Cubanet
Noticias de Cuba – Prensa Independiente desde 1994
sábado, 25 de octubre 2014

Una anécdota de Miguelito

Un pequeño homenaje a Miguel Valdés Tamayo, uno de los 75, en el sexto aniversario de su muerte

LA HABANA, Cuba, enero, 173.203.82.38 -Entre los presos del año 2003, del Grupo de los 75, se encontraba Miguel Valdés Tamayo, al que todos cariñosamente le decían “Miguelito”. Desafortunadamente, falleció el 10 de enero de 2007, producto de un paro cardíaco. Él tenía serios padecimientos en el corazón y debido a ello lo habían licenciado de la prisión, en el año 2004, de forma extrapenal, se encontraba en el momento de su deceso, hospitalizado.

Miguelito vivía en Párraga, municipio de Arroyo Naranjo, dejó un hijo que ya es un adolescente. Su característica principal era la sonrisa, siempre la tenía a flor de labios y era una persona muy jovial, se llevaba bien con todo el mundo, esto lo hacía popular.

Él solía, caballerosamente, acompañarme a la mayoría de los lugares que yo visitaba, y entre ellos accedía a Internet conmigo y otros disidentes, en una embajada. En varias ocasiones cuando salía a buscar el ómnibus para ir de regreso a su casa, los agentes de Seguridad del Estado lo paraban y le quitaba toda la información que había logrado copiar en papel. Eran tiempos en que apenas se conocía la memoria flash y muy pocos disidentes tenían una.

Un día –ya cansado de estos procedimientos de la policía política- decidió poner basura dentro de una jabita (bolsa de plástico). Él salió de la embajada acompañado de Félix Bonne Carcassés, a pie; y yo me iba –apresurada- en un auto para una reunión pendiente. Los dos: él y Bonne fueron parados por oficiales de la Seguridad del Estado a una cuadra aproximadamente del lugar donde estábamos. ¡Cuál  sería la sorpresa del joven “seguroso”!  Él pensó llegar con un trofeo a la Unidad y se encontró que tenía desperdicios de comida en la jabita. Se puso muy furioso con Miguelito.

En el auto en que me iba, lo recogí a la vuelta de la manzana; le grité: “Miguelito apúrate que no se puede estar parqueado aquí, que es una vía expedita”. Se subió al carro y dejando atónitos a los oficiales, fue para mi casa. Después cuando salió de mi apartamento en compañía de un “personaje oscuro” que ni merece la pena recordar, lo detuvieron en la calle, los mismos oficiales que estaban cerca de la embajada. Lo condujeron a la Estación de Policía de la Avenida de Acosta, en el municipio 10 de Octubre, y una vez allí, uno de los oficiales lo inquirió y le dijo: “Como tú tienes tanto deseo de limpiar, te voy a dar una escoba para que barras la Unidad”.

Felizmente solo lo tuvieron allí retenido un par de horas, pero como es natural Miguelito no barrió. Sin embargó pensó que en la próxima visita a Internet llevaría una “jabita” para recoger los papeles sucios del baño. No fue necesario, no lo volvieron a molestar.

En esta anécdota veo una moraleja, que él supo aplicar muy bien y que se  deja de legado a toda la oposición: “A los represores hay que subirles la parada, y que sean ellos los que se pongan bravos y se disgusten”.

Este pequeño homenaje a la memoria de Miguel Valdés Tamayo, tiene además de lo que pueda ser una enseñanza, la solicitud de que el próximo día 10 de enero, en la medida de las posibilidades de los diferentes grupos, sea recordado, porque además es el único miembro del Grupo de los 75 que ha desaparecido físicamente.

Apliquemos lo que dijo nuestro Héroe Nacional José Martí: “Honrar, honra”.

Acerca del Autor

Martha Beatriz Roque Cabello
Martha Beatriz Roque Cabello

Martha Beatriz Roque Cabello Nació en La Habana, el 16 de mayo de 1945, hija de un matrimonio de inmigrantes canarios, que tuvieron 6 hijos, dos varones y cuatro hembras, ella era la hija menor. Estudió Licenciatura en Economía en la Universidad de La Habana, se graduó con honores y se quedó como profesora de la asignatura Estadística Matemática. En 1989 ingresa en la oposición, fundando el Instituto Cubano de Economistas Independientes. Posteriormente, forma parte del Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna, que fue llevado a prisión en el año 1997, por escribir La Patria es de Todos. En 2003 retorna a prisión como parte del Grupo de los 75, la única mujer. Una vez en licencia extrapenal organiza la Asamblea para Promover la Sociedad Civil, que tuvo dos días de trabajo público en Río Verde, Boyeros, La Habana. Actualmente mantiene su línea de trabajo con la población a través de la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

Envie su Comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no reflejan la opinión de Cubanet Noticias. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario que viole alguno de los términos y condiciones del reglamento será inhabilitado para volver a comentar. Pedimos a los usuarios abstenerse de utilizar palabras obscenas u ofensas de tipo personal. Enviar un comentario implica la aceptacion del reglamento. Servicio proporcionado por DISQUS.


comments powered by Disqus

Coméntalo en Facebook: