Cubanet
Noticias de Cuba – Prensa Independiente desde 1994
sábado, 01 de noviembre 2014

Un paseo en un ómnibus habanero

La crisis del transporte y los ánimos caldeados de la población se manifiestan en los ómnibus habaneros

LA HABANA, Cuba, agosto, 173.203.82.38 -Una piñazera se  escenificó el jueves en el ómnibus 420,  que cubre la ruta el Paradero de Playa y Baracoa. La bronca comenzó cuando, tras mucha demora, llegó el ómnibus. La larga cola se desbarató cuando  apareció  la guagua  y  varios jóvenes de La Lisa, en shorts  y sin camisas, se lanzaron sobre el vehículo, entraron por las ventanillas y lo tomaron por asalto. Inmediatamente el chofer  abrió  la puerta y una avalancha de gente subió, sin siquiera mirar la alcancía donde los pasajeros deben depositar el pago.

Alguien gritó que lo habían cartereado, pero  la atención  se centró   en dos hombres que se liaban a puñetazos,  con poca fuerza debido al ínfimo espacio que tenían para mover los brazos.  Algunas madres protegían  a  sus hijos lanzando codazos contra la marea humana que se movía al compás de los hombres que se golpeaban.

El chofer pudo cerrar  la puerta finalmente y partir, con el ómnibus atestado  y la bronca rodante andando, mientras conducía como si nada estuviera pasando. La guagua se detuvo en Quinta avenida debido a un  cordón policial que cuidaba  el paso de tres automóviles del gobernante cubano, que cruzaba en aquel  momento.

Los  policías    del cordón  observaron de reojo la  pelotera dentro del ómnibus, pero  continuaron  su labor de protección. La gritería  fue  en ascenso cuando los muchachos de La Lisa comenzaron a fajarse también con unos  de Marianao, pero los policías dieron la orden  de continuar la marcha.

Mientras el ómnibus bordeaba la rotonda frente al antiguo Cinódromo, se produjo una exclamación de terror cuando uno de los jóvenes del grupo de Marianao sacó una cuchilla. La gente  se agolpó  como sardina en lata en los asientos y dejaron en el pasillo vacío solo al que blandía el arma blanca. Entonces, uno de los muchachos de La Lisa sacó una mocha  afilada y  el de la cuchilla se lanzó espectacularmente por la  ventanilla con el ómnibus en marcha, pero cayó con destreza sobre  el pavimento y continuó el trayecto a pie.

Los que se  subieron  unos encima  de otros en los asientos por temor a la cuchilla, nuevamente se acomodaron en el pasillo y la bronca concluyó por los consejos de las mujeres y los ancianos que convencieron a los muchachos de terminar allí la trifulca.

El chofer, tranquilo, alegó que ya nada le tomaba de sorpresa; aquella ruta era de las  peores, siempre había riñas, carteristas y vándalos.   Desde que era chofer de aquella ruta podía contar una docena de casos de broncas y  cartereados.   Dijo que un sábado de madrugada, de regreso al paradero de Playa, unos jóvenes que salían de la discoteca de Baracoa acabaron con  los bombillos y  los  asientos del  ómnibus y agregó que hace poco el 474  se incendió misteriosamente, cuando arribaba  al final de un viaje.

Acerca del Autor

Frank Correa
Frank Correa

Frank Correa, Guantánamo, 1963. Narrador, poeta y periodista independiente. Ha ganado los concursos de cuento Regino E. Boti, Ernest Hemingway y Tomás Savigñón, todos en 1991. Ha publicado el libro de cuentos La elección beilycorrea@yahoo.es

Envie su Comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no reflejan la opinión de Cubanet Noticias. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario que viole alguno de los términos y condiciones del reglamento será inhabilitado para volver a comentar. Pedimos a los usuarios abstenerse de utilizar palabras obscenas u ofensas de tipo personal. Enviar un comentario implica la aceptacion del reglamento. Servicio proporcionado por DISQUS.


comments powered by Disqus

Coméntalo en Facebook: