A cinco años de Sandy, los santiagueros siguen esperando por la ayuda

A cinco años de Sandy, los santiagueros siguen esperando por la ayuda

Las promesas de que nadie quedaría ‘desamparado’ han sido olvidadas ya por todos

SANTIAGO DE CUBA.- Consuelo, una anciana de 73 años de edad, vivía entre las paredes de zinc y pedazos de tejas de fibrocemento que pudo recoger cuando el desastroso huracán Sandy se llevó su humilde morada en la madrugada del 25 de octubre del 2012. Una noche que recuerda como la más larga e inolvidable que ha vivido.

No podía moverse de la casa de un vecino que la había albergado en el reparto Belmares, en el Distrito 3 Antonio Maceo de Santiago de Cuba, pues estaba postrada y solo sentía el rugir del viento que devoraba todo a su paso, como queriendo sacar las ventanas de aluminio de la casa que le dio cobija. Aun así soñaba con vivir en una casa confortable de las que se están construyendo para los afectados del huracán en las afueras de la ciudad, pero falleció de una neumonía bacteriana, dejando atrás las palabras de Raúl Castro de que ningún santiaguero quedaría desamparado.

Como ella, muchos son los que a cinco años de aquella catástrofe que dejó 11 muertos y más de 171 380 viviendas afectadas, entre derrumbes totales y parciales, mantienen su esperanza viva, aunque saben de antemano “que la tarea es dura y hasta el 2029”, como dejó por sentado Lázaro Expósito Canto, Primer Secretario del Partido Comunista en la provincia.

En un abrir y cerrar de ojos, casas que a la vista parecían indestructibles se convirtieron en parte de los más de los 4,3 millones de metros cúbicos de escombros que se recogieron en la ciudad en aquel entonces.

A cinco años de aquella larga madrugada, Gilberto Romero Sanders, Vicepresidente del Consejo de la Administración Provincial (CAP), realizó un balance de las soluciones acometidas en la urbe, en el programa En línea Contigo del canal oficialista Tele Turquino.

Hasta este momento, en materia de vivienda se han resuelto 137 251 afectaciones que representan un 80% de lo dañado, aunque van quedando 34 129 casos, que es un número bastante alto, aunque representa el 20%, de ellos 10 900 son derrumbes totales y 3924 parciales, que estos afectados en cinco años más tienen un alto potencial para convertirse en derrumbes totales; faltan por recuperarse 1351 techos totales y 18 400 techos parciales, según cifras citadas en este programa televisivo al pueblo santiaguero.

Para el vicepresidente del CAP lo que falta por recuperarse es bastante. “Los casos de derrumbes totales verán tarde su solución, pues sus viviendas tienen que hacerse de cero, confortables, y viviendas que respondan a la problemática creada”, detalló el representante.

Según el programa de balance realizado en el “Salón de los Vitrales”, de la Plaza Antonio Maceo, las afectaciones en el sector estatal marchan al 96% de recuperación con 5980 instalaciones dañadas. Salud Pública, Educación, Justicia, AzCuba y Turismo resolvieron todas sus afectaciones. El Ministerio de la Agricultura tiene un 92% recuperado, de las 1587 infraestructuras le faltan 123, y a finales de año cierra Comercio, Cultura, Inder, Servicios Comunales, Transporte, así como otras sedes ministeriales de la provincia, precisaron trabajadores de estos sectores presentes en la reunión.

Madelaine Núñez, delegada de circunscripción en el Consejo Boniato, afirmó a CubaNet, que la realidad es más seria que las cifras dada en el balance, “queda mucho por hacer y más ahora que los materiales se los están llevando para los afectados de Irma, aún persisten los 73 barrios precarios e insalubres que tienen que ser erradicados por completo y en los puntos de ventas no están entrando nada, son muchas las personas subsidiadas y los bonificados que faltan por comprar sus materiales, y reubicar en sus nuevos apartamentos a los derrumbes totales”.

Carlos Delís Silva, es trabajador de Servicios Comunales y reside en el reparto Los Pinos y expresó que desde hace cinco años se encuentra en espera de la ayuda prometida, “la facilidad temporal que me dieron ya no aguanta más, mis niños tuve que mandarlos para la casa de mi hermana y aquí vivo con mi esposa, voy todos los meses a vivienda y me dicen que tengo que esperar, ¡esperar a qué me caiga la casa encima otra vez!”, exclama el obrero.

Expósito apuntó más adelante “En Línea Contigo” que todos los casos serán atendidos, “los porcientos son altos, seguiremos recuperando la vivienda, sin pausa, pero paso a paso y no habrá nadie sin solución ni respuesta, pero en el tiempo que haga falta”.

La recuperación en Songo-La Maya, municipio limítrofe con Guantánamo, va por un 82% según Orlando Oliva, Director Municipal de Vivienda: “Los 517 derrumbes totales del municipio serán atendidos y los primeros serán los que viven en las zonas rurales, con las viviendas de tipología 4 que se acaban de incluir, hogares completamente de madera con piso de cemento pulido que contarán con su baño propio y cocina”.

Directivos de viviendas en los municipios de Palma Soriano y Contramaestre alegan que el problema con los materiales los ha afectado desde inicios del 2017.

Leogdanis Segura, vicepresidente del Consejo de la Administración Municipal en Contramaestre, aseguró a este diario que de las 65 viviendas a construir este año, solo 15 se encuentran terminadas, “el déficit de materiales es grande y por eso no avanzamos más, pero aunque estamos atrasados en el plan, para finales de año con 16 edificaciones nuevas cerraremos para salir de algunos afectados por Sandy”.

Para muchos habitantes del reparto La Playita y San Pedrito por donde pasa la nueva avenida “Patria” que da acceso a la Necrópolis Santa Ifigenia, las restauraciones que se acometen son un “maquillaje”.

“Me desbarataron la casa en San Pedrito con la excusa de la nueva avenida, y ahora construyen edificios para militares en donde yo vivía. Lo que no querían es que viviéramos gente común y corriente cerca del cementerio donde está Fidel, por si se formaba cualquier cosa”, comentó un joven apuntando hacia un edificio cercano, donde dijo que quedaba su vivienda.

Nancy, trabajadora civil del Hospital Militar santiaguero, fue una de las pocas residentes de “La Playita” que pudo quedarse en el sitio que la vio nacer. “Directivos de Vivienda junto a miembros del Partido en la localidad miraron que era trabajadora del hospital militar y por eso me dejaron, pero otras personas desafectas y con malas conductas sociales, fueron las primeras en ser sacadas”. Apuntó además que las nuevas estructuras que se están edificando son para militares de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y otras personas que no presentan “problemas ideológicos”, porque no admiten a los llamados “gusanos” en las cercanías del cementerio.

Más de 1820 días han pasado desde que Sandy dejara esta ciudad en ruinas. Pero aunque las principales arterias de la urbe están más bellas que antes de la catástrofe, los santiagueros que viven en las zonas periféricas se lamentan porque “de los afectados ya nadie se acuerda”, aumentando sus infortunios y ven más lejano que nunca, un lugar habitable donde residir.

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