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LA HABANA, 16 de agosto (Miriam García ,Colegio de Pedagogos de Cuba)
- El pasado 11 de agosto, sobre las dos de la madrugada, el licenciado Roberto
de Miranda, vice-presidente del Colegio de Pedagogos Independiente de Cuba
recibió una llamada telefónica que en un lenguaje vulgar lo
amenazaban de pasarle la cuenta tanto él como a sus hijos.
Con esta llamada unos presuntos ladrones se identificaban, además,
con el robo perpetrado en la vivienda del profesor de Miranda unos días
atrás. Todo esto ha provocado serio temor en la familia, sobre todo en su
esposa, quien vive momentos de angustia, temiendo por la integridad física
de sus hijos y esposo.
Los miembros del Colegio de Pedagogos sufren actualmente una cadena de robos
de la cual la primera víctima fue el profesor de Miranda. En horas de la
madrugada del 28 de mayo, fue despojado de sus efectos eléctricos, ropas,
zapatos. Pero lo más importante fue el equipo de aerosol eléctrico
de su esposa, que padece de un asma severa.
El segundo robo se efectuó sobre las 4 de la madrugada del día
13 de julio en la casa de la licenciada Elsa García, vecina de la calle
Campanario entre Neptuno y San Miguel, a la que le llevaron un televisor a
color, un video-cassete y un equipo de música.
El tercer robo ocurrió el 20 de julio, también en horas de la
madrugada, en el domicilio de Eduardo Puente, vecino de la calle San Miguel
entre Campanario y Lealtad, quien perdió todos sus efectos eléctricos.
El 10 de agosto pasado, Isabel del Pino Sotolongo fue la nueva víctima
de los robos, cuando se ausentó de su casa en horas de la tarde para
recoger a su nieta en el Círculo Infantil. Lo extraño de todo esto
es que la vivienda de la señora Isabel del Pino se encuentra
permanentemente vigilada por la presidenta del Comité de Defensa de la
Revolución, quien vive justamente frente a la casa de la referida
opositora y desde donde se controla a todos los que entran y salen de su
vivienda.
Sin embargo, la compañera del CDR declaró no haber visto a
nadie, a pesar de que los ladrones arrasaron con todo lo que encontraron a su
paso. Claro, los ladrones no eran opositores, que son los que a ella le tienen
encargado vigilar. Pero una interrogante lacera nuestra mente, ¿quién
será el jefe de esta banda de ladrones que siempre acierta a penetrar en
domicilios de pedagogos disidentes sin ser vistos?
Ahora esperamos por la eficiencia del oficial Alexis Díaz del
Departamento Técnico de Investigación (DTI). Es bueno recordar que
este oficial fue el mismo que me citó en dos ocasiones seguidas para la
estación de policía ubicada la calle Zapata y C, donde se me
tomaron las huellas dactilares y se me trató como a una vulgar
delincuente, sin tener en cuenta mi condición de profesora dedicada toda
la vida al trabajo educativo y al estudio. Mientras tanto, los ladrones actúan
impunemente.
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