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LA
HABANA - De inmediato el conductor, joven y apurado, nos
sacó de dudas: evadía a toda velocidad un
carro patrulla que no vimos, aparcado justamente después
de la curva, y sobre todo a los policías que, según
él, se preparaban a seguirlo, detenerlo y seguramente
multarlo. La policía acosa constantemente a los choferes
particulares, el mayor alivio con que cuenta la población
cubana, víctima de la crisis del transporte. (Foto:
Lucas Garve)
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