Los plazos están vencidos
LA HABANA, 7 de junio (Angel Pablo Polanco, CPI) - "En la medida que
seamos capaces de lograr más exigencias, ser más confrontativos, y
que nuestras exigencias lleguen al límite de la resistencia del gobierno,
nuestra lucha será exitosa", dijo William Ernesto Herrera Díaz,
presidente de la Liga Cívica Martiana, al valorar hoy aquí el
significado del ayuno iniciado este lunes en La Habana.
Para Herrera, el esperado ayuno tiene una doble importancia. Primero, logró
conciliar la acción conjunta de fuerzas al amparo de un plan concebido
previamente, con propósitos bien definidos. Y segundo, logra abrir un
nuevo camino en la lucha cívica no violenta en Cuba: "Camino que
acelerará inevitablemente la llegada del objetivo político",
dijo.
Efectivamente, la Fundación Lawton de Derechos Humanos, la Liga Cívica
Martiana, la Unión Cívica Nacional y Naturpaz acaban de
protagonizar un paso trascendental en la consecución de los objetivos de
libertad, democracia y pluralismo.
Otras cuatro organizaciones, el Partido Democrático 30 de Noviembre,
el Movimiento 13 de Julio, la Hermandad Fraternal por la Libertad y el
Movimiento Opción Alternativa Pedro Betancourt de Matanzas, se han unido,
sin distinción de programas políticos o tendencias ideológicas
de cada organización. Y eso sólo tiene un nombre: unidad. Pero no
la unidad en papeles conciliatorios, sino la incondicional, la que se forma
sobre la base de un método común: la lucha cívica no
violenta o desobediencia civil.
Aquí el programa político o la ideología no cuenta. Y
lo trascendental no es el método, sino la forma que adopta la lucha, la
cual evidentemente es factible y, lo más importante, irreductible. Como
dijera el doctor Biscet, artífice del proyecto, el ayuno, una vez
organizado, es inevitable, porque si los ayunantes fueran detenidos, podrían
continuarlo y con más razón aún, en la cárcel.
La imposibilidad de quebrantar la lucha mediante la fuerza y la represión
es un elemento clave en la desobediencia civil y su capacidad de éxito.
La efectividad y factibilidad del ayuno puede llegar a convertirlo en masivo, y
entonces "el límite de resistencia" estaría cerca.
En esto seguramente se basó el ingeniero Joaquín Rafael Martínez,
de la Unión Cívica Nacional, para decir: "Basta ya. Los
plazos están vencidos".
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