CUBANET
Prensa IndependientePrensa InternacionalPrensa Gubernamental
22 de junio, 2007

LA HABANA - Me conmueve la credulidad de los viejos comunistas de mi barrio. Su fe, sin pan y sin milagros, hecha de órdenes, consignas y promesas, es inexpugnable. Se acerca al medio siglo y sigue ahí. Arcaica, obsoleta, recalcitrante. En la imágen, un anciano a la entrada de su hogar. (Foto:Corbis / Texto: Luis Cino)


Artículo relacionado:
Una fe que no precisa milagros