Luis Tornés Aguililla
El bozal es también el instrumento feroz para frenar los
desbocamientos, siempre posibles de los que, en Cuba, dispongan de la Internet
por razones profesionales. Un medio de comunicación tan inmediato y
universal siempre será peligro político para un régimen
cuya legitimidad emana de la fuerza y no de las urnas. Dos casos típicos:
Cuba y Afganistán.
El cubano que aún viva en Cuba sin lograr reprimir el hastío
ante la vida cotidiana, sabrá que si expresa por la Internet una palabra
en desacuerdo con el dogma vigente (en Cuba, los dogmas suelen cambiar con gran
rapidez) andará, a partir de ese mismo momento, en el punto de mira de "los
servicios competentes" con el rosario de consecuencias en su vida laboral,
social y familiar. Dentro del totalitarismo autocrático todo pero fuera
de él: ¡bozal!
En Cuba, más allá de la indispensable y justificada deontología
en el uso de la Internet se sufre la vigilancia permanente de ese vector por
parte del aparato de Estado con el fin de impedir la emergencia de contactos
sincrónicos y masivos entre los cubanos del exterior y del interior o
entre los cubanos opuestos al régimen dentro del territorio nacional .
Uno de los objetivos de la utilización del bozal en la Internet
cubana es optimizar la neutralización de los estragos ideológicos
del mensaje político que llega del extranjero. En esta misma dirección
apunta la interceptación selectiva de la correspondencia privada y de las
llamadas telefónicas tal y como ocurría en la difunta R.D.A* cuyos
servicios especializados en el control de la correspondencia y de las llamadas
telefónicas ocuparon a centenares de funcionarios de 1949 à 1989.
Fuera de Cuba y gracias a la Internet, los contactos son libres y
voluntarios entre cientos de miles de miembros de la diáspora aunque los
Estados extranjeros en que vivimos los cubanos también miren y sepan pero
sin que ello provoque, en modo alguno, nuestras desgracias personales porque en
la mayoría de estos países imperfectos hay una realidad poderosa:
la legalidad de la opinión disidente y las elecciones libres.
Para los cubanos del destierro hubo un pasado "sin" y un presente "con"
la Internet. Se ha creado una dinámica exponencial de intercambios cuyo
resultado es un reto político alarmante para el régimen vigente en
nuestro país ya que tan alto nivel de comunicación ha provocado
cambios comportamentales que tienden a racionalizar el análisis en la
manera de abordar temas hasta hace poco conflictivos entre cubanos. La Internet
(sin bozal) tiene su mérito en esta realidad. El intercambio permanente
de ideas sobre lo que ocurre en nuestro país constituye, de facto, una
revolución insospechable para el régimen involucionario de La
Habana.
Laon. Francia.
R.D.A*: " República Democrática Alemana ",
dictadura bajo la cual vivieron dieciocho millones de alemanes de octubre de
1949 al jueves 9 de noviembre de 1989. |