Durante siete horas y cuarto peroró sobre política,
religión, sexo y la película "Guantanamera"
EL MUNDO, Madrid, 26 de febrero de 1998 ANGEL TOMAS GONZALEZ ESPECIAL
PARA EL MUNDO
LA HABANA.-
Fidel Castro premió con un discurso de siete horas y cuarto a los
diputados de la nueva Asamblea Nacional (Parlamento) constituida ayer
-madrugada, hora española- después de que le reeligieran como
presidente del Gobierno cubano hasta el año 2003.
La renovación del Parlamento y del Consejo de Estado, máximo órgano
del poder ejecutivo, alcanzó la escala de una brisa veraniega.
El voto secreto de los diputados, por unanimidad, dejó intacta la cúpula
gubernamental al renombrar como presidente y viceprimer presidente a Fidel y Raúl
Castro y, al mismo tiempo, al mantener en las cinco vicepresidencias a los
llamados históricos como Juan Almeida Bosque, José Machado
Ventura, el general Abelardo Colomé Ibarra, Esteban Lazo y Carlos Lage.
Del Consejo de Estado, con 31 miembros en total, cambiaron 14. Roberto
Robaina, ministro de Exteriores, y Abel Prieto, ministro de Cultura, quedaron
fuera de la nueva candidatura del Consejo de Estado que ha integrado, a cambio,
a algunos representantes de los gobiernos locales.
El Parlamento, compuesto por 601 escaños, se renovó en un 64%.
La candidatura de los diputados fue aprobada en las elecciones generales
celebradas el pasado 11 de enero.
En un alarde de capacidad oratoria y física, Castro, de 71 años,
habló ininterrumpidamente durante siete horas y 15 minutos de lo divino y
lo terrenal, y batió el récord que estableció en la
apertura del V Congreso del Partido Comunista de Cuba, celebrado el 8 de octubre
del pasado año, cuando habló durante seis horas y 40 minutos.
En su extensa intervención tuvo tiempo para repasar la Historia de
Cuba y la universal, su vida personal, hablar de sus padres, del aborto, de la
prostitución, de los cinturones de castidad, del sida, de la virginidad,
de películas pornográficas y contrarrevolucionarias, de elecciones
y de la reciente visita del Papa.
Sin embargo, resultó curioso que no abordara el tema del conflicto
iraquí y que no hiciera referencia alguna a Bill Clinton.
SATISFECHO.- Casi al final del discurso, se escuchó en el plenario la
voz de Raúl Castro que dijo: "Oye, dentro de cinco minutos van a
hacer siete horas que llevas hablando". Fidel Castro le respondió
que todavía tenía ganas de decir algunas cosas más. "Me
siento muy bien, estimulado, satisfecho. No siento ningún cansancio, ningún
agotamiento", y siguió hablando por espacio de 20 minutos más.
Fidel comenzó a hablar a las 17,30 hora local y terminó a las
00,45 dando los "buenos días" a los 595 diputados presentes y
con su tradicional frase: "¡Patria o muerte, venceremos!".
Además del habitual recuento histórico de la Guerra de
Independencia y de la propia revolución, Castro criticó la
globalización de la televisión norteamericana y su expansionismo.
Sin hacer referencia directa a las homilías dichas por el Papa
durante su visita a la isla, el presidente cubano dijo que "prohibir el
divorcio y el aborto sería absurdo". Alegó que no se puede
culpar a la revolución de los divorcios, que eso es un problema
universal, y que tampoco se puede obligar a una mujer a tener un hijo si no lo
desea.
Destacó, en ese sentido, que Cuba no va a volver "a la Edad
Media con el cinturón de castidad". Como único remedio para
disminuir los divorcios y el mal uso del aborto apeló al sentido de la
responsabilidad de la familia y del individuo. Castro apuntó también
que la revolución logró que la mujer se independizara económicamente
del hombre, que ellas son el 60% de las fuerzas técnicas del país,
y que en eso no va haber retroceso.
Después de reseñar largamente todas las ventajas sociales que
ha dado la revolución al pueblo cubano, habló sobre el reclamo de
la transición política que se le pide a Cuba desde el extranjero. "Nuestro
sistema político no se cambia, es intocable", dijo. Castró
puntualizó que la transición que piden es hacia al capitalismo,
como la que ha ocurrido en los países del Este, y recalcó que "no
habrá en este país ninguna transición de ese tipo".
Con un marcado tono de humor comentó las especulaciones que se hacen
sobre la transición poscastro y agregó que suponer que por la
muerte de un individuo se pueda acabar la obra de un pueblo, de una revolución,
"es realmente ridículo". Al comentar el embargo de Estados
Unidos hacia la isla expresó "que cese la guerra económica y
verán lo que este socialismo es capaz de hacer". Consideró
que el "bloqueo" se está debilitando cada vez más porque
hay mucha gente honesta criticándolo en Estados Unidos pero "no hay
que impacientarse, ni hacerse ilusiones, no importa lo que haya que esperar".
"Lo que queremos es que nos quiten el bloqueo, no queremos ayuda
humanitaria" especificó refiriéndose a la iniciativa tomada,
después de la visita del Papa por la ultraderecha norteamericana y del
exilio cubano de ofrecer ayuda humanitaria a Cuba.
Castro dijo que esa propuesta era una manera de sabotear el proyecto
presentado por los congresistas Torres-Rangel de que Estados Unidos levante el
embargo de medicinas y alimentos a Cuba.
Al final, el presidente señaló que la desaparición del
imperialismo y del capitalismo "es una ley de la Historia" y que el
futuro pertenece a lo que hace Cuba.
Dios, su padre, el divorcio y el imperialismo
A. T. G. - ESPECIAL PARA EL MUNDO
LA HABANA.- Durante las siete horas y cuarto de discurso, Castro desgranó
muchos temas. Estas son algunas de sus frases:
"A mí me decían de niño el Viernes Santo que Dios
estaba muerto y no se podía ni hablar ni en la casa, imagínense...
Me decían que a Dios lo habían matado los judíos y el único
judío que yo conocía era un pájaro negro y narizón
que había en el campo y yo pensaba que ese judío era el que había
matado a Dios".
"Mi padre tenía tierra, y no le estoy haciendo ninguna crítica
a mi padre. El era un campesino pobrísimo que trajeron aquí de
Galicia reclutado como soldado. Después lo repatriaron y regresó a
este país".
"No vamos a prohibir el divorcio porque entonces vamos a parar a la
metrópoli [España]. Prohibir el divorcio y el aborto es un
absurdo. No se puede obligar a una mujer a tener un hijo. Ese debe ser un
derecho de la madre".
"No vamos a volver a la Edad Media e inventar de nuevo el cinturón
de castidad. Vamos a acudir al cinturón de la libertad".
"En más de una ocasión me he preguntado si realmente el
ser humano cuando es verdaderamente libre hace el mejor uso de la libertad".
"Hay que educar al hombre, a la mujer y los niños en el sentido
de la responsabilidad y la libertad".
"El mundo está lleno de políticos millonarios. Este es el
Estado más honrado del mundo. Aquí los ministros no tienen ni un dólar
para comprarse un velo con que cubrirse el rostro si lo van a enterrar".
"En la escuela que estudié había apartheid. Los hombres y
las mujeres estaban separados y en definitiva lo único que conseguían
era que nosotros no hiciéramos más que pensar en las mujeres".
"El imperialismo y el capitalismo en su negocio [sobre la televisión].
No respetan ninguna moral, ninguna ética, ninguna familia, ninguna
decencia y ningún niño. Y nosotros somos antiimperialistas y
anticapitalistas".
"Las cuentas claras conservan amistades. Pero podemos añadirle
que las ideas claras conservan amistades".
"No habrá en este país ninguna transición al
capitalismo".
"Guantanamera", una película contrarrevolucionaria
Fidel Castro demolió políticamente la película
Guantanamera, del fallecido realizador Tomás Gutiérrez Alea, al
clasificarla como "contrarrevolucionaria" tres años después
de su estreno.
El presidente cubano evidenció que no ha visto el filme ni se
acordaba de su título, pero la enjuició porque su hermano Raúl,
durante una breve estancia en Roma en septiembre del pasado año, la había
visto en la televisión italiana.
Según Castro, la vía más rápida para ganar un
premio y tener publicidad asegurada es hacer una "película
contrarrevolucionaria" o también "escribir un libro repugante y
sucio contra la revolución".
El escritor y periodista cubano Eliseo Alberto Diego (Lichy), radicado en México,
fue el guionista de Guantanamera y es también autor del libro recién
publicado Informe contra mí mismo donde narra su vivencia en el
socialismo cubano. Eliseo Alberto recibió, hace poco, el Premio
Alfaguara. Al parecer, la referencia de libros "sucios y repugnantes"
se refiere también a los publicados por la cubana Zoe Valdés.
Al hablar sobre el tema del filme Guantanamera, Castro habló sobre
las tragedias vividas durante el "periodo especial", donde a veces "no
teníamos ni madera para hacer ataúdes", y consideró
que hacer burla sobre esa realidad evidencia una "falta de sensibilidad
humana y de solidaridad" hacia millones de personas que se han sacrificado
para mantener viva la revolución.
Del mismo modo manifestó que "transmitir la idea de que el
socialismo es todo burocracia y pobreza es una manera de desprestigiar una
revolución" que ha salvado la vida a 300.000 niños y tiene
una mortalidad infantil del 7,2%.
Castro señaló también que en Cuba los "revolucionarios
y los héroes tienen un entierro muy modesto" y añadió
que "los revolucionarios no tenemos ni una tumba", porque en eso el país
no se ha gastado ni un centavo.
Alfredo Guevara, fundador y presidente del Instituto de Cine, no fue
incluido en el nuevo Comité Central del Partido Comunista y tampoco ha
sido propuesto como diputado en la candidatura del Parlamento elegido. |