‘Esta película yo la vi antes’

‘Esta película yo la vi antes’

No es la primera vez que el Estado ataca el mercado campesino

Un grupo de comerciantes en el mercado mayorista 'El Trigal', cerrado este mes de mayo (Foto: Juventud Rebelde)
Un grupo de comerciantes en el mercado mayorista ‘El Trigal’, cerrado este mes de mayo (Foto: Juventud Rebelde)

LA HABANA, Cuba.- La ofensiva estatal contra los mercados agropecuarios de oferta y demanda está entrando en su apogeo. Los medios de difusión masiva ponderan la “nueva imagen” y las “bondades de los mercados y los productos agrícolas con precios topados”.

Los reportes televisivos desde la zona de Güira de Melena, al sur de la capital, muestran a productores y funcionarios “dispuestos a mantener la producción, transportación y distribución de los renglones agrícolas más demandados por el pueblo en las tarimas”. La estatal Empresa de Acopio de Productos Agrícolas, es la estrella de este show.

Nada nuevo bajo el sol

Me recibe en su casa en Santa Clara. Es un hombre de 75 años. Tiene la mirada y los ademanes de quien se acostumbró a vivir dentro del “ordeno y mando” del sistema. Accedió al dialogo, con la condición de que preserve su identidad. Permite que lo nombre José Juan. Aspira a irse de Cuba, en silencio y sin problemas.

“Nada de lo que está haciendo esta gente (el Gobierno) es nuevo. Esta película yo la vi antes”, me dice. “Para entenderla, hay que ubicarse en cómo piensan los que dirigen. Estuve durante años en La Habana, trabajando a nivel de Ministerio. Lo primero que tuve que meterme en la cabeza es que las razones del Estado están por encima de las del pueblo. El Estado es ‘quien tu sabes’. Olvidar eso me trajo problemas al final”.

En 1975, José Juan fue elegido para formar parte de lo que se perfilaba como un proceso de reestructuración del aparato estatal. Un año después, Fidel Castro designaría a Humberto Pérez al frente de la denominada Junta Central de Planificación (JUCEPLAN). En 1977, son establecidas las Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA). El 75% de la tierra cultivable pasó a estar bajo control estatal. Solo un 25% quedo en manos de pequeños propietarios.

“El principal problema eran los encontronazos entre lo que decía el Partido y la realidad económica a pie de calle”, narra José Juan. “Supuestamente las CPA debían resolver el problema de la producción agrícola. Después de un periodo funesto, entre 1971 y 1975, la cosa mejoró en algo a partir de 1978, pero en 1981 hubo que abrir los Mercados Libres Campesinos”.

“Siempre en la esfera ideológica nos dijeron que eso era transitorio. Aunque no lo expresé en ese momento, me decía: el mecanismo es liberal, pero resuelve el problema y no debería ser temporal”.

Entre 1981 y 1986, las cosechas fueron superiores a igual periodo de la década de los 70. El mercado de oferta y demanda estimuló la producción.

“La JUCEPLAN introdujo mecanismos económicos que influyeron en todas las dinámicas del país”, continúa diciendo José Juan. “Fue la época en que se intentó aplicar aquella máxima económica marxista ‘de cada cual, según su capacidad y a cada cual según su trabajo’. Pero en las reuniones nuestras se decía que ‘en la cúpula’ les preocupaba que los pequeños productores agrícolas, y los intermediarios, estaban ganando mucho dinero; que eso era ideológicamente nocivo y que Fidel estaba presionando a los de la JUCEPLAN. Esa presión aumento, desde febrero de 1984, cuando ‘El Fifo’ y Carlos Rafael Rodríguez regresaron a Cuba luego de asistir al entierro de Yuri Andropov”, quien había sustituido a Leonid Brezhnev al frente de la URSS.

“Algo le dijeron a Fidel allá, o algo el vio. Lo cierto es que, en marzo de 1985, cuando murió el que sustituyo a Andropov, Konstantin Chernenko, aquí en Cuba se empezaron a mover cosas.” En la URSS tomaba el poder político Mijaíl Gorbachov y comenzaba el periodo conocido como Perestroika.

La lógica del Comandante

La campaña aumentó en contra de los Mercados Libres Campesinos, y el “enriquecimiento” de quienes apodaban como “bandidos de Río Frío”. El mote venía a propósito de una teleserie mexicana, producida por Televisa, que la habían transmitido un tiempo antes en Cuba. Castro buscaba liquidar al grupo “reformista” de JUCEPLAN.

“Las primeras medidas buscaron eliminar los pagos extras a los trabajadores estatales”, explica José Juan. “Luego ordenaron atacar al trabajo por cuenta propia en diciembre de 1985 y arreciar la guerra contra los comercializadores privados”.

“El puntillazo final, lo dio la operación ‘Pitirre en el alambre’, por la cual fueron presos muchos vendedores y campesinos productores. Me negué a participar de eso”. En una reunión de su departamento en el Ministerio de la Agricultura, José Juan argumentó que “a la larga la solución sería peor que la enfermedad”.

“Dije que los mercados habían funcionado como estímulo a la producción, que su cierre iba contra esa lógica y podía significar, como dice el refrán, pan para hoy y hambre para mañana. Me respondieron tajantemente: ‘Mira José Juan, tú eres un militante y te debes al Partido. Además, tienes que tener claro que aquí, en este país, la única lógica que vale es la del Comandante’”, cuenta José Juan.

“Al poco tiempo, ‘me trasladaron a otras funciones’ de regreso acá a Santa Clara”.

El déjà vu del inmovilismo

José Juan opina sobre lo ocurrido con los mercados de oferta y demanda en la capital desde diciembre de 2015: “El miedo de Raúl, con respecto a lo que pasa en Venezuela y Brasil, es el mismo que tuvo Fidel respecto a la URSS en 1985. Tienen la jugada complicada y lo resuelven cerrando el puño. Manipulan a la población con supuestas ‘medidas justicieras a favor del poder adquisitivo de los trabajadores’ y añade: “Ahora reforzarán a la Empresa de Acopio, que no funcionaba bien ni en la época de la URSS y luego empeoró”.

“Lo que más me preocupa es la mala memoria de las personas de mi edad. Y como están las cosas, es muy peligroso cometer los mismos errores”, concluye.

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