DESDE CUBA:
Especial para CubaNet
LOS BENEFICIOS DE LOS ACCIDENTES
DESDE MI BARBACOA, por Juan Sánchez
LA HABANA, 28 de febrero.- El l0 de febrero por la tarde chocaron de frente dos trenes: uno dedicado a labores de zafra con otro que transportaba cientos de reclutas desde las provincias orientales, además de pasajeros. El saldo de muertos se acerca a los veinte con numerosos heridos. Al día siguiente ocurre otro accidente en el poblado de Limonar, provincia de Matanzas, cuando, según "Granma", 300 proyectiles de 122 mm. se incendiaron y proyectaron desde sus soportes en los carros que los transportan. La radio nacional brindo informaciones sobre la colisión ferroviaria. Del accidente con los proyectiles dos emisoras nacionales dieron la noticia el 12 de febrero. Pero después de hacerlo esta se saco del aire. Según pudimos conocer, la orden de suprimirla se debió a la preocupación de la dirección del país por el efecto que pudiera provocar la noticia de dos accidentes debidos a la irresponsabilidad reinante. Se tomo en cuenta que los accidentes de Chernobil y el choque de dos barcos en el Mar Negro durante los primeros años de la perestroika fueron considerados por numerosos analistas y órganos de prensa como una expresión de la crisis general en que el socialismo había sumido a la Unión Soviética.
Durante los días posteriores al accidente ferroviario, los medios cubanos informaron escuetamente de la evolución de los enfermos, hasta el día en que la televisión cubana mostró una larga entrevista de Fidel con los periodistas durante la visita de este a la zona del choque. Una vez que Fidel hablo, estas informaciones desaparecieron de los medios para dar paso-el 18 de febrero, esto es, seis días después de ocurrido el incendio y proyección de los cohetes-a una versión de lo que sucedió en Limonar, que ya para ese entonces se había convertido en difundido rumor.
Tanto la entrevista televisada, de la que no apareció versión alguna en la prensa escrita, como la versión tardía que dio "Granma" del accidente de los proyectiles, constituyen dos preciosos ejemplos de manipulación de la prensa en un país como Cuba. Una vez mas esta operación se baso en la premisa de "convertir el revés en victoria".
En la entrevista televisada a Fidel, de la cual nada dijo la prensa plana, este, solo de pasada, se refirió a las causas del accidente, y puso todo el énfasis en la buena atención que recibieron los heridos en los centros hospitalarios cercanos al lugar del accidente y en la movilización del pueblo para prestarles ayuda, para concluir que lo primero fue posible gracias a lo que había hecho la revolución en salud publica y lo segundo es consecuencia de la preparación que tiene el pueblo a enfrentar al enemigo imperialismo si osara desembarcar en Cuba.
El articulo de Granma, bajo el titulo "Lo que vale un pueblo listo para defenderse - Preparación, disciplina, valor y solidaridad caracterizaron al municipio de Limonar ante un lamentable accidente. La actitud heroica de combatientes de las FAR y el MININT evito consecuencias mayores", ni siquiera se tomo el trabajo de señalar las causas del accidente. Destaca, eso si, el orden y la rapidez con que la población se desplazo a los refugios, pues en un principio, según el periódico, se penso ocurría un ataque aéreo. De que un teniente coronel de las FAR perdió la vida y tres soldados recibieron heridas, nos enteramos en medio de un párrafo que resalta la actitud heroica de soldados y oficiales del ejercito y combatientes del MININT en la extinción de las llamas.
Los proyectiles no estallaron porque carecían de espoletas, pero cayeron dentro de un radio de veinte kilómetros de distancia desde el lugar donde se encontraban, por lo que hubo necesidad de explorar todo ese terreno para "retirar hasta el ultimo fragmento de metralla".
La reseña periodística aprovecha la ocasión para justificar la construcción de túneles y otras obras de protección, que tanto irrita a una población carente de materiales para siquiera reparar sus viviendas, mientras se dedican miles de toneladas de ellos a esos trabajos.
A juzgar por la entrevista y la reseña periodística, se confirmaron tantas previsiones, se plasmaron tantas enseñanzas, se pusieron a prueba tantas virtudes, que no seria de extrañar que alguien abogara por nuevos accidentes para recoger nuevamente sus beneficios.