|
LA
HABANA - Me conmueve la credulidad de los viejos comunistas
de mi barrio. Su fe, sin pan y sin milagros, hecha de órdenes,
consignas y promesas, es inexpugnable. Se acerca al medio
siglo y sigue ahí. Arcaica, obsoleta, recalcitrante. En
la imágen, un anciano a la entrada de su hogar.
(Foto:Corbis / Texto: Luis Cino)
|