|
Carta abierta a un abogado, hermano de un espía
Juan Escandell Ramírez, Miami.
Sr: Lic. Roberto González Sehwerert.
Dispense usted si no le trato de colega, pero
temo que piense de la misma manera que el Sr.
Arnel Medina, Presidente de la Unión de
Juristas de Cuba, y a quien nos dirigimos a nombre
del Comité de Abogados por la Libertad
del Doctor René Gómez Manzano, pidiéndole
simplemente su cooperación para resolver
la injusta y arbitraria detención de nuestro
colega; la respuesta fue: que "la U.N.J.C.
no representaba a mercenarios al servicio de la
Oficina de Intereses de los E.U. en Cuba".
Por esa razón no me atrevo.
Me dirijo a usted por cuanto he leído
la "Reflexión" del 20 de agosto
del presente año del Sr. Fidel Castro titulada
"Derrota moral sin precedentes del imperio".
En este artículo el columnista expresa
que usted es abogado, y que ha estado batallando
por la libertad de su hermano René, que
sufre cruel e injusta prisión.
Me gustaría saber si esta información
se ajusta a la verdad, en cuanto a la mención
de su actividad a favor de René, quien
fue sancionado a 15 años de privación
de libertad en los Estados Unidos de América
como agente del gobierno cubano no registrado
y por la utilización de una identidad falsa.
Mi curiosidad por conocer este particular obedece,
precisamente, a la contradicción que existe
en la afirmación del Comandante con relación
a la afirmación de la injusta prisión
que sufre su hermano y la declaración que
éste prestara en el proceso, y cito un
párrafo del alegato de su hermano, el 14
de Diciembre del 2001: ...."y cuando me toca
enfrentarme a mi sentencia me doy cuenta que yo,
a diferencia de mis compañeros, ni siquiera
tengo el derecho de considerarme una víctima.
La forma en que me conduje se adapta perfectamente
a la conducta que describen los estatutos de que
se me acusa; si tuve que venir a juicio fue por
solidaridad con mis hermanos..."
Es evidente que René González S.
reconoce su culpabilidad. Entonces ¿por
qué se dice que es inocente, contradiciendo
su propio dicho?
Según lo expresado en su artículo
titulado "¿Qué pasará
en Atlanta el día 20?", usted sabe
bien que a las razones que se alegaron, con relación
a la falta de evidencias, solo se referían
a los cargos de conspiración para el asesinato
(los pilotos asesinados el 24 de febrero 1996)
y a la falta de evidencias para sancionar a Gerardo
Hernández, Ramón Labanino y Antonio
Guerrero por el delito de conspirar para espiar.
Los más de otros 10 cargos que pesaban
contra los cinco acusados habían sido admitidos
por parte de sus defensores.
¿Cómo seguir diciendo entonces
que ellos son inocentes?
Le pregunto a usted como abogado ¿cómo
es posible que al cuestionar la insuficiencia
de evidencia para estos delitos no se diga nada,
como si no existiesen, las declaraciones de otros
cinco acusados que fueron sancionados entre penas
de 3 y 7 años? Sabe usted muy bien, que
me refiero a los agentes Joseph Santos y Amarilis
Silverio, en cuyos testimonios ellos admiten que
algunas de las misiones de la red incluían
penetrar el Comando Sur, recopilar información
sobre el movimiento de tropas y aviones y otras
muchas informaciones más, que por razón
de espacio no menciono.
Tampoco existen los agentes Nilo Hernández
y su esposa Linda Hernández, ni Gerardo
y Marisol Gari, cuyas declaraciones se referían
a la obtención de información militar
en territorio norteamericano.
Es el mismo silencio que se guarda sobre Ana
Belén Montes, quien durante más
de 15 años espió desde altas posiciones
del gobierno de los E.U. para el gobierno cubano.
Pero también se declaró culpable,
como esos cinco nombrados anteriormente. Hoy todavia
se desconoce el perjuicio ocasionado por esta
espia a los Estados Unidos.
Silencio, como el que sufrió su propio
hermano, y sus cuatro amigos, por casi 32 meses.
En ese largo período de tiempo el gobierno
cubano no dijo una sola palabra relacionada a
la detención de este grupo de 10 personas,
y no de 5.
¿Es usted abogado de Bufetes colectivos?
Si no lo es, pregúntele a sus colegas sobre
los centenares de cubanos que, a lo largo de toda
la isla, cumplen hoy sentencias de más
de 15 años en prisión por el delito
de sacrificio de res y cuya única evidencia
en sus juicios es la declaración del amigo
que amarró la vaca mientras este daba el
puntillazo.
Desgraciadamente, la apelación en el onceno
Circuito de Atlanta y, en sentido general, el
proceso seguido contra los "cinco",
demuestran que la derrota es para el sistema vigente
en Cuba y no para el llamado "Imperio".
¿Por qué? Porque se ha comprobado
que en ese país "imperialista",
o como queráis llamarles, se deja declarar
a los acusados todo lo que consideren pertinente
para su defensa, no importa que tengan ellas más
de 10 hojas, como la presentada por su hermano
o la presentada por Gerardo Hernández.
Pregúntele al abogado Rolando Jiménez
Posada, quien cumple hoy una sentencia arbitraria
de 12 años de privación de libertad,
dictada en un juicio secreto, si pudo declarar.
Puede también ir al Vedado, si no me cree,
y preguntarle al Sr. Héctor Palacios Ruiz,
sancionado en 1997, por un delito de Desacato,
si pudo apenas comenzar su declaración.
En ese "Imperio" los "Cinco",
que son Diez, han tenido ya tres vistas de apelación.
En Cuba, esto no sucede. ¿Todavía
no me cree?, puede preguntarle a Juan Francisco
Monzón si se celebró la vista de
apelación en su caso. Y si tampoco le es
suficiente pregúntele de nuevo a Héctor
Palacios si su apelación se llevó
a efecto.
En ese "Imperio" los abogados confían
en el sistema de justicia, incluso hasta los propios
funcionarios del gobierno cubano, que gastan una
millonada en este proceso, así como en
otros realizados dentro de Estados Unidos.
Se ha preguntado usted alguna vez, ¿por
qué en Cuba los opositores no se gastan
un centavo en designar abogados, a pesar de las
largas condenas a la que son sancionados?
Se ha preguntado ¿por qué estos
opositores no recurren sus sentencias? Si quiere
una buena respuesta puede usted ir a la Prisión
del Guayabo en la Isla de la Juventud y preguntarle
al colega Rolando Jiménez Posada por qué
no recurrió la que se dictó en su
contra.
¿No siente usted vergüenza ajena,
Sr. González, cuando la Unión de
Juristas de Cuba, y las autoridades gubernamentales,
cuestionan la imparcialidad de las cortes norteamericanas?
Seamos franco senor Roberto Gonzalez. No cree
usted que es una inmoralidad que la Union de Juristas
de Cuba, la Sociedad cubana de Derecho Penal y
los medios de prensa de la isla cuestionen el
funcionamiento de la justicia en Estados unidos
y jamas hayan cuestionado la justicia que se imparte
en Cuba?.
Juicios secretos, juicios sumarios sin justificacion
alguna, terminos procesales conculcados, miles
de prisioneros alejados a centenares de kilometros
de su residencia, prisioneros sin asistencia medica,
leyes que coartan derechos y libertades fundamentales,
jueces que literalmente espresan su parcialidad
en las sentencias que dictan, asesinatos en las
prisiones realizados por los propios carceleros
(en la prision de kilo 8 Camaguey fueron asesinados
tres reclusos por sus propios carceleros hace
apena poco tiempo), y la prensa y demas instituciones
guardan silencio. (y se atreven en las paginas
de internet a invocar el pacto Internacional de
Derechos Humanos y otras normas de Derecho Internacional,
como lo hace el comité Estatal por la libertad
de los "cinco").
Le muestro solo un botón (de los miles
de casos y muestras que pudiera enseñarle)
sobre la "imparcialidad" de los tribunales
cubanos.
Sentencia número 1, del 2007, del 9 de
Enero, contra el abogado Rolando Jiménez
Posada (sólo le transcribo aquí
parte del Quinto Considerando de la sentencia):
"
que para adecuar la medida de la sanción,
valorando el alto grado de peligrosidad social
de los hechos cometidos por el encartado, los
móviles e intenciones perseguidas por este
último, que atentaron contra la seguridad
y protección de nuestro Estado revolucionario,
la dignidad y el honor de nuestro líder
y Comandante en Jefe Fidel Castro...."
Creo que la sentencia no merece otro comentario,
¿verdad? Es solo una pequeña prueba
del grado de sumisión de los tribunales
cubanos y de su evidente ausencia de imparcialidad.
En ese "Imperio" pueden participar
en los juicios 70 ilustres abogados extranjeros
y verter sus opiniones. ¿Conoce usted,
Sr. González, que ilustres abogados extranjeros
hayan participado alguna vez en los juicios contra
opositores cubanos? Estoy seguro que no. ¡Se
imagina usted por un momento cómo pudieran
haber reaccionado, de haber participado, en los
juicios sumarios efectuados contra 75 cubanos
en la Primavera del 2003 al ver las evidencias
que mostraban los fiscales para probar su pretensión
punitiva! (viejas máquinas de escribir,
declaración Universal de Derechos Humanos,
discursos de Martín Luther King, folletos
sobre la libertad y la democracia, libros con
títulos como: "1984" o "Rebelión
en la Granja", "El proyecto Várela"
, "Geografía estadounidense",
"Los Derechos Humanos y el legado de Martín
Luther King", "El poder de los sin poder")
En cuanto al alegato de la defensa, en favor
de la "defensa de necesidad", creo realmente
entra más fácil un camello por el
ojo de una aguja que las cortes norteamericanas
admitan esa eximente.
Creo sería más coherente y posible
en Cuba la aplicación de esta eximente
a los miles de cubanos que cumplen hoy condenas
de prisión por robar para darle de comer
a su familia.
La derrota Sr. González es nuestra no
del "Imperio".
Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Ramón
Labanino, Fernando González y su hermano
René no son Héroes, delinquieron
en tierras extranjeras, además sienta desconfianza
por este título honorífico cuando
lo otorga el gobierno cubano, porque Héroes
de batallas militares se convirtieron de la noche
a la mañana en charlatanes; trayectorias
con méritos para ser aceptadas como atenuantes,
según el propio Código Penal, se
convirtieron en agravantes y finalmente fueron
fusilados.
Pero si hay héroes en Cuba, están
muy cerca de usted. Puede ir algún domingo
en la mañana por la Quinta avenida y, cuando
vea hermosas y bellas mujeres, vestidas de blanco,
con una flor en sus manos, esas son las esposas,
madres y hermanas de nuestros héroes.
Juan Escandell Ramírez, abogado, miembro
de la Corriente Agramontista, y del Comité
por la libertad de Rolando Jiménez Posada.
Posdata: Cuando su hermano René era
un agente dentro de Hermanos al Rescate, en febrero
de 1996, yo era uno de los 150 que en Cuba fuimos
detenidos en esa fecha. ¿No cree usted
que esto fue otro crimen? Por supuesto, no fue
su hermano el responsable de ello, sino el gobierno
para quien él espiaba.
|