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KIA:
Connivencia con los criminales del PCC
Lázaro González Valdés
Todo cubano desterrado debería tener
por norma no consumir productos de la KIA hasta
que esa empresa internacional deje de ser cómplice
del partido comunista de Cuba (PCC), entidad terrorista
que usurpa el poder desde el siglo pasado.
Varios gobiernos de Estados Unidos de América
-incluso el que dirige George W. Bush ahora- han
cosiderado al castrismo como uno de los regímenes
promotores del terrorismo en el mundo sin embargo
otorgan licencias para comerciar en territorio
estadounidense con productos fabricados por industrias
que también negocian con el PCC como la
KIA. ¡Procedimiento inmoral e inconsecuente
con las leyes del embargo y con la presunta solidaridad
que se dice tener con la causa pro democrática
cubana!
En el index o página principal del sitio
oficial del PCC en Internet (www.granma.cu) aparece
un banner que enlaza con el website de FINAUTO
International, LTD, asociación que se anuncia
como el "distribuidor oficial en Cuba de
KIA Motors". En este sitio (cuya dirección
es www.finautointernational.com) se lee la información
siguiente:
"La gama de vehículos KIA es muy aceptada
en Cuba por los usuarios locales y las Organizaciones
Centrales del Estado en esa maravillosa isla caribeña.
Nuestras ventas están dirigidas a extranjeros
residentes temporales en Cuba, Compañías
extranjeras, O.N.G.'s internacionales, Joint Ventures
internacionales y a Diplomáticos y personal
de Embajadas".
Para quienes no han sufrido en carne propia el
comunismo cubano es necesario hacerles la traducción
real del párrafo anterior: "los usuarios
locales" son los funcionarios comunistas
de alto rango; "las organizaciones centrales
del Estado" son las asociaciones comunistas
ya que por norma impuesta en la Constitución
el PCC "es la fuerza dirigente superior de
la sociedad y del Estado, que organiza y orienta
los esfuerzos comunes hacia los altos fines de
la construcción del socialismo y el avance
hacia la sociedad comunista"; los demás
que pueden comprar automóviles KIA en Cuba
comparten el común denominador de ser extranjeros
en funciones de diplomáticos, inversionistas
o residentes temporales por motivos de negocio,
afinidad política o entretenimiento.
Por tanto es evidente que los cubanos de la isla
son discriminados por la KIA al mismo tiempo que
esta empresa ubica sus productos en los mercados
estadounidenses donde pueden comprar los cubanos
que han sido desterrados por los socios castristas
de esa conocida firma internacional. Para este
doble juego comercial la KIA usa a los empresarios
comunistas y a los dealers norteamericanos. Ambas
partes contribuyen a engordar las cuentas bancarias
de la KIA.
Los cubanos desterrados podemos (y moralmente
debemos) pasarle la cuenta a la KIA. El asunto
no requiere mucho esfuerzo. Sólo hay que
ignorar que esta empresa existe y en vez de comprar
carros de esa marca extranjera se puedrían
comprar los Ford, los Chevrolet u otros autos
de fabricación nacional.
También sería justo que los congresistas
y senadores cubano americanos presionaran efectivamente
para acabar con estas incongruencias de la política
interna, porque no se podrá tapar el sol
con un dedo pero sí se pueden diseñar
leyes para terminar con la inmoralidad de las
corporaciones que obtienen ganancias comerciando
indistintamente con individuos honestos y con
delincuentes.
Una relación de las direcciones donde radican
los dealers KIA en Florida y en otros Estados
de Norte América se puede obtener a través
del siguiente enlace.
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