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EL PAIS, 28 de mayo de 1998 CARLOS GALILEA, Madrid
Las siete
orquestas de baile más populares de los últimos años en
Cuba fundidas en una sola. Con sus líderes al frente: Juan Formell (Van
Van), José Luis Cortés (NG La Banda), Manolín El Médico
de la Salsa, David Calzado (Charanga Habanera), Adalberto Álvarez,
Paulito FG e Issac Delgado. Siete, como las potencias africanas, como los
orichas de la santería; siete fueron los príncipes que Olofi mandó
a la tierra para establecer siete reinos yorubas. Siete estrellas musicales
dispuestas, al menos de puertas hacia afuera, a firmar la paz después de
muchos desencuentros y alguna que otra trifulca.
«Y como poco a poco se empezó a mezclar el español y el
africano, nació el criollo, y esta timba que es para gozar»,
cantaban. Tras algunos sonados fracasos de público, quizá saturado
por tanta oferta de música cubana no toda de primer nivel, el Team Cuba
rompió la tónica congregando anoche a más de 5.000 personas
en el Palacio de los Deportes de Madrid. Y poniéndolas a bailar durante
casi tres horas con la consigna más repetida de la noche: «Manos
pa'rriba».
Cada uno cantó sus números de mayor impacto y se turnaron
luego en combinaciones inéditas. La potente orquesta no permitió
que decayera el ritmo. «Aplauso pa'l negro que está luchando por
los frijoles», dijo Cortés.
El Team Cuba es un intento por parte de los jefes de las principales
orquestas de emular a los viejitos, tras el éxito de éstos en el
mundo, y mostrar lo que gusta mayoritariamente en Cuba. Porque si en París
o Londres el músico cubano que llena es Compay Segundo, en La Habana, hoy
por hoy, el espacio musical prácticamente lo monopoliza la salsa. Al
final, resonaba en las cabezas un estribillo: «Somos lo que hay, lo que
baila La Habana».
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