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lunes, 01 de septiembre 2014

La cautela en las reformas de Raúl Castro

Permitir los celulares, la “reforma migratoria” y el acceso a Internet son cambios peligrosos para la dictadura

Laura Pollán habla por su teléfono móvil

GUADALAJARA, México, junio, 173.203.82.38 -A los hermanos Castro nunca les ha importado el bienestar del pueblo de Cuba. Su forma de gobernar está enfocada en preservar a toda costa el poder y los privilegios que trae consigo y, de paso, creo que han sentido una gran satisfacción en quitarles a sus compatriotas todos sus derechos y hacerles la vida lo más dura posible, algo así como una especie de venganza.

Sin embargo, la situación económica, política y social se ha vuelto en extremo preocupante y ellos saben que si ocurre un estallido social pueden perderlo todo. De tanto apretar la soga se puede terminar  rompiendo.

Hay muchas personas que, con buena voluntad, han pensado que ahora con Raúl todo puede cambiar, que “no es tan malvado como su hermano”, que “es un hombre pragmático”, “un buen administrador”. Estas personas lamentablemente han olvidado que en los primeros 50 años de la “Revolución”, todo el tiempo estuvo Raúl al lado de Fidel como su mano derecha, como su hombre de confianza, aprobando o tolerando todas las locuras y maldades de su hermano mayor. Es tan culpable el uno como el otro, como todos los que han estado a su lado o a su alrededor,  prefiriendo migajas de poder en vez de asumir una actitud decorosa.

Ahora, cuando Raúl se ve con la soga al cuello, ha tenido que empezar a aplicar una serie de reformas que, la mayoría, no ponen en peligro su permanencia en el poder, sino todo lo contrario, dan lugar a que muchas personas se mantengan ocupadas y piensen que son un poquito más libres, o un poquito menos esclavos, cuando pueden:

- Hospedarse en un hotel, aunque una noche les cueste más de lo que ganan en un mes con su trabajo.
- Comprar o vender una casa, aunque solo se pueda tener una.
- Comprar o vender un auto, aunque solo sean cacharros y esté prohibido adquirir un auto nuevo.

Pero, hubo una medida que Raúl Castro se apresuró a implementar y le ha costado bastante caro, es la liberación a la población de la tenencia de teléfonos celulares. Esto ha traído consecuencias funestas para la dictadura, ya que a diario la oposición emite noticias hacia el extranjero, denuncia los desmanes de las fuerzas represivas, graban con sus celulares videos que evidencian la represión, se emiten
mensajes en Twitter, etc.

Es cierto que también han ganado muchísimo dinero con las tarifas abusivas y desproporcionadas que han impuesto a la telefonía celular, pero Fidel Castro siempre estuvo muy claro en que no valía la pena arriesgar el poder por obtener más dinero. La economía siempre fue para él un tema secundario ante lo político.

Me imagino que, al evidenciarse el error cometido, Raúl Castro haya tenido que soportar las críticas de su hermano, su mentor y guía, el maestro en el arte de las decisiones certeras y de ver más allá cuatro o cinco jugadas en el tablero de ajedrez que representa su guerra eterna en contra del “Imperialismo” y de las fuerzas progresistas del pueblo cubano. Fidel debe haber puesto a Raúl como un zapato y debe haberle hecho entender que hay que tener mucha cautela con las siguientes reformas que ha anunciado.

La bloguera Yoani Sánchez

Hay especialmente dos temas en los que el Gobierno debe tener mucho cuidado, pues reformarlos puede hacer peligrar la vida de la dictadura. Uno de ellos es la anunciada: “Reforma Migratoria”, que recientemente acaban de decir que “demora” y “está en estudio”. Aunque echen mano del tonto de Ricardo Alarcón de Quesada, siempre listo a decir cualquier cosa que le manden con tal de demostrar su fidelidad y mantenerse en la nomenclatura, como pieza anacrónica y remanente de los predilectos de Fidel. Si Raúl lo llamara y le dijera que anunciara que mañana van a llover dólares o euros, en vez de agua; o que mañana no va a salir el Sol, no dudaría en pararse ante las cámaras y micrófonos y decirlo, aquel que fue puesto en ridículo por un estudiante universitario.

El otro tema es el de la Internet. Si con la liberación de los celulares ha ocurrido una avalancha de información, algo peor para el régimen y de previsibles consecuencias ocurrirá el día que se libere la Internet. Ya en la actualidad con todas las restricciones que hay, tanto tecnológicas como legales, la disidencia se las arregla para encontrarle rendijas al sistema y mantener páginas de denuncia en la
web, blogs que se actualizan varias veces por semana, o noticias en varios portales sobre el tema cubano.

A partir de ahora, Raúl Castro deberá ser cauteloso y pensar bien que medidas toma, no sea que queriendo bajar el nivel de la presión social interna, cometa un error que pueda costarle el poder. Si es inteligente, y sigue los consejos de su hermano, se la pensará bien antes de cometer un error irreversible.
Un paso en falso puede trasladarlo, de la noche a la mañana, de tener todas las comodidades y ser dueño de todo un país, a una celda de por vida o a una ejecución dictada por un tribunal democrático.

Andy P. Villa es autor del libro: “Memorias de 100 y Aldabó, la Prisión más Temible de Cuba

Acerca del Autor

Andy P. Villa
Andy P. Villa

Andy P. Villa es autor del libro: "Memorias de 100 y Aldabó, la Prisión más Temible de Cuba", publicado en España en Diciembre de 2011, por la Editorial Muñoz Moya Editores. Toda la información sobre el libro en: http://www.100yaldabo.com/ Más información sobre el autor: http://www.100yaldabo.com/autor.htm

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