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| Cena para seis (II parte. Final) Víctor Manuel Domínguez. Sindical Press LA HABANA, Cuba, diciembre (www.cubanet.org) - Como toda celebración de Nochebuena que se respete debe llevar turrones, esta familia optó por uno de Jijona, dos de Alicante y uno de Yema con chocolate a 4.15 CUC cada uno, que sumados a un kilo de uva que se a 5.50 CUC el paquete, totalizan, al cambio actual, 516 en moneda floja cubana. Dos botellas de Havana Club añejo carta blanca, a 3. 95 cada una; una de vino tinto Soroa, a 3.10, y una botella de cidra de manzana de Ocujal del Turquino, a 3, todo en CUC, arrojarían 336 pesos. Hay que agregar el litro de aceite que cuesta a 2. 30 en moneda convertible. Esta cena inolvidable andaría por los 1275 pesos que sin complejo alguno disfrutarán como una Nochebuena manda. Pero, si no quieren cenar en la casa, la familia trabajadora tiene otras opciones, algo menos baratas, pero más exigentes en el monto de los desvíos de recursos, o en su defecto, en mayores remesas enviadas por los familiares en el exterior. Aunque Tropicana es un paraíso bajo las estrellas, en esta noche no se lo recomiendo, pues la lluvia anunciada y los precios vigentes (250 CUC por personas) podrían convertirle la cena y su futuro en un infierno con 1500 diablos convertibles sueltos. También pueden optar por la cena del cabaret Copa Room del Hotel Riviera, que por el módico precio de 80 CUC por personas para seis, lo hará beber hiel de esa copa. Sin embargo, en el hotel Colina encontrará una razón para seguir viviendo en la soledad de su hogar. No por lo caro de las ofertas, sino porque subir esa loma no es fácil, y menos si no hay transporte público cuando llega la medianoche. Allí podrá encontrar un buffet donde por sólo 15 CUC per cápita (los niños de 1 a 5 años sólo la mitad), se relamerá de gusto con una miscelánea que incluye pinchos de pulpo al olvido, o tartaletas rellenas con ilusión. Ambas, si nos guiamos por sus nombres, o tienen mal sabor o son difíciles de paladear. Pero no se preocupe. Si decide morir en ese instante, tonto de la colina, puede jugársela a los merenguitos de la suerte, a las galletas ábrete sésamo, y al salmón marinado a la fina hierba, cuyos efectos, para los no iniciados en el plato, pueden ser iguales a los de la marihuana. Son muchas las ofertas para disfrutar de una Nochebuena feliz en esta tierra donde las malas noches nos hacen soñar con cestas de frutas navideñas en el Tocororo, frijoles negros dormidos en El Aljibe, o Fusille con queso de cabra y espárragos verdes. Por eso, ante las múltiples posibilidades de que gozamos: ¡Proletarios de todos los países, uníos!, y hagan una colecta gigante para que una familia trabajadora cubana pueda salir a cenar en Nochebuena y Navidad.
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