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¡Yo
protesto!
Carolina Jaimes Branger. Publicado originalmente
en Diario El Universal, Venezuela.
Resulta lastimoso constatar lo contradictorio
de la política exterior venezolana en los
últimos ocho años.
Contradictoria, porque se insiste en proclamar
"soberanía" para atacar a nuestro
principal socio comercial, los Estados Unidos,
cuando esa misma "soberanía"
se diluye en subordinación, obediencia
y obsecuencia a Fidel Castro. Al Presidente George
W. Bush el gobierno venezolano lo ha erigido en
el "culpable" de todo lo que pasa en
Venezuela. Particularmente no me gusta Bush, pero
tampoco son verdad las cosas que le atribuyen.
Han dicho tantas falsedades que les falta poco
por asegurar que si llueve mucho es por culpa
de Bush, o si hay sequía es por culpa de
Bush. El viaducto se cayó por culpa de
Bush, y el nuevo viaducto no avanza por culpa
de Bush. Porque pareciera que si Chávez
no se entera de los problemas que a diario acontecen,
agobian y atormentan a los venezolanos, es por
culpa ¿de quién, pues?... ¡de
Bush!
¡Ahhh! Pero los negocios con los Estados
Unidos crecen y crecen. Porque quienes repudian
al "imperio" van de compras al "imperio",
en "shopping sprees" (así en
inglés), que dejarían pálido
a cualquier multimillonario. Además, los
suministros de los cuales dependemos para vivir,
nos vienen mayoritariamente de allá.
Contradictoria, porque Chávez quiere ser
reconocido mundialmente como el gran adalid de
la defensa de los "derechos humanos",
cuando los venezolanos somos víctimas de
constantes violaciones a los derechos humanos:
los ciudadanos comunes que estamos en manos del
hampa. Los presos que se encuentran con un sistema
penitenciario que los ahoga y castiga por su propia
ineficiencia e insensibilidad. Los opositores
al régimen que han sido "marcados"
por haber expresado su opinión mediante
una firma. Los trabajadores petroleros despedidos
que no sólo no han cobrado sus prestaciones
ni tienen acceso a sus ahorros de años,
sino que tampoco encuentran trabajo en otras compañías
por presiones del gobierno. Los secuestrados por
secuestradores que actúan con absoluta
impunidad.
Contradictoria, porque dejamos de ser "no
alineados" para alinearnos con gobiernos
que el mundo civilizado rechaza y critica. Ayer
llegó a Venezuela el Presidente Ahmadinejad
de Irán. "Hermano", lo llamó
el Presidente Chávez en su reciente visita
a Irán. Ahmadinejad niega el Holocausto
y quiere borrar a Israel del mapa y así
lo ha anunciado. Hassan Nasrallah, líder
del Hezbollah en el Líbano ha ido más
lejos: "es una guerra abierta hasta la eliminación
de Israel y la muerte del último judío
sobre la tierra". Y después se quejan
de que la gente de paz se horrorice ante la escalada
de su carrera nuclear.
Señor Ahmadinejad, en Venezuela tradicionalmente
hemos sido hermanos de la espuma, de las garzas
y las rosas. No de las guerras, el terrorismo
y las bombas atómicas.
Por su presencia en mi país y como venezolana,
¡yo protesto!
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