e ilegal a ocho años de privación de libertad y desde entonces se le prohíbe ejercer como abogado.
Ha publicado los poemarios “La fuga del ciervo” (1995, Editorial Oriente), “Escrito desde la cárcel” (2001, Ediciones Vitral), “Los apriscos del alba” (2008, Editorial Oriente) y “El agua de la vida” (2008, Editorial El mar y la montaña). Obtuvo el Gran Premio Vitral de Poesía en el 2001 con su libro “Escrito desde la cárcel” así como Mención y Reconocimiento Especial del Jurado del Concurso Internacional Nósside de Poesía en 2006 y 2008 respectivamente. Poemas suyos aparecen en la Antología de la UNEAC de 1994, en la Antología del Concurso Nósside del 2006 y en la selección de décimas “Esta cárcel de aire puro”, realizada por Waldo González en el 2009. Roberto Quiñones fue encarcelado por el régimen cubano durante un año, entre septiembre de 2019 y septiembre de 2020, como represalia por ejercer el periodismo.

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