Granma practica un periodismo de doble rasero

Granma practica un periodismo de doble rasero

Ese periódico critica a Mauricio Macri y no a Raúl Castro, aunque ambos hayan hecho casi lo mismo

Raúl Castro y Mauricio Macri (Imágenes tomadas de internet)
Raúl Castro y Mauricio Macri (Imágenes tomadas de internet)

LA HABANA, Cuba.- Cualquiera que observe cómo se comportan los medios de difusión oficialistas en Cuba, y en especial el periódico Granma, notará una característica muy peculiar en ellos: ocultan los “trapitos sucios” de los amigos del castrismo, y no tienen piedad hacia los que no comulgan con el gobierno de la isla.

A nadie debe de extrañar que, por ejemplo, el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba vea con malos ojos la actuación del nuevo mandatario argentino Mauricio Macri. Claro, este presidente se propone seguir una política opuesta a la de su antecesora Cristina Fernández, aliada de las autoridades cubanas y de la izquierda radical en la región.

Un artículo aparecido en la edición del pasado 2 de marzo del periódico Granma (“Los buitres ganan la pelea en Argentina”) critica la decisión de Macri de llegar a un principio de acuerdo con sus acreedores internacionales –el acuerdo debe ser aprobado finalmente por el Congreso argentino–, con vistas a pagar la deuda de su país. De ese modo Argentina comienza a salir del default (cese de pagos) que había arrastrado desde el año 2001, y que llegó a su punto culminante durante el gobierno de Cristina, quien llevó el asunto hasta las Naciones Unidas.

Pero lo que no tiene desperdicio en el artículo de Granma es un párrafo que argumenta las posibles intenciones de Macri al dar semejante paso: “Detrás de la medida está el interés del Gobierno para acceder a los mercados internacionales y recibir inversiones extranjeras, en un contexto económico marcado por los bajos precios de las materias primas que vende Argentina, como  la soya, y una desaceleración de la economía regional”.

Se podría pensar que la articulista de Granma aterrizó ayer en La Habana procedente del planeta Marte, porque, ¿cómo cuestionar en ese sentido al mandatario argentino si Raúl Castro ha hecho algo muy parecido en Cuba? Hasta donde sabemos, ni una voz se ha alzado en los predios oficialistas para censurarlo.

En efecto, el General-Presidente llegó recientemente a un acuerdo con los acreedores cubanos, agrupados en lo fundamental en el Club de París, para reanudar los pagos de la deuda externa de la Isla. ¿Su objetivo? Tratar de acceder a los organismos crediticios internacionales, y abrir las puertas de la Isla a la inversión extranjera en momentos en que Cuba atraviesa por una crisis en sus finanzas.

El caso de Cuba se torna aún más alarmante. No es solo que hayan caído los precios de sus tradicionales rubros de exportación, o que la Isla, quizás con las excepciones del turismo y los servicios médicos, no tenga casi nada que ofrecer a otras naciones. Se trata, sobre todo, de un intento desesperado por diversificar las fuentes que puedan oxigenar la economía ante la debacle de la Venezuela chavista, hasta ahora la protectora del castrismo.

De haber tenido en cuenta estas consideraciones, es probable que Granma hubiese enfocado de otra manera la decisión del presidente argentino. Al menos, así lo indica la lógica.  De todas formas, artículos como el referido atentan contra la credibilidad de cualquier medio de difusión, e impulsan a las personas a buscar vías alternativas para llegar a una información objetiva.

Orlando Freire Santana

Orlando Freire. Matanzas, 1959. Licenciado en Economía. Ha publicado el libro de ensayos La evidencia de nuestro tiempo, Premio Vitral 2005, y la novela La sangre de la libertad, Premio Novelas de Gaveta Franz Kafka, 2008. También ganó los premios de Ensayo y Cuento de la revista El Disidente Universal, y el Premio de Ensayo de la revista Palabra Nueva.

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