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¿Coherencia
o justicia?
La primera sesión del parlamento cubano de este
año ha aprobado un dictamen que aboga por establecer
un sistema jurídico penal "más coherente, acorde
a las tendencias que reclama el desarrollo político-social
del país".
En opinión de los parlamentarios las sanciones
penales deben ser menores, sin que ello signifique
impunidad o tolerancia, ni dejar de condenar con
severidad conductas criminales que, por su peligrosidad
y daño social, así lo requieran".
El problema del Sistema jurídico Penal
de la isla no radica en la falta de coherencia,
sino en la falta de justicia. No tener que sancionar
es cosa mejor, que imponer penas menos severas.
Hace mas de 24 siglos Aristóteles dividía
la justicia en : Justicia conmutativa, que es
la que rige entre las personas; Justicia legal
la que le debe el ciudadano al estado y Justicia
distributiva la que le debe el estado al ciudadano,
esta ultima es la que no hace desafortunadamente
el gobierno cubano.
Es precisamente la "coherencia" uno
de los principales males de la administración
de justicia penal en cuba, por cuanto ha quebrantado
la "contradicción", principio
básico del juicio y que constituye el único
método fiable para dirimir adecuadamente
el conflicto; y no puede existir contradicción
sin una eficaz defensa, que solo es posible cuando
se dispone de una abogacía independiente
y cuando el estado reconoce a esta valores esenciales,
ambas brillan por su ausencia en la isla.
Son los jueces y los fiscales cubanos los que
tienen que dejar de ser "coherentes"
con la política de represión y de
desprecio por el derecho que las autoridades gubernamentales
promueven.
En mi modesta opinión estas son las causas
que hacen que jueces y fiscales abandonen la profesión
, pero esta actitud ya de hecho consecuente no
es suficiente; resulta necesario que los técnicos
del derecho exigen la promulgación de leyes
verdaderamente democráticas y se exija
también la derogación de aquellas
que violan derechos y libertades ampliamente reconocidas.
Los problemas de la justicia penal en Cuba no
se resuelven con la música de Silvio Rodríguez,
tal consideración como lo ha aprobado la
Asamblea Nacional evidencia un divorcio de la
realidad y un desconocimiento supino de las condiciones
en que vive la población penitenciaria.
La justicia penal tampoco se resolverá
mejorando las condiciones de trabajo de jueces
y fiscales como ha orientado el señor Raúl
Castro . La administración de justicia
penal necesita de Tribunales independientes, del
ejercició libre de la abogacía y
del reconocimiento constitucional de la defensa
del ciudadano.
Para hacer justicia los Tribunales deben cesar
de imponer sanciones de privación de libertad
por el simple hecho de que algún ciudadano
no profese las ideas del gobierno y por que no
trabaje (porque el estado es el único patrón
y no da empleo a sus opositores) como lo han estado
haciendo hasta ahora al amparo de del instituto
jurídico de la peligrosidad pre delictiva.
Para hacer justicia las fiscalías deben
cesar de incoar expedientes y los Tribunales cesar
de imponer sanciones a ciudadanos que reclaman
el ejercicio de libertades y derechos universalmente
reconocidos.
Para mejorar la calidad del juicio oral los jueces
deben respetar el principio básico de "igualdad
de armas" para las partes en el litigio y
dejar de favorecer a la fiscalía admitiendo
sus pruebas y rechazando la de los abogados.
Para poner a tono con nuestro tiempo el Sistema
Jurídico Penal los especialistas del derecho
penal debieran abogar porque se despenalicen conductas
supuestamente delictivas que solo coartan derechos
y libertades entre ellas por ejemplo el Desacato,
Ley 88, Propaganda Enemiga y otras figuras mas.
Estableciendo que los funcionarios que se consideren
difamados o injuriados se querellen al igual que
los ciudadanos de a pie, pero no continuar sancionando
a aquellos que censuran y critican las funciones
publicas, porque censurar y criticar la gestión
gubernamental no es delito ni tan siquiera de
índole política excepto en los países
que se haya fusilado al ciudadano.
Para hacer justicia y elevar el nivel de calidad
del juicio oral el Principio de Publicidad debe
ser respetado, por cuanto es una garantía
procesal, una condición de legitimidad
de las actuaciones publicas y los jueces cubanos
no pueden seguir permitiendo los juicios secretos
porque ello constituye un delito de Prevaricación
al dictar Resolución injusta al no respetar
garantías esenciales.
Para lograr una justicia a tiempo es necesario
cumplir con los términos procesales.( En
el caso de acusados opositores al régimen
estos términos son un viaje por las antípodas,
sírvase de ejemplo los casos del abogado
René Gómez Manzano, en prisión
provisional sin cargos formales por mas de 18
meses, (afortunadamente hoy en libertad), o el
de otro colega Rolando Jiménez Pozada detenido
en la primavera del 2003 y sancionado secretamente
y sin su presencia en diciembre del 2006 a 12
anos de privación de libertad. El otro
extremo lo constituyen los 75 cubanos que en la
primavera del 2003 fueron condenados a largas
penas en menos de una semana, sin que existieran
circunstancias excepcionales como así lo
exige la ley para someterlos a proceso sumario
( excepto que para la fecha el gobierno de Estados
Unidos invadía Irak y los medios de prensa
mundiales se centraban en esta noticia).
En estricto derecho considero que los máximos
responsables de las arbitrariedades durante los
procesos sumarios del 2003 son responsabilidad
de Rubén Remigio Ferro Presidente del Tribunal
Supremo quien debe haber accedido a las sugerencias
del fiscal general Juan Escalona para poder actuar
a tenor con el articulo 479 de la Ley de Procedimiento
Penal que regula el mencionado procedimiento.
En mi opinión, para mejorar el Sistema
Jurídico Penal , los jueces, fiscales y
abogados debieran de promover una ley de ejecución
de sentencia, que estableciera fueran los Tribunales
quienes decidieran el lugar de cumplimiento de
la sanción, de esa manera la policía
política ni otros Órganos del Ministerio
del Interior podrían chantajear a los sancionados
enviándolos a centenares de kilómetros
de su residencia habitual infligiendo penas adicionales
a los propios sancionados y a sus familiares.
Por otra parte estimo también que los
profesores de Derecho penal y Derecho Procesal
Penal debieran a esta altura mostrar su inconformidad
y no continuar explicando ante sus alumnos preceptos
que son atropellados sin miramiento alguno, manteniendo
silencio y rehuyendo toda crítica.
Estoy de acuerdo en llevar la cultura, a los
que administran justicia; por lo que seria pertinente
que los jueces y fiscales leyeran algunos títulos
como : " La prisión fecunda"
de Mario Mencia, publicado por el actual gobierno
cubano, en este libro podrán comprobar
como el líder de un asalto que causo decenas
de muerte comía espaguetis con calamares,
bombones italianos se tomaba un buchito de café
y fumaba H-upman, publicaba en Bohemia sus opiniones,
recibía visitas no solo de sus familiares,
mantenía limpia el suelo de granito de
su celda, con jabón, creolina y lavasol
que era envidia de cualquier habitación
del Hotel Nacional, leía cuantos libros
solicitaba, entre ellos Marx, Engels, Lenin y
era escuchado por el teniente Montesinos cuando
no recibía los libros, que solicitaba expresando
que : "Cuando se estudian cuestiones económicas,
sociales o filosóficas, es preciso contar
con libros de los mas variados criterios y autores,
analizar, comparar, etc. "En materia de religión
como de doctrina política social, no se
concibe el estudio sin la libertad de leer."
De las hormigas de la celda del Comandante durante
sus 21 meses y 15 días que duro su prisión
por la muerte de decenas de personas no les hablare,
porque aquellas hormigas comían de todo:
pan, queso, aceite aunque curiosamente no comían
leche condensada y las hormigas de hoy no conocen
estos productos por eso huelga cualquier comentario.
Después de que lean el mencionado libro
le sugiero cierren los ojos y traten de trasladarse
a "Kilo 7", "EL Combinado del Este",
"Aguica", "Mal verde", "Aguadores",
Taco Taco", "Boniato" y otras prisiones
mas y traten de recordar entre muchos otros prisioneros
de conciencia a : el doctor Oscar Elías
Biscet, a los periodistas independientes Normando
Hernández Acosta, Ricardo González
Alfonso, Adolfo Fernández Sainz, Juan Carlos
Herrera Acosta y a tantos otros, que sufren prisión
hace mas de 48 meses, mas del doble que los moncadistas
con la diferencia que no han ocasionado muerte
alguna, ni daño social, y comparen las
condiciones en que cumplen su aislamiento, su
alimentación, su régimen de visitas,
los libro que pueden leer, el aseo de sus celdas,
si pueden publicar artículos en la prensa
nacional, si se le respeta en su integridad física
y moral, comprueben que no solo están injustamente
sancionados sino desterrados injustamente también
a centenares de kilómetros de sus residencias
habituales; si llegan a conocer de verdad esta
situación se sentirán indignados
y abochornados.
Beneficioso también seria leer el discurso
de investidura de Ignacio Agramonte y Loynaz que
por razón de espacio no hago comentario
alguno.
Pero muy especialmente recomiendo la obra de
un ilustre jurista cubano: Mariano de Aramburo
que tiene mucho que ver con el tema que abordamos,
aquí transcribo un párrafo de uno
de sus libros: .."allí donde el sentimiento
del derecho decrece y mengua y se extingue no
habrá ni orden ni progreso, porque faltara
la justicia, madre de todas las virtudes cívicas.
La ley será cuerpo sin alma, forma sin
sustancia, letra sin espíritus: el poder,
oligarquía despótica,feudos de la
audacia y órgano de toda concupiscencia,
los tribunales siervos sumisos de los antojos,
osadías y venalidades del gobierno; los
ciudadanos, connaturalizados con la injusticia,
tascaran sin rabia, mansos y cobardes, el freno
que les aherroja. Para sentir el derecho, no son
necesarios ni los secretos de su ciencia ni el
conocimiento de las leyes, no es necesario cursar
la carrera, ni dedicarse al estudio de los Códigos,
el derecho es un sentimiento humano que florece
en todos los seres de nuestra especie como se
producen los demás sentimientos que nos
caracterizan y diferencian en el concierto universal
de todas las criaturas."
Cuba, su pueblo, en cuyo nombre se imparte justicia,
espera sin demora como primer acto de justicia
la libertad de todos los prisioneros de conciencia
sin condición alguna.
Estoy convencido que estas notas no son lo suficiente
para hacer mas justo el Sistema Jurídico
Penal cubano pero tienen mas acordes que la desafinada
"nota" del cantautor Silvio Rodríguez.
Juan Escandell Ramírez, miembro de la
corriente Agramontista y miembro del comité
de abogados por la libertad de Rolando Jiménez
Pozada.
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