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LA HABANA, 12 de julio (José A. Fornaris, Cuba Verdad) - Tras siete días
en el mar a bordo de una rústica balsa, dos de ellos sin agua y sin
comida en el Triángulo de las Bermudas, a donde lo condujo una severa
tormenta, y después de más de un mes en la base naval de Guantánamo,
fue devuelto a Cuba el opositor Roberto Gutiérrez Silva.
Gutiérrez Silva y otras cinco personas abandonaron el territorio
nacional por sus propios medios el 7 de mayo del presente año, y una
semana después fueron rescatados por un barco de bandera rusa, que tras
brindarles los primeros auxilios, los trasladó a un guardacostas
estadounidense.
Las autoridades de inmigración norteamericanas decidieron devolver de
inmediato al territorio cubano a cuatro de los improvisados tripulantes,
mientras que los dos restantes fueron conducidos a la Base Naval de Guantánamo,
y uno aún permanece allí.
Gutiérrez Silva fue puesto en manos de las autoridades cubanas el 25
de junio último, y tras su retorno a La Habana, lugar donde reside, dijo
a Cuba Verdad que huyó de Cuba porque tiene pendiente un juicio por un
presunto delito de espionaje a favor de Estados Unidos. Por esa causa, agregó,
estuvo detenido en 1997 durante 63 días en el cuartel general de la policía
política.
"Ahora no sé qué pasará conmigo, porque lo primero
que hizo la Seguridad del Estado en Guantánamo fue recordarme lo del
juicio", dijo con temor en la voz este nuevo candidato a las cárceles
de Cuba.
Gutiérrez Silva hizo las gestiones pertinentes para viajar a Estados
Unidos de manera legal a través del Plan de Refugiados, pero recibió
como respuesta una carta tipo, en la que se le dice que no podía obtener
visa por no tener un miedo bien fundado de persecución, de acuerdo con la
Ley de Inmigración de Estados Unidos.
Las personas que huyen de Cuba de forma calificada de ilegal, son devueltas
en virtud de los acuerdos inmigratorios firmados entre los gobiernos de Bill
Clinton y Fidel Castro en septiembre de 1994 y mayo de 1995.
Esos acuerdos son denunciados por algunos opositores pacíficos y
periodistas independientes cubanos, como violatorios de la Convención
contra la Tortura y otros Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes, en vigor
desde el 26 de junio de 1987. |