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Preparemos
el velorio
Luis Tornés Aguililla
¡Muchachos, no será fácil!
pero desde ahora mismo debemos preparar el velorio
del régimen liberticida de Fidel Castro
para que se conjugue, lo antes posible, con los
funerales que en los próximos años
se repetirán con la cadencia y bondad que
la naturaleza quiera otorgarnos después
de la «Gran lección»
..al
cabo de medio siglo de ahogados, de fusilados,
de encarcelados y de todas las otras miserias
que solamente los cubanos que hayamos vivido en
la nasa infame llevamos en el corazón.
El deber es de todos pero
fundamentalmente,
la preparación de ese velorio será
asunto de la juventud cubana, y demos por seguro
de que si los altos mandos de las FAR y del MININT,
así como los empresarios españoles
y de otros países que participan activamente
en la reactivación de la capacidad represiva
del régimen castrofascista de La Habana
recibieran una serie de mensajes claros de parte
de la juventud cubana, las cosas podrían
cambiar con sorprendente rapidez.
La Banda Armada y sus cómplices extranjeros
ya andan en líos de billetes gordos.
La hipotética continuidad del régimen
liberticida ya no es asunto de ellos porque lo
que les interesa, por encima de todo, es un contacto
duradero con la realidad objetiva sobre los medios
de producción (de dólares).
Para lograr un cambio, si el espectro de «actividades
mensajeras» de la juventud fuese de la desobediencia
civil a la constitución de grupos de «cubanos
libres» cuya actividad principal fuera (lo
escribo en serio) hablar prospectivamente de la
preparación del velorio, entonces los que
mandan en Cuba sentirían una extraña,
inusitada y alarmante realidad que muy seguramente
los pondría a comprender que el cambio
es inevitable.
El tiempo ganado y el beneficio que le proporcionan
al régimen castrofascista los centenares
de rehenes que se pudren en las cárceles
cubanas serían automáticamente insignificantes
si los jóvenes de nuestro país se
deciden masivamente a poner coto, primeramente
a la desbocada represión y luego, a la
eventualidad de un castrismo sin Castro.
En Cuba ya estamos en la etapa del epílogo,
con sus robos a granel inspirados por las colosales
fortunas de los ex compañeros del difunto
bloque socialista, hoy autoreciclados en directores
de empresas, en escritores adulados y en mafiosos
notorios de un capitalismo de pacotilla cuyo Gran
Cacique, a defecto de algo mejor, era oficial
del KGB.
¡Líbrenos Dios, de tanta mediocridad!
Por lo demás, si bien hay extranjeros enamorados
de Cuba, nadie sangrará por la herida ajena
y mucho menos si, de por medio, hay una de esas
deudas externas que ni el chivo Perico podría
brincar.
A los franceses: ¡150 millones de dólares!,
dijo tembloroso hace un par de años un
senador francés que Fidel les debía,
y toda persona en sus cabales habrá comprendido
que la cifrilla ésa no cuadra.
A los españoles: dinero les debe Fidel,
pero como él vende también sus buenas
relaciones con los vascos y con Chávez
y su atajo pues
¡dando y dando!
Y todo por el estilo, amigo lector, de tal suerte
que las molleras dentro y fuera de Cuba se calentarán
solamente el día en que Liborio Jr. diga
¡Ta bueno ya!
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