Grupo de apoyo a Concilio tiende puentes con disidentes
16 de marzo de 1997 en El Nuevo Herald
Por ARMANDO CORREA
Redactor de El Nuevo Herald
Desde una pequeña oficina en el noroeste de Miami, Gladys Pérez está cada vez más cerca de Cuba.
Junto a Rodolfo González González, director general del Grupo de Apoyo a Concilio Cubano, han abierto una red informativa directa con más de 150 grupos disidentes que integran la principal alianza opositora de la isla.
``Junto a los disidentes, estoy verdaderamente cerca de Cuba'', dijo Pérez, recién llegada de un viaje a la isla donde se reunió con varias de los miembros de Concilio Cubano. ``Mi vida ha cambiado''.
Antes era una mujer que se dedicaba a protestar en las esquinas, que dirigía su lucha desde Miami, dijo. Su rostro estaba junto a las principales organizaciones del exilio, defendiendo los derechos de los exiliados cubanos o indignada ante las negociaciones de los gobiernos de Washington y La Habana.
Ahora su estrategia de lucha es distinta.
``Los de allá son los que nos necesitan'', dijo Pérez. ``No le veo sentido a gastar cientos de miles de dólares en un avión, en un barco, o en una manifestación en Miami, cuando con sólo $10 podemos ayudar a una familia de opositores a que continúen su lucha''.
Pérez salió de Cuba, siendo niña, hace 35 años. No había querido regresar nunca a pesar de que tiene familia en Cuba.
``Fui con un plan de trabajo específico'', dijo Pérez, que es directora del Grupo de Apoyo a Concilio Cubano. ``Llevé una maleta llena de medicinas y la repartí acabada de llegar. Además, pude retratar a muchos de los miembros de Concilio, para poder repartir sus fotos por el mundo en el caso de que tomen represalias contra ellos''.
En una semana, viviendo como una cubana más, Pérez compartió en las reuniones de Concilio Cubano y pudo comprobar las vicisitudes de la vida cotidiana en la isla.
``Los disidentes no tienen ningún derecho'', dijo Pérez. ``Los integrados, como a uno que visité, tienen antenas parabólicas y hasta criadas''.
Viajando en ómnibus, de casa en casa, Pérez, no pudo ser detectada por la Seguridad del Estado, dijo, por los menos durante los primeros días.
``Nadie se puede imaginar lo que pasan los integrantes de Concilio para reunirse, para mantenerse activos'', dijo Pérez. ``En estos momentos ellos trabajan en silencio. Están cada vez más organizados, con una estrategia definida y mucho más fortalecidos que hace unos años''.
Gladys Linares, presidenta del Frente Femenino Humanitario y miembro del Consejo Nacional Coordinador de Concilio Cubano, dijo que el Grupo de Apoyo era fundamental para el trabajo de la alianza opositora en la isla.
``Ellos están identificados con nuestro trabajo'', dijo el sábado Linares, desde La Habana. ``Gracias a ellos no estamos aislados. Sabemos que si nos pasa algo ellos van a alzar su voz para denunciar cualquier atropello''.
El Grupo de Apoyo, una organización sin fines de lucro, vive de las donaciones privadas. En llamadas telefónicas, dijo Pérez, la organización gasta $1,000 mensuales.
González, que salió de la isla en 1995 y era vocero del Comité Pro Derechos Humanos en Cuba, se dedica a tiempo completo a su trabajo de ayuda a los disidentes de Concilio Cubano. Pérez trabaja en un banco y su tiempo y energías libres los dedica a la organización, dijo.
``No estamos en busca de ningún protagonismo'', dijo Pérez. ``Con sólo $10 se puede patrocinar a una familia de disidentes. Nuestras fuerzas deben ser para ellos. No la gastemos en cosas inútiles''.
Linares dijo que la visita de Pérez tuvo gran repercusión en el seno de Concilio Cubano.
``Ella fue muy valiente, nos sirvió de gran ayuda'', dijo Linares. ``La gente no sabe lo que es sentirse apoyado, estimulado, en un país donde las fuerzas poderosas están en tu contra''.
Después de una semana reunida con los disidentes, Pérez comenzó a temer que hubiera sido detectada.
``Es que de pronto se te despierta el policía interno'', dijo Pérez. ``Al irme, ya todo los rollos fotográficos estaban a salvo, por si me registraban en el aeropuerto''.
Cuando llegó a Miami y recogió su maleta se dio cuenta que la cerradura había sido rota.
``La rompieron, pero se llevaron tremendo chasco'', dijo Pérez. ``La maleta yo la llevaba totalmente vacía''.
Para más información sobre el Grupo de Apoyo a Concilio Cubano llamar al 220-3316.
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