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40 DIAS DE AYUNO DE
OPOSITORES PACIFICOS Sacerdote
ortodoxo se incorporó al ayuno
LA HABANA, 18 de junio (Angel Pablo Polanco, CPI) - Tal como había
anunciado ayer, el reverendo Pedro Crespo Jiménez, presbítero de
la Misión San Martín de Porres de la Habana Vieja y Canciller de
la Iglesia Ortodoxa de Cuba se incorporó este viernes a las 12 del día
al ayuno de 40 días que desde el día 7 realiza un grupo de cubanos
en la calle Tamarindo 34 para reclamar el respeto de los derechos humanos y la
liberación de los presos políticos en Cuba.
"Estaré seis horas diarias apoyando a los ayunantes",
declaró ayer el sacerdote ortodoxo, "y en solidaridad con todas las
personas que a lo largo y ancho de nuestro país también están
ayunando. La iglesia en Cuba vive el reto de su acción pastoral en el
campo político. Callar es consentir y es pecado de omisión, de ahí
su compromiso de formar hombres en fe total, defensores de la justicia de Dios y
los derechos humanos. La iglesia tiene hoy la gran responsabilidad de levantar
su voz profética en esta hora de gracia. Los derechos humanos no son
concesiones ni prerrogativas, son derechos consagrados a la persona".
En el momento de incorporarse al ayuno este mediodía, el joven
sacerdote de 34 años concedió una entrevista a Mariana Ramírez-Corría,
de la cadena de televisión norteamericana ABC, en la que señaló
su decisión de apoyar a los ayunantes de Tamarindo 34 tiene el objetivo
de denunciar las violaciones a los derechos humanos. "Como sacerdote",
dijo, "quiero pedirle al gobierno el respeto absoluto a las libertades
religiosas. La iglesia, para llevar adelante su obra evangelizadora, tiene
necesidad de que se le dé acceso a la prensa, la radio, la televisión".
También dijo el sacerdote que "es necesario que a la iglesia se
le devuelvan las propiedades que les han sido confiscadas, los colegios, los
templos. Es necesario que se acabe de aprobar la ley de cultos cuya aprobación
tanto se ha anunciado".
"Nuestra patria vive hoy un momento dramático de su historia",
dijo más adelante en la entrevista concedida a la ABC, "y no es
comprensible que la iglesia tenga una posición pasiva. La iglesia tiene
que denunciar en alta voz la violación de los derechos humanos. No es
posible que la iglesia en estos momentos calle".
A una pregunta de la reportera, el sacerdote señaló que sus
declaraciones las hacía a nombre propio y no de la iglesia a que
pertenece.
La Iglesia Ortodoxa de Cuba data de 1920 y cuenta en la actualidad con 13
capillas, todas en la capital, y seis misiones, tres de las cuales radican en el
interior del país. El centro misionero y el arzobispado de esta iglesia
están ubicados en el Seminario San Basilio Magno, en el barrio capitalino
de Luyanó.
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