SUPLEMENTO ESPECIAL DEDICADO A JORGE MAS CANOSA

Publicado el sábado, 6 de diciembre de 1997 en El Nuevo Herald

24 de noviembre

Jorge Mas Canosa

..."mi lealtad es a los altos ideales democráticos, al respeto a los derechos humanos, y a promover en Cuba las mismas oportunidades que disfrutamos los cubanos que vivimos en democracia fuera del país, porque en Cuba no las hay..."
Jorge Mas Canosa
1939-1997

24 de noviembre

"Lo perdimos en cuerpo, no en alma," dijo su hijo

La muerte interrumpe tenaz lucha

Deceso deja profundo vacío en exilio cubano

Muchos en Miami confiaban en recuperación de Jorge Mas

Líderes de Fundación sabían que agonizaba

Reacciones de los líderes

Fundación mantendrá su unidad

26 de noviembre | 25 de noviembre | Primera Pagina

"Lo perdimos en cuerpo, no en alma," dijo su hijo

Publicado el lunes, 24 de noviembre de 1997 en El Nuevo Herald
CYNTHIA CORZO y PABLO ALFONSO
Redactores de El Nuevo Herald

El carismático líder y empresario Jorge Mas Canosa, que llevó la lucha anticastrista de los pantanos de los Everglades hasta los pasillos del Capitolio y a las más importantes cancillerías del mundo, falleció el domingo en Miami a los 58 años.

Perdimos un hombre en cuerpo, pero no en alma, en espíritu, porque lo que Jorge Mas Canosa representó para su familia, para la Fundación y para Cuba siempre va a permanecer'', afirmó su hijo mayor, Jorge Mas Santos, durante una conferencia de prensa celebrada en la sede de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA). "Mi padre, el chairman de la Fundación, y lo que es más importante, un hombre que puso siempre a su familia por encima de todo, falleció hoy a la 1:46 p.m.''

Flanqueado por los principales directores de la FNCA y vestido con una típica guayabera cubana semejante a las que usaba su padre en ocasiones políticas especiales, Mas, hijo, comenzó la conferencia hablando en español, con voz emocionada pero firme.

Alberto Hernández, médico de Mas Canosa y recién nombrado presidente de la junta directiva de la FNCA, explicó: "Murió de un paro respiratorio, un fallo cardiaco, un fallo renal y tenía efusión pleural con células malignas—que tiene líquido en la pleura con cáncer. Estuvo consciente hasta anoche''.

Tanto críticos como simpatizantes coinciden en que fue Mas Canosa el líder que puso los reclamos de libertad de los exiliados en la agenda nacional de Estados Unidos. Fue la fuerza impulsora tras dos importantes piezas de legislación contra el gobierno de Fidel Castro: la Ley de la Democracia Cubana en 1992 y el año pasado la controvertida Ley Helms-Burton, que limita severamente la capacidad de Cuba de atraer inversión extranjera.

Su muerte desató una oleada de condolencias de mandatarios, líderes comunitarios y activistas que durante años compartieron con Mas Canosa y la Fundación la batalla por mantener la causa de Cuba al frente de la palestra pública internacional.

"Jorge fue un líder natural y un organizador, cuya tenacidad, fuerza de convicción y pasión yo admiré enormemente'', afirmó el presidente Bill Clinton desde Vancouver, Canadá. "El fusionó a su comunidad, a su país de adopción y a personas alrededor del mundo a favor de la causa de la libertad y la democracia en Cuba. Hemos perdido una voz fuerte por la libertad de Cuba y otras partes, pero su sueño vive''.

Roberto Rodríguez Aragón, presidente de la Junta Patriótica Cubana que está ingresado en el Hospital Mercy, lamentó la muerte de Mas Canosa e insistió en que su ausencia dejará un gran vacío en el proceso para llevar la libertad a Cuba.

"Por su gestión personal Mas Canosa puso la causa de Cuba en un plano mundial y pudo obtener grandes logros, como Radio Martí, TV Martí y traer a los compatriotas de otros países y haber permitido que los cubanos del Mariel y otros lugares puedan entrar a Estados Unidos'', dijo Rodríguez Aragón. "Cuba ha perdido uno de sus más brillantes hijos''.

Para los representantes republicanos por la Florida, Ileana Ros-Lehtinen y Lincoln Díaz-Balart, la pérdida provocó una dolorosa reacción.

"Es un golpe muy fuerte para la causa de la libertad de Cuba. Nos llega a lo más profundo del corazón, pero él no hubiera deseado que su desaparición provocase pesimismo en la lucha por la libertad de Cuba. Nunca como ahora debemos luchar hombro a hombro con todos nuestas fuerzas hasta alcanzar la libertad de nuestra añorada Cuba'', dijo Díaz-Balart.

"Hemos perdido a un amigo y a un líder. Para nosotros la presencia de Mas Canosa ha sido de gran importancia en Washington. Fue el mejor cabildero que tuvo la causa de Cuba Libre en Washigton'', dijo Ros-Lehtinen.

En diciembre de 1996 Mas Canosa fue diagnosticado con el mal de Paget, padecimiento óseo que produce deformaciones y fuertes dolores. La enfermedad, que se detecta generalmente después de los 40 años, acelera y distorsiona el proceso de reemplazo de las células en los huesos. Con el tiempo, los huesos aumentan de grosor y se debilitan, adquiriendo un número desproporcionado de vasos sanguíneos.

En los últimos meses, Mas Canosa sufrió varias recaídas y fue hospitalizado en el Hospital Pan American. La más reciente fue el 28 de septiembre, cuando fue ingresado en la unidad de ciudados intensivos a causa de una infección pulmonar. El 10 de octubre, sufrió una fuerte recaída pero se recuperó y fue dado de alta.

El miércoles 1ro de octubre, miles de miamenses acudieron a la Iglesia St. Michael, en Miami, para unirse en oración durante una misa por su restablecimiento, en un homenaje singular de la comunidad cubanoamericana a un líder anticastrista.

"Los pensamientos de mi padre hasta sus últimos minutos eran con su familia, con Dios y con Cuba'', dijo Mas, hijo. "Durante estos meses de tanto sufrimiento siempre ofrecía su dolor por la libertad de su patria. Son esas semillas y ese amor a Cuba que ha puesto, no sólo en su familia y en los miembros de la Fundación, los que nos van a llevar a todos a la libertad de Cuba".

Francisco "Pepe'' Hernández, presidente de la FNCA, habló durante la conferencia de prensa del tesón que caracterizó a Mas Canosa. Con la voz entrecortada por la emoción, señaló que la libertad de Cuba había perdido "la más alta de las voces y la más grande de las voluntades'' ante foros internacionales y en el Congreso de Estados Unidos.

"Sin embargo, Cuba ha ganado en el cielo, el más grande y el más influyente de los lobbistas'', dijo Hernández visiblemente conmovido. "Jorge Más Canosa, sin duda alguna, en este mismo momento está junto a Dios pidiendo por la libertad de la patria''.

A Mas Canosa le sobreviven su esposa, Irma, y sus hijos Jorge Jr., de 34 años, Juan Carlos y José Ramón, además de nueras, nietos, hermanos y otros familiares.

Hoy sus restos expuestos en la Iglesia St. Michael, 2987 West Flagler St. El martes a las 11 a.m. familiares y amigos celebrarán allí una misa cantada por su eterno descanso. Inmediatamente después de la misa, los restos de Mas Canosa serán llevados en una procesión hasta el cementerio Woodlawn Memorial Park, 3260 SW 8 St. La procesión viajará por la avenida 27 del SW desde Flagler hasta la Calle Ocho, y continuará en dirección oeste hasta el cementerio.

"Uno de sus últimos pensamientos a mí fue un recado que di en la cena de anoche de la Fundación'', dijo Mas, hijo. "Quería que yo les trasmitiera tres palabras a los directores y a sus íntimos amigos:

`Adelante, adelante, adelante' ''.

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La muerte interrumpe tenaz lucha

Publicado el lunes, 24 de noviembre de 1997 en El Nuevo Herald
CYNTHIA CORZO
Redactora de El Nuevo Herald

La muerte interrumpió la batalla de Jorge Mas Canosa, carismático líder y empresario visionario, por restituir la democracia en Cuba.

Por su pasión y tenacidad, Mas Canosa era visto por muchos de sus seguidores como un futuro presidente en la isla. En Miami, contaba con acceso inmediato a emisoras de radio y televisión hispanas y obtenía la atención de funcionarios locales, estatales y federales. Sus movimientos eran propios de un jefe de estado: llevaba guardaespaldas, viajaba en un automóvil blindado, cargaba un revólver Magnum .357 y volaba en aviones privados. En muchas situaciones, cuando se trataba de asuntos cubanos, su opinión era solicitada por senadores, representantes y hasta presidentes.

Tuvo una agitada carrera política llena de polémica, en parte por las campañas en su contra promovidas por el gobierno cubano, quien lo llamó su principal enemigo. En una tácita aceptación pública de ese hecho, en septiembre del año pasado, Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea del Poder Popular de Cuba, sostuvo un debate televisivo con Mas Canosa desde La Habana. En los últimos años de su vida, Mas Canosa era la máxima figura del anticastrismo, por encima de los conflictos partidistas del exilio.

Aunque nunca se postuló a un puesto en la escena política local, Mas Canosa alcanzó una poderosa influencia en Miami. Y en la década de 1980, bajo la favorable atmósfera anticomunista del gobierno republicano de Ronald Reagan, su acción se extendió a Washington, donde como dirigente de la Fundación Nacional Cubano Americana su voz tuvo considerable peso en la política estadounidense hacia La Habana.

Incluso, fue la máxima fuerza tras las dos piezas claves de legislación de Estados Unidos contra el gobierno castrista: la Ley de la Democracia Cubana y, luego, la controversial Ley Helms-Burton, que limita severamente la capacidad de la isla para atraer inversión extranjera.

Pero su mayor logro fue empujar la legislación que llevó a la creación de Radio Martí, la estación radial del gobierno de Estados Unidos que trasmite programación hacia Cuba.

"Para nosotros, Jorge Mas Canosa fue el impulsor principal del proyecto de Radio Martí; por eso consideramos que él ha sido parte esencial de una de las acciones más vitales del exilio para que la ciudadanía dentro de Cuba conociera nuestro movimiento de derechos humanos'', dijo Ricardo Bofill, presidente del Comité Cubano Pro Derechos Humanos. "Antes de Radio Martí estábamos allí, pero no nos conocía nadie''.

Su muerte deja un vacío en la vida política del exilio. Para muchos significa la pérdida de un dirigente que conjugó una firme e inteligente oposición al gobierno de Fidel Castro con una sensata interpretación de los cambios ocurridos en el mundo en los últimos años.

"Es muy difícil para nosotros, los cubanos, que Mas Canosa se haya muerto'', afirmó Herminio San Román, director de la Oficina de Trasmisiones a Cuba que dirige Radio y TV Martí. "Sus zapatos son muy difíciles de llenar''.

Su legado político es una poderosa organización capaz de cabildear a los más altos niveles y de sostener una presencia política tanto entre los exiliados como entre los cubanos de la isla.

Como empresario lega a sus hijos MasTec, Inc., exitosa compañía de construcción y telecomunicaciones que cuenta con un volumen de negocios de más de $700 millones anuales. La firma creció de una inversión inicial de unos $50,000 en 1971, bajo el nombre de Church & Tower. En 1994, ya rebautizada, se convirtió en una compañía de acciones públicas en la Bolsa de Valores de Nueva York.

En la década de 1960, Mas Canosa era un joven que planeaba infiltraciones guerrilleras en Cuba y editaba un boletín anticastrista, mientras se ganaba el pan repartiendo leche en La Pequeña Habana. Con los litros de leche, entregaba discursos a favor de la liberación de la isla.

Años después, dividía su tiempo entre su labor en Church & Tower y su hogar. Su destino político comenzó a tomar forma a partir de 1980, con la creación de la Fundación. Acompañado por un grupo de empresarios y activistas, Mas Canosa tocó a las puertas de la política nacional e internacional para abogar por la restauración de la democracia en Cuba.

En poco tiempo, la labor de la Fundación rindió sus frutos. La causa de los exiliados y de los cubanos perseguidos en la isla se escuchó tanto en la Casa Blanca como en los principales foros de la Organización de Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos, así como ante los gobiernos de Europa y América Latina.

Jorge Mas Canosa nació el 21 de septiembre de 1939 en Santiago de Cuba. Su padre, Ramón Mas Canosa, era un veterinario del ejército, con grado de mayor, que se mantenía alejado de la política. Tercero de cinco hermanos y una hermana, desde temprana edad demostró un carácter fuerte. En Juan Bautista Sagarra, una escuela secundaria privada, dirigía las prácticas de marchas.

A finales de la década de 1950, cuando Castro luchaba para derrocar la dictadura de Fulgencio Batista, Mas Canosa y otro joven masón tenían un programa los fines de semana por Radio Santiago. Por sus críticas a Batista, fue detenido e interrogado en varias ocasiones.

Para poner fin a estas actividades, su padre lo envió a estudiar al Presbyterian Junior College, en Maxton, Carolina del Norte. Allí estuvo dos años, hasta que el 8 de enero de 1959 volvió a Cuba para matricularse en la Escuela de Derecho de la Universidad de Oriente. Una semana antes, Castro había entrado triunfal en Santiago de Cuba tras la fuga de Batista.

A medida que Castro aplazaba las elecciones y mostraba sus intenciones dictatoriales, Mas Canosa se iba comprometiendo con la oposición universitaria. El sofá de su casa ocultaba folletos de propaganda anticastrista. En 1960 fue detenido varias veces.

Una mañana, tras empapelar la ciudad con carteles anticastristas, fue detenido por última vez. Según contó en una ocasión, pronunció "una bella pieza de oratoria'' y pudo salir en libertad. Dos semanas más tarde, el 15 de julio de 1960, huyó a Miami.

Meses después, el 17 de abril de 1961, participó en la fallida invasión de Bahía de Cochinos, organizada por Estados Unidos para derrocar a Castro. Pero su brigada nunca recibió la orden de desembarcar. Al tiempo de regresar a Miami se casó. Días más tarde, matriculó en la escuela de oficiales del ejército de Estados Unidos, en Fort Benning, con la esperanza de que fuera armada otra expedición contra Castro.

Mas Canosa llegó a segundo teniente del ejército, pero renunció al ver que no había planes de atacar a Cuba.

En esos años trabajó arduamente para sacar adelante a su familia. También participaba en las actividades del grupo anticastrista Representación Cubana en el Exilio (RECE), que planificaba infiltraciones a Cuba, financiado por José "Pepín'' M. Bosch, uno de los propietarios de Bacardí.

Sus correligionarios de RECE recuerdan que Mas Canosa se dedicó intensamente a recaudar dinero, obtener embarcaciones y armas y a planear estrategias. Voló a Guatemala y a República Dominicana en busca de bases para las acciones del grupo. Consiguió que un viejo B-26 fuera acondicionado para atacar refinerías cubanas. A través de un amigo, logró que un general estadounidense los asesorara en el lanzamiento de misiles desde pequeñas embarcaciones.

El fracaso de la última misión de uno de los líderes de RECE, Tony Cuesta, gravemente herido en la isla y luego condenado a prisión, fue un punto de viraje para Mas Canosa. Uno de sus compañeros de organización le abrió las puertas del mundo de los negocios.

En 1968 contribuyó a que la empresa puertorriqueña Iglesias y Torres viniera a Miami. A los tres años, con un préstamo de Republic National Bank, compró el negocio y lo convirtió en Church & Tower of Florida. La compañía era el equivalente en inglés del apellido del socio de Mas Canosa, Héctor Torres, y del ex socio de Torres en Puerto Rico, Iglesias. Y Church & Tower progresó.

Al año, con poca experiencia y sin dinero ni garantías, obtuvo con la licitación más baja un contrato de Southern Bell para cavar zanjas en el Condado de Broward. Dos años después, la compañía telefónica le concedió un importante contrato en el Condado de Dade. Cavando zanjas, poniendo cables, construyendo alcantarillas y erigiendo postes de teléfono, alcanzó ingresos de $1 millón.

Church & Tower se convirtió en una compañía de acciones públicas en 1994, con la adquisición de Burnup & Sims, empresa de construcción de telecomunicaciones representada en NASDAQ, índice de acciones tecnológicas de la bolsa de valores.

En un intercambio de acciones, la familia Mas adquirió 10.3 millones de acciones, o 63.8 por ciento, de Burnup & Sims. El nombre de la compañía inmediatamente cambió a MasTec Inc., y las oficinas se trasladaron de Plantation a Miami. Jorge Mas, Jr., ocupó la presidencia; Mas Canosa tomó la presidencia de la junta directiva.

El crecimiento de MasTec, Inc. ha sido extraordinario. De un negocio familiar con ventas de $30 millones hace cinco años, se elevó a uno con $500 millones en entradas para este año. El valor de las acciones pertenecientes a la familia asciende a unos $780 millones.

A pesar de su triunfo empresarial, Mas Canosa continuó dedicando gran parte de sus energías a la lucha anticastrista. Comprendió que había pasado la época de tratar de derrocar a Castro con incursiones armadas a la isla y discursos en Miami. En Estados Unidos, apoyó a senadores y representantes interesados en apretar las clavijas económicas a La Habana. En el ámbito internacional consiguió que muchos gobernantes, desde el ruso Boris Yeltsin al argentino Carlos Menem, pidieran pública y privadamente a Castro que iniciara un proceso de reformas democráticas.

"Podemos derrotar a una tiranía comunista en nuestra esfera de influencia sin disparar un tiro'', dijo Mas Canosa en abril de 1988.

La Fundación creó una formidable maquinaria de cabildeo que hasta hoy influye en las decisiones políticas que toma Washington con respecto a La Habana. Entre sus ramas más activas están el Consejo Cubano Americano de Asuntos Públicos, que se ocupa del cabildeo, y el Comité de Acción Política Coalición Nacional por una Cuba Libre (PAC). Con sus influencias, recursos y conexiones, ya a mediados de los 80 la Fundación había traducido el éxito económico de los cubanos en una fuerza política que debía ser tomada en cuenta.

Entre 1981 y 1982, Mas Canosa y su esposa donaron $36,000 a campañas políticas nacionales, según los registros de la Comisión Federal de Elecciones. En 1986 y 1987, el PAC dio $5,000 en contribuciones al senador Bob Graham y al representante Dan Mica, ambos demócratas por la Florida; al senador Ernest Hollings, demócrata por Carolina del Sur; al líder de la mayoría del Senado, Robert Byrd, demócrata por Virgina; al ex candidato presidencial demócrata Richard Gephardt; al senador George Mitchell, demócrata por Maine; al senador Jeff Bingaman, demócrata por Nuevo México; al senador Lloyd Bentsen, demócrata por Texas, y al senador Grank Lautenberg, demócrata por Nueva Jersey.

Uno de los mayores logros de la Fundación fue la creación de Radio Martí, que trasmite noticias y programación informativa a Cuba desde el 20 de mayo de 1985, al cabo de una intensa batalla de dos años en el Congreso. La emisora quebró el monopolio de la información noticiosa que tenía el gobierno de Castro.

Para Mas Canosa fue un logro personal. Mucho después de haber dejado a un lado el control de su negocio y de otros aspectos de la Fundación, siguió al frente de la Junta Presidencial de Asesoramiento sobre Trasmisiones a Cuba, que le otorgó considerable influencia sobre Radio Martí.

Al cabo de cinco años salió al aire TV Martí. Aunque su señal ha sido bloqueada por las autoridades cubanas, la estación se ha mantenido en pie, sin dejar de obtener fondos congresionales para su operación.

La programación de Radio Martí, sin embargo, llega a los casi 11 millones de residentes en la isla. Sus informaciones sobre la actualidad cubana e internacional han sido vitales para dar a conocer a los activistas de la disidencia interna y los cambios ocurridos tras el derrumbe del mundo comunista.

La Fundación fue igualmente un factor influyente en la concesión de ayuda estadounidense a los rebeldes angoleños que peleaban contra un régimen marxista apoyado por Cuba. Otra de sus conquistas políticas fue el nombramiento, en 1988, del ex preso político Armando Valladares como embajador de Estados Unidos ante la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra.

Desde ese foro, Valladares denunció ante la opinión pública mundial las violaciones de Castro en materia de derechos humanos. La Habana ha recibido condenas de la comunidad internacional por sus abusos, y se halla bajo el constante escrutinio de un relator especial de Naciones Unidas.

El liderazgo de Mas Canosa tocó directamente las vidas de miles de exiliados que vieron realizados sus sueños de emigrar a Estados Unidos mediante el programa Exodo, de la Fundación. Unos 10,000 que estaban en terceros países lograron convertirse en residentes permanentes. A principios de este año, la familia Mas otorgó a 12 estudiantes miamenses $100,000 en becas para cursar estudios universitarios.

A pesar de que siempre contó con enemigos políticos, incluso en las mismas filas anticastristas, y de que en ocasiones era visto como un político de talante autoritario, hubo encuestas que le concedían un 80 por ciento de popularidad entre los exiliados. Además, estos sondeos mostraban que era el más conocido y confiable de sus líderes.

"No estoy participando en un concurso de popularidad'', dijo Mas Canosa en una entrevista en 1988. "Sucedió que soy el hombre más popular en la comunidad cubana, porque cuando uno está en un papel de liderazgo tiene que educar a la gente. Si las personas no creen en ti desde el principio, tienes que demostrarles que tienes razón y hacer que te sigan''.

Su batalla contra The Miami Herald, con cuyas posturas editoriales y cobertura frecuentemente estaba en desacuerdo, llegó a ocupar la atención nacional. Después que en 1992 el Herald publicó un editorial criticando una iniciativa de Mas Canosa, él acusó al diario de ser un instrumento de Castro y de actuar contra los intereses cubanoamericanos. A continuación, pidió públicamente la renuncia de los cubanoamericanos Roberto Suárez y Carlos Verdecia, entonces editor y director, respectivamente, de El Nuevo Herald. Además, retó a éstos y a David Lawrence, Jr, editor y presidente de la junta directiva de The Miami Herald, a un debate público sobre la cobertura de ambos diarios sobre Cuba y los exiliados cubanos.

Con el apoyo de algunas figuras de la comunidad, entre ellas el alcalde de Miami Xavier Suárez, creó la Liga Contra la Difamación y encabezó una campaña cuyos carteles rezaban: "Yo no creo en El Herald''.

La campaña se tornó violenta cuando hubo amenazas de muerte contra ejecutivos de ambos periódicos y sus estanquillos fueron vandalizados. La disputa atrajo atención nacional de la prensa, grupos de derechos humanos y entidades que abogan a favor de la libertad de prensa, entre éstas la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que emitió un comunicado de apoyo a los diarios.

En 1988, el hermano menor de Mas Canosa, Ricardo, lo demandó ante los tribunales. Según este último, el líder lo había difamado en una disputa comercial para despojarlo de contratos con Southern Bell. Un jurado obligó a Mas Canosa a pagar $900,000 por daños.

Mas Canosa insistió en que las acusaciones se hicieron para perjudicarlo políticamente y que no tenían que ver con las finanzas ni con los negocios de la compañía.

En ocasiones, Mas Canosa se vio involucrado en disputas con cercanos colaboradores. Raúl Masvidal, banquero y político miamense que estuvo entre los fundadores de la Fundación, rompió con él en 1985. Aunque el distanciamiento fue abrupto y muy comentado, ninguna de las dos partes esclareció los motivos.

En mayo de 1987, el ex director ejecutivo de la Fundación Frank Calzón, uno de los artífices de los vínculos de la organización en el Congreso, renunció a su cargo. En aquel momento, Calzón dijo que estaba en desacuerdo con el involucramiento de la Fundación en la política local, entre otras diferencias.

"El director ejecutivo de la Fundación debe estar completamente de acuerdo con los objetivos políticos y las tácticas, y en lo que se refiere a los objetivos todos estamos de acuerdo'', dijo entonces Calzón. "La cuestión es: ¿cómo llegamos a ese punto?''.

Mas Canosa reiteró en aquella ocasión que Calzón y él eran amigos personales, y agregó que la renuncia se debía a que éste quería hacer algo diferente tras pasar cinco años en la Fundación.

En 1990, Ernesto Betancourt, que dirigió Radio Martí por cinco años, alegó que fue sacado de su puesto por resistirse a presiones de la Fundación para influir sobre la información que la emisora trasmitía a Cuba. En un memorando, Betancourt dijo que la Fundación quería que Radio Martí aumentara la cobertura de la organización en sus trasmisiones.

Mas Canosa negó entonces que hubiera intentado influir en la programación o que desempeñara papel alguno en la salida de Betancourt. También se refirió al memorando como "un montón de evidencia circunstancial''.

"No hay evidencia de que Jorge Mas hubiera llamado alguna vez a alguien o que Ernesto Betancourt pueda decir que yo alguna vez lo llamara para verlo sobre algo relacionado con Radio Martí'', dijo.

La participación de la Fundación en la política local también trajo algunos roces a Mas Canosa.

En un episodio que ha pasado al folclor miamense, el entonces comisionado de Miami Joe Carollo acusó a Mas Canosa en 1986 de usar su influencia para obtener un contrato de la ciudad de Miami. Mas Canosa acudió a una radioemisora y lo llamó "cobarde'', al tiempo que lo retó a un duelo con armas de fuego o espadas, a selección de Carollo.

"Voy a demostrar a los cubanos que eres un payaso y un cobarde'', prometió Mas Canosa por Radio Mambí. "Tu bravuconería en Miami ha terminado, porque te has encontrado con un hombre con una H mayúscula, una H muy grande''.

El duelo nunca se realizó.

El mayor reto político de Mas Canosa le llegó en la cúspide de su poder. Después que la Fundación había sido alentada durante una década por líderes republicanos, un demócrata, Bill Clinton, se aproximaba a la Casa Blanca.

En un acuerdo de conveniencia, Mas Canosa, amigo de republicanos, pidió el apoyo de Clinton para el entonces proyecto de Ley de Democracia Cubana, que recrudece el embargo contra Cuba y castiga a compañías extranjeras que comercien con propiedades confiscadas allí. A cambio, prometió instar a los exiliados a que votaran por los demócratas.

"Me gusta'', dijo Clinton, que obtuvo una sustancial cantidad del voto cubano en el sur de la Florida en las elecciones de 1992.

No obstante, dos años más tarde, la alianza con Clinton se enfrió cuando la administración ordenó alojar a más de 30,000 balseros cubanos en campamentos para refugiados en la Base Naval de Estados Unidos en Guantánamo. En 1995, un acuerdo secreto entre Washington y La Habana para repatriar a los balseros interceptados en alta mar echó más leña al fuego.

Clinton seguía sin firmar el proyecto de ley. Con las elecciones de 1996 en el horizonte, Mas Canosa consiguió el apoyo del candidato republicano Bob Dole. Pero el 24 de febrero de ese año cazas cubanos derribaron dos avionetas de Hermanos al Rescate en aguas internacionales, matando a sus cuatro tripulantes. Clinton firmó la ley, que pone el embargo en manos del Congreso, donde Mas Canosa cuenta con sólido respaldo en importantes comisiones.

Paradójicamente, el gobierno cubano dio a Mas Canosa una de sus principales victorias. El Canal 51-WSCV concertó un debate entre Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, y Mas Canosa. En una insólita movida, Cuba reconocía de manera tácita la legitimidad de Mas Canosa como principal voz de los exiliados.

Desde los primeros minutos, el debate se fue caldeando. Mas Canosa dominó el terreno y se mantuvo a la ofensiva, con sobriedad e informaciones precisas. Alarcón hacía irónicos gestos y evadía algunas preguntas. En una declaración que significaba todo un vuelco en la estrategia de la Fundación, Mas Canosa dijo que estaría dispuesto a negociar con Alarcón u otros funcionarios cubanos comprometidos con devolver la democracia a la isla siempre que Castro abandonara la escena política cubana.

"Soy un hombre mal entendido'', afirmó Mas Canosa en una entrevista en 1992. "Nunca me he asimilado. No tengo intenciones de hacerlo. Soy cubano primero. Vivo aquí sólo como una extensión de Cuba''.

El redactor de El Nuevo Herald Christopher Marquis contribuyó a esta información.

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Deceso deja profundo vacío en exilio cubano

Publicado el lunes, 24 de noviembre de 1997 en El Nuevo Herald
CYNTHIA CORZO
Redactora de El Nuevo Herald

El deceso de Jorge Mas Canosa deja un profundo vacío en un exilio históricamente fragmentado cuyas ansias de llevar la democracia a Cuba él supo unir, muchas veces, en una sola voz.

A la cabeza de la Fundación Nacional Cubano Americana, Mas Canosa logró elevar al plano internacional la causa anticastrista. Su influencia se hizo sentir en los pasillos del Congreso y en la Casa Blanca, así como en las cancillerías más importantes de Europa y América Latina.

"Cualesquiera que sean las diferencias políticas, su muerte es un serio revés a los esfuerzos de los cubanos libres en Estados Unidos de lograr una política estadounidense fuerte contra Fidel Castro'', afirmó Frank Calzón, director del Proyecto Cuba de Freedom House, y ex director ejecutivo de la Fundación. "Los cubanos vamos a tener que pensar muy seriamente cómo lidiar con una pérdida de esta magnitud''.

Un ex funcionario del Departamento de Estado que no quiso ser identificado, expresó que no hay ni habrá nadie que pueda sustituir a Mas Canosa como defensor de la causa cubana.

"Tenía una inigualable combinación de inteligencia, determinación y persistencia en luchar por lo que creía que eran los objetivos de la comunidad cubanoamericana'', dijo.

Añadió que si la Ley Helms-Burton no hubiera sido firmada, en respuesta al derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate por cazas cubanos, la Fundación no estaría desempeñando, como lo está ahora, un papel tan importante en las decisiones políticas con respecto a Cuba.

"En los últimos cinco años, Jorge fue una influencia moderada en las políticas del exilio'', precisó el ex funcionario. "Mientras Hermanos al Rescate provocó confrontación y el Movimiento Democracia causó una muerte, Jorge fue el que debatió con Ricardo Alarcón en televisión. No creo que exista otro líder del exilio que acepte ese reto''.

Jaime Suchlicki, profesor de estudios cubanos de la Universidad de Miami, señaló que Mas Canosa ha representado una importante voz entre los que favorecen una línea dura contra Castro. Ha sido decisiva su influencia ante la política estadounidense en el Congreso y ante gobiernos internacionales.

"Usó su influencia para que le presten atención a la causa de Cuba'', precisó Suchlicki. "El era de una personalidad extremadamente fuerte, dinámica y activa que va a ser difícil reemplazar''.

Aunque no será fácil hallar un líder que tome la antorcha de Mas Canosa, Suchlicki estimó que hay otras personas dentro de la comunidad cubana que podrían seguir su labor.

"Hay otra gente, pero no del calibre de él. . . en Washington, dentro de la Fundación, hay gente que puede'', dijo Suchlicki. "La Fundación no se va a desmoronar por su muerte''.

El mayor impacto de la muerte de Mas Canosa, apuntó Damián Fernández, profesor de la Universidad Internacional de la Florida, se hará sentir en lo relativo a su sucesión y a la transición bajo la dirección de un nuevo líder.

"¿Quién va a reemplazar a una figura de autoridad que ha sido tan prominente y tan influyente?'', dijo. "Es algo muy difícil'', comentó Fernández. "Mas Canosa aprendió el juego político como ningún otro''.

Este vacío, según Fernández, podría abrir las puertas a otros puntos de vista sobre la democratización de Cuba no presentados hasta ahora.

"Siempre ha habido cierta preocupación sobre qué diría Mas Canosa. La política de la comunidad exiliada ha estado muy personalizada alrededor de Mas Canosa, y es hora de hablar de temas'', precisó.

En el próximo año, Fernández vislumbra un cambio de guardia en el cual una nueva generación de líderes cubanoamericanos tendrá que surgir y asumir el reto de continuar el proceso de luchar por la libertad de Cuba.

El exilio no es el único que va a sentir el vacío que deja la muerte de Mas Canosa, apuntó. Cuba, de hecho, se queda sin su temido archienemigo, a quien la propaganda gubernamental culpa de los principales males que agobian a la isla, así como de querer llevar el país a un desenfrenado y pernicioso capitalismo.

"Sin su némesis, Fidel va a tener que buscar un contrincante de la estatura de Mas Canosa'', puntualizó. "Y eso no va a ser fácil. Durante años La Habana lo ha pintado como el demonio y ahora van a sentir su pérdida''.

Otros aseguran que la muerte de Mas Canosa no tendrá un impacto significativo en la política estadounidense hacia Cuba, ni tampoco en la labor de cabildeo que se lleva a cabo en Washington.

"Las cosas realmente no cambiarán, porque las ideas de Jorge Mas Canosa son ideas que muchos mantienen con gran fervor'', dijo Phil Peters, ex funcionario del Departamento de Estado y ahora principal asociado del Instituto Alexis de Tocqueville, en Washington, D.C. "Su genio fue que creó una institución que presenta y argumenta a favor de esos ideales en todos los foros disponibles. . . y eso no va a desaparecer''.

Casi todos coinciden en la necesidad de seguir adelante con la labor que inició Mas Canosa hace casi dos décadas, para mantener la causa cubana en la palestra pública internacional y conseguir apoyo a favor de la democratización de la isla a todos los niveles.

"La mejor forma de honrarlo es llevar adelante su visión hasta llegar a una Cuba libre sin Castro'', afirmó Rafael Peñalver, abogado cubanoamericano. "Quizás, con este vacío, el exilio va a tener que reexaminarse y ver cómo entre todos llevamos adelante esta posición''.

Lula Rodríguez, subsecretaria adjunta de asuntos públicos del Departamento de Estado, exhortó a la comunidad cubanoamericana a hallar fuerzas en el dedicado ejemplo de Mas Canosa.

"Jorge ha inspirado a suficientes personas'', afirmó Rodríguez. "Estos pueden seguir lo que él empezó''.

Las interrogantes son quién y cómo. Hasta ahora, no se han barajado nombres de posibles sucesores, y muchos afirman que reemplazar a Mas Canosa sería punto menos que imposible.

Las características personales de Mas Canosa, su hábil interpretación de la realidad y de la política, su dinamismo y su dedicación, son cualidades de un "verdadero líder'' difíciles de hallar, explicó Julio Estorino, comentarista radial.

"Tenemos que unirnos más para que el sueño de Jorge Mas Canosa de una Cuba libre pueda hacerse realidad'', comentó.

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Muchos en Miami confiaban en recuperación de Jorge Mas

Publicado el lunes, 24 de noviembre de 1997 en El Nuevo Herald
CYNTHIA CORZO y RUI FERREIRA
Redactores de El Nuevo Herald

La noticia del fallecimiento de Jorge Mas Canosa, presidente de la junta directiva de la Fundación Nacional Cubano Americana, dejó sorprendidos a muchos en Miami que albergaban esperanzas de que se recuperaría de su enfermedad.

"Es el líder más grande que ha tenido Cuba después que Fidel Castro cogió el poder'', dijo Ernesto Fernández, biólogo de 27 años. "El pueblo cubano tenía la esperanza depositada en la Fundación. Ahora ella tiene que desarrollar un nuevo líder. Más Canosa siempre quiso al pueblo cubano de verdad, sin revanchismo''.

En la Feria Internacional del Libro, en el downtown de Miami, la noticia se dio a conocer cuando la escritora cubana Zoé Valdés comenzó la presentación de su nuevo libro.

"Me enteré del fallecimiento del señor Jorge Mas Canosa viniendo para acá, y quiero manifestar públicamente mi más profundo pésame a su familia y sus amigos'', afirmó Valdés antes de iniciar su presentación.

Un audible suspiro colectivo inundó la sala donde se habían congregado unas 1,000 personas.

"No estaba de acuerdo con mucho de lo que él dijo, pero creo que hizo mucho por la comunidad cubana'', dijo Oscar G. Mendoza, ingeniero residente en Miami.

En el restaurante Versailles, de La Pequeña Habana, un ambiente fúnebre sobrecogió a empleados y comensales por igual. Algunos empleados se desplazaban lentamente por el local como si estuvieran en estado de shock.

"Lo que opina todo el mundo: que es una lástima muy grande, con tanta gente mala en el mundo que debía morirse y se muere Más Canosa'', comentaron María y Sarita, dependientas de Versailles.

Pocos querían hablar sobre lo sucedido.

"Es el golpe más duro que ha recibido el exilio en muchos años'', dijo Isidro Ortega, de 67 años.

Agregó José Real, jubilado de 70 años: "Estoy consternado. Acaba de morir una de las grandes glorias de Cuba''.

El domingo por la noche, el gobierno cubano no había emitido ninguna reacción oficial a la muerte de Mas Canosa. Sólo la agencia noticiosa Prensa Latina informó desde Washington sobre lo sucedido en una breve nota.

La información de Prensa Latina calificó a Mas Canosa de ser "promotor y partidario de acciones anticubanas''.

Sin embargo, algunos en Cuba ofrecieron sus comentarios respecto a la muerte del destacado líder anticastrista.

"Deploramos la noticia del fallecimiento, independientemente de las diferencias de enfoque. Era una persona que mantuvo un punto de vista en pro de cambios en Cuba, pero totalmente diferentes a los nuestros'', dijo Elizardo Sánchez Santacruz, vicepresidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.

El reverendo Adolfo Ham, ex presidente del Consejo de Iglesias de Cuba y destacado teólogo, dijo: "Ha sido una persona muy controvertida, aun dentro de su propia familia, pero su desaparición puede ayudar al exilio a encontrar soluciones más sensatas que propicien un diálogo nacional''.

El babalao Ricardo Guerra señaló que la muerte de Mas Canosa había sido prevista por los dioses afrocubanos.

"Fue confirmada la predicción de la letra del año, que anunciaba que una cabeza iba a caer este año'', afirmó Guerra.

De todas las esquinas del mundo llegaron condolencias y expresiones de tristeza. La palabra de orden para muchos era "lamentable''.

"Hoy murió en Miami un gran patriota y todo el exilio cubano está de luto'', dijo Manolo Martínez, secretario general en Puerto Rico de la organización anticastrista Cuba Independiente y Democrática (CID).

Un grupo de activistas exiliados viajarán hoy desde Puerto Rico para asistir a los servicios fúnebres de Mas Canosa.

Los exiliados cubanos en Venezuela quedaron "estremecidos'' con la noticia del deceso de Mas Canosa, comentó en Caracas el presidente de la Junta Patriótica Cubano-Venezolana, Salvador Romaní.

"La muerte de Mas Canosa constituye un fuerte revés en la lucha contra la tiranía comunista de los hermanos Castro y es, al mismo tiempo, un desafío más a la capacidad de resistencia del exilio cubano, marcado injustamente por un síndrome de adversidad y retrocesos'', dijo Romaní.

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Líderes de Fundación sabían que agonizaba

Publicado el lunes, 24 de noviembre de 1997 en El Nuevo Herald
RUI FERREIRA
Especial para El Nuevo Herald

Los directores de la Fundación Nacional Cubano Americana que asistieron a la cena anual de la organización ya sabían el sábado por la noche que su líder agonizaba. Era la primera vez que Jorge Más Canosa no estaba allí, y ellos no pudieron ocultar una profunda tristeza.

Aunque Jorge Mas Santos, hijo mayor del líder, trató de dar una imagen de tranquilidad con su presencia, el senador demócrata por Nueva York Robert Torricelli terminó confirmando lo que muchos no querían escuchar:

"Sé que Fidel Castro está vivo y Jorge está enfermo, pero tenemos de seguir adelante''.

Para quien tuviera alguna duda sobre la gravedad del momento, las primeras señales surgieron al principio de la velada. La fundación distribuyó entre los presentes un folleto donde se recoge una amplia variedad de citas de Mas Canosa. De portada sobria, que invita a la lectura y a la reflexión, el folleto trasmite un mensaje bien claro: divulgar un pensamiento político a punto de transformarse en legado.

Y poco después se proyectó el vídeo titulado Por la Libertad, Jorge Mas Canosa, un luchador incansable.

Por 15 minutos, durante los cuales no se escuchó más que la voz que emanaba de la pantalla, la de Ninoska Pérez, vocera de la Fundación, se sintió como la emoción se apoderaba de los asistentes a medida que revivían los momentos más importantes de la vida y obra de su líder, desde el nacimiento de la fundación hasta el duelo frontal, polémico y brutal con Ricardo Alarcón, el presidente del parlamento cubano.

Cuando terminó el vídeo y el salón se iluminó de nuevo, había lágrimas en las mejillas de muchos de los presentes.

Torricelli, invitado de honor, hizo lo imposible para levantar los ánimos, pero sus palabras dejaron en muchos un sentimiento amargo, el de la extremaunción.

"Vengo a hablarles menos de la causa, y más del hombre'', dijo el senador. "Hay cosas que tienen que ser dichas por un sentido elemental de justicia''.

Y citó a Churchill: "Se ha dicho que la historia no es más que la biografía de grandes hombres, y yo creo en eso porque Dios predice a los grandes hombres'', agregó Torricelli. Cuando el senador dijo que Mas Canosa fue siempre una inspiración para él, alguien agregó en voz alta:

"Y para todos nosotros''.

Jorge Mas Canosa llegó a este país sin camisa, dijo Toricelli, y "nunca se dejó desalentar, por eso nosotros no nos vamos a desalentar''.

También recordó cómo transformó la fundación en una de las voces "más escuchadas'' en Washington.

Pero lo que más caló hondo en los asistentes fue cuando el propulsor de la Ley por la Democracia Cubana recordó: "La primera vez que nos vimos aquí, Fidel Castro tenía detrás de sí una de los mayores imperios económicos del mundo, y ahora está al borde de la indigencia''.

"Ustedes están preocupados'', dijo Toricelli, pero "Jorge nunca lo estuvo; él siempre ha creído en la libertad de Cuba y debemos seguir adelante con su ejemplo''.

Al final, Pérez negó que estuvieran despidiéndose del líder de la organización.

"Estamos aquí para reconocerlo, para manifestarle nuestra admiración y cariño'', dijo.

Ningún dirigente de la Fundación quiso comentar sobre la velada. Al final, mientras bajaban por las escaleras rumbo a la calle, muchos seguidores de Mas Canosa aun seguían creyendo que tenían, como dijo uno, "líder para rato''.

Lo perdieron menos de 12 horas después.

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Reacciones de los líderes

Publicado el lunes, 24 de noviembre de 1997 en El Nuevo Herald

`Jorge fue un líder y un organizador natural cuya tenacidad, fuerza de convicción y pasión admiré grandamente'.
Presidente Bill Clinton

`La Florida y todo el país han perdido un patriota valiente'.
Gobernador Lawton Chiles

`La vida del señor Mas Canosa servirá como inspiración para nuestra comunidad'.
Alex Penelas, alcalde de Miami-Dade

`Nuestro mejor tributo a su memoria es seguir la lucha hasta que Cuba sea libre'.
Rep. Lincoln Díaz-Balart

`Cuando se escriba la historia del síglo XX para el sur de la Florida, seguramente habrá página tras página para Jorge Mas. Su influencia se extendía mucho más allá de su comunidad'.
David Lawrence Jr., editor de The Miami Herald

`Sentimos mucho la pérdida de Jorge. Fue un hombre que dedicó su vida, sus recursos y su talento a la causa de la libertad de Cuba'.
Silvia Oriondo, activista cubanoamericana

`Su muerte es un serio revés a los esfuerzos de los cubanos libres en Estados Unidos de lograr una política estadounidense fuerte contra Fidel Castro'.
Frank Calzón, Freedom House

`Mas Canosa es irremplazable. Las características personales de Mas Canosa tuvieron mucho que ver en lo que logró'.
Francisco Aruca, empresario cubanoamericano

`El exilio cubano y la comunidad hispana han perdido un gran líder. Extrañaremos su presencia y respetaremos su memoria y la causa de una Cuba libre por la que él luchó toda su vida'.
Alberto Ibargüen, editor, El Nuevo Herald

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Fundación mantendrá su unidad

Alberto Hernández asume el liderazgo

Publicado el lunes, 24 de noviembre de 1997 en El Nuevo Herald
PABLO ALFONSO
Redactor de El Nuevo Herald

El fallecimiento del líder de la Fundación Nacional Cubano Americana, Jorge Mas Canosa, no cambiará los destinos de esa organización, considerada la más pujante e influyente del exilio cubano, aseguraron el domingo sus máximos dirigentes durante una conferencia de prensa.

Francisco "Pepe'' Hernández, presidente de la Fundación y uno de los colaboradores más cercanos del líder, señaló con voz entrecortada por la emoción que con la muerte de Mas Canosa la libertad de Cuba había perdido en los foros internacionales y en el Congreso de Estados Unidos "la más alta de las voces y la más grande de las voluntades''.

Para quienes puedan estar preocupados por el futuro de la Fundación, dijo Hernández, hay que recordar que esta organización cuenta con hombres y mujeres que desde el principio "fueron alentados por el pensamiento, el aliento y la extraordinaria valentía de Jorge Mas Canosa''.

Rodeado de la mayoría de los directores de la Fundación, Hernández aseguró que esa organización mantendrá su unidad y los propósitos por los cuales fue fundada bajo la inspiración de Mas Canosa.

"Todos unidos, a redoblar nuestro esfuerzo para hacer posible sus sueños de libertad para Cuba'', expresó Hernández.

En lo que representa un símbolo de esa continuidad, Hernández anunció que el doctor Alberto Hernández, vicepresidente de la junta de directores de la Fundación, pasará a ocupar en lo adelante el cargo de presidente, como está previsto en los estatutos.

"Desde este momento Alberto Hernández es el nuevo chairman de la Fundación hasta que se celebren elecciones en el próximo congreso'', subrayó.

Hernández no precisó cuándo será la fecha del congreso que eligirá a la nueva directiva, ni tampoco aclaró quién ocupará el puesto de vicepresidente que deja Hernández.

Tampoco se conoce qué cargo tiene Jorge Mas Santos, hijo de Mas Canosa, ni el papel que puede desempeñar en el futuro de la Fundación. Hasta la enfermedad de su padre, el mayor de los hijos de Mas Canosa se ocupó principalmente de dirigir los negocios de la familia, alejado de las actividades políticas, por lo menos públicamente.

Sin embargo, en las últimos meses ha aparecido en más de una ocasión ante los micrófonos de la radio local, y sus declaraciones políticas parecen tener la misma firmeza que las de su padre. El domingo, Mas, hijo, habló como un comprometido dirigente político de la Fundación en la conferencia de prensa ofrecida por el fallecimiento de Mas.

Mas, hijo, dijo que la Fundación tiene un destino que se marcó en julio de 1981, que es la libertad de Cuba. Y subrayó que la mejor manera de honrar a su padre es continuar la lucha por ese destino, por la obra que él no pudo terminar.

"Aferrados a su fe vamos a ser libres, a regresar a una Cuba libre, sin odios, pero lo más importante: con Dios'', dijo.

Aunque con el mismo nombre de su padre y quizás también con las motivaciones políticas que aprendió de él, pocos consideran que Mas, hijo, pueda convertirse en un fuerte heredero de su pensamiento político.

"No creo que tienen un heredero forzoso'', dijo Raúl Masvidal, uno de los fundadores de la organización que se separó años después por discrepancias de estrategia. "Mas Canosa hizo de la Fundación lo que hoy es, y en el proceso se convirtió en el cubano más conocido. Ninguna otra persona ha logrado eso''.

Por lo pronto, Mas, hijo, acompañado de Pepe Hernández, recorrió la pasada semana las principales emisoras hispanas de Miami para ratificar el liderazgo de la Fundación en el exilio cubano.

En una importante decisión política, la Fundación decidió respaldar la marcha del 6 de diciembre por las calles de Miami que fue convocada por varias organizaciones exiliadas, encabezadas por Unidad Cubana, una alianza de grupos anticastristas que hasta entonces había mantenido serias discrepancias políticas.

Hernández y Mas, hijo, acudieron incluso al programa La Mesa Redonda que dirige el comentarista Armando Pérez Roura, en Radio Mambí, para manifestar públicamente su respaldo a la marcha, calificada de "reafirmación del exilio cubano y en contra de cualquier arreglo o negociación con el régimen de Castro''.

La visita puso fin a disputas públicas sostenidas entre Pérez Roura, uno de los inspiradores de Unidad Cubana, e importantes figuras de la Fundación.

La reconciliación pública pareció encaminada a rehacer la imagen pública de la Fundación, que en los últimos meses pareció perder popularidad entre sus bases más populares según analistas.

De cualquier modo, con la muerte de Mas Canosa la Fundación parece decidida a mantener sus posiciones más conservadoras, apoyándose en el pensamiento político de su desaparecido líder. Ese podría ser uno de los principales objetivos de un folleto distribuido el sábado por la noche durante una cena para conmemorar un nuevo aniversario de la constitución de la Fundación.

El folleto, titulado Jorge Mas Canosa, ideario de la libertad, recopila fragmentos de varios de sus discursos, desde el 10 de octubre de 1968 hasta el 13 de julio de 1997, cuando hizo el último de sus discursos públicos.

"El exilio cubano tiene que persistir, obsecadamente, con terquedad, con vehemencia y con apasionamiento patriótico, en la lucha por reconquistar las libertades patrias'', recuerda una cita de Mas Canosa que aparece junto a su foto en el reverso de la portada.

Sólo los meses por venir podrán definir si la organización que nació con la impronta personal de Jorge Más Canosa podrá sobrevivir a su desaparición física y continuar adelante con vida propia.

Copyright © 1997 El Nuevo Herald

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