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Por Carlos Batista Diario Las Américas, 1 de
septiembre
LA HABANA - El gobierno comunista de Cuba rebatió críticas y
peticiones de modificación de algunos de los conceptos educativos, al
iniciar este martes el nuevo curso escolar para 2,4 millones de estudiantes, la
quinta parte de la población del país.
"Los enemigos de la Revolución no se cansan de combatir lo que
con tanto esfuerzo hemos logrado en materia educacional en todos estos años",
dijo un editorial del oficial periódico Granma, publicado en la primera
plana.
Sin mencionar por su nombre a los detractores del sistema, el diario del
gobernante Partido Comunista (PCC) dijo que "los enemigos" apuntan "contra
lo que es orgullo de este pueblo y contra lo que más ha formado
conciencia en este país".
Granma acudió a datos aplastantes sobre el sistema educacional: un
total de 12.600 escuelas abrieron hoy sus puertas y el presupuesto para el
sector de 1.510 milllones de pesos, creció un 3% frente a 1997 a pesar de
la crisis.
"No se ha cerrado ni una sóla escuela, por el contrario, cada año
son más las que se remozan y las nuevas aulas que se incorporan al
sistema", dijo Granma tras recordar que en el país existe un maestro
por cada 42 habitantes.
De los 2,4 millones de estudiantes, 30.000 son internados y 680.000
seminternos, mientras 58.000 niños tendrán escuelas especiales por
sus limitaciones auditivas, motoras y oculares.
Para este ciclo escolar, las autoridades educativas asumieron el desafío
de fortalecer los valores entre el estudiantado y prestar mayor atención
al sistema de internamiento forzoso de la enseñanza media.
El sistema educativo cubano fue tema de análisis por parte del papa
Juan Pablo II, durante su visita a la isla en enero y hace 15 días la
Iglesia católica local se pronunció por flexibilizar el método
de internado forzoso porque, consideró, no favorece la formación
de los jóvenes.
El cardenal y arzobispo de La Habana, Jaime Ortega, considera que debe
existir "el derecho de la familia, y también del muchacho y la
muchacha, de optar por la permanencia en el hogar si éstos tienen la
posibilidad por sus calificaciones, de hacer estudios preuniversitarios e
incluso de hacer externos en centros para alumnos de alta calificación
escolar".
"Ni la psicología moderna, ni la experiencia acumulada indican
que la separación forzosa del hogar ayude a la formación del
muchacho o de la muchacha", dijo monseñor Ortega en su columna del
boletín Aquí la Iglesia.
La enseñanza preuniversitaria (10,11 y 12 grados) se realiza
actualmente en Cuba en escuelas internas ubicadas en zonas rurales, en las
cuales los alumnos combinan su estudio con trabajos agrícolas.
Sólo los imposibilitados físicamente, según prescripción
médica, asisten como alumnos externos a los pocos preuniversitarios que
quedan en las ciudades para esos casos.
En aparente respuesta a esta observación de la Iglesia, Granma publicó
además este martes las reflexiones de un joven estudiante interno que
asegura que, a pesar de las incomodidades del régimen interno, "nos
hemos convertido en hombres y mujeres mucho más útiles, menos
dependientes, más responsables".
El joven Ronal Súarez, que ha pasado dos años en un internado,
descartó que "por ello se haya relegado el papel de la familia; ella
ha sido esencial para ir adaptándonos a las nuevas condiciones de vida;
su autoridad no ha resquebrajado, como alguién pudiera pensar".
Suárez preguntó "a los que critican nuestro sistema de
enseñanza interna", dónde existen más problemas
sociales, si en la beca, donde el joven tiene todo el tiempo ocupado en cosas útiles
o en otros países "donde está sometido a las peores
influencias de la calle". |