Julio 10, 1997 |
Lázaro González contra la mentiraPor: Manuel David OrrioEspecial para CubaNet | |
LA HABANA, 8 de julio - Catorce meses de prisión y una enfermedad son buenos motivos para reflexionar. Sobre todo si tales vivencias fueron originadas por acciones tan "delincuenciales" como las de pretender la participación política pacífica en la vida del país, a tenor de ideas discrepantes de las gubernamentales. Nada fácil intentar una vida civilizada en el reducto de un modo de ser latinoamericano, al menos atemperado por las carencias de las mulatas y los alisios del Caribe. Por eso, a Dios gracias, no matan. Por ahora...Número dos de Concilio Cubano por mandato de la vida, Lázaro González Valdés es testigo de excepción del nacimiento y debacle del foro de la oposición y los grupos alternativos. Tiene opiniones firmes, tamizadas por el Partido Pro Derechos Humanos lidereado por él y la mayor parte de la concertación democrática cubana. Sus criterios representan a su partido y a esa alianza. Insiste en no expresarse a título personal.Los recientes pasos del delegado nacional de Concilio Cubano Leonel Morejón Almagro provocaron el alejamiento del mismo de las organizaciones por las cuales habla González Valdés. "No nos retiramos de Concilio, pero discrepamos de mucho de lo que se está haciendo en la actualidad. Por ejemplo: el 22 de junio el delegado declaró a Radio Martí que entre las cuestiones básicas estaba el romper la inmovilidad de Concilio con un paso audaz. Este habría sido la solicitud reiterada del permiso para celebrar el evento a través de una carta dirigida al presidente Castro. ¿Dónde está la audacia? ¿Dónde la legalidad a la cual se refirió Morejón Almagro en sus declaraciones, si comprobamos cada día que la legalidad no existe para nosotros los opositores? No estamos de acuerdo en el Partido Pro Derechos Humanos en la mayor parte de la concertación democrática cubana con esos métodos. Ese permiso ya se solicitó desde 1995. No tuvo respuesta diferente de la represiva. Su reiteración es incurrir en métodos clásicos, para los cuales el gobierno ya está preparado".Según las noticias, Morejón Almagro hizo nuevas declaraciones el 23 de junio. Afirmó que no se le ponía término a la solicitud, por cuanto se consideró que "lo lógico sería cuando ellos lo entiendan", refiriéndose al gobierno. González Valdés y sus correligionarios discrepan. "Eso contradice el espíritu de Concilio, el cual era ir al evento con o sin permiso. Estábamos haciendo valer un derecho, un atributo de nuestra dignidad humana. Para eso no se pide permiso. Por lo tanto, no creemos adecuados esos caminos para una nueva etapa de Concilio".González Valdés y sus correligionarios son partidarios de una evaluación a fondo de lo acontecido entre el 15 y el 24 de febrero de 1996. Piden responder a estas preguntas, entre otras: ¿Participaron todas las partes involucradas en el evento? ¿Cuáles tareas se revisaron bien y cuáles mal? ¿Por qué? ¿Cómo lo hicieron los participantes?"Debe haber una purificación entre los integrantes originales del proyecto. No todos tuvieron voluntad de participar. Lo demostró lo ocurrido antes del 24 de febrero, así como las divisiones posteriores. Haciendo historia, el 19 de ese mes se emitió un documento, signado por importantes personalidades; no se entregó a los periodistas independientes, sino a las embajadas de la Unión Europea. En el mismo se dijo que no habría evento. Ricardo Bofill lo respondió recordando que esas personas no podían echar atrás porque no eran las facultadas. Sólo el secretariado y el Consejo Coordinador Nacional de Concilio Cubano podían hacerlo. Fue entonces que el 23 el señor Héctor Palacios Ruiz emitió una segunda declaración a nombre de esas instancias, donde se afirmó que posponer Concilio es nuestra mayor victoria. Posponer Concilio fue nuestra mayor derrota, y estamos sufriendo ahora las consecuencias".De acuerdo con González Valdés, Palacios dijo que esa declaración fue firmada por personas que hoy niegan haberlo hecho. Pero aún firmada, la declaración no fue válida. La rubricaron 21 de 28 posibles, según datos del opositor, de donde no se completó el fórum exigido por la letra y el espíritu del foro. "Hubo falta de voluntad, hubo traición y cobardía política. No estamos de acuerdo en participar en esta nueva etapa de Concilio junto a personas semejantes".Morejón Almagro atribuyó el revés del foro a la ola represiva gubernamental, considerada en medios de prensa como la mayor en la historia de la Cuba de Fidel Castro. "Discrepamos de esa apreciación --afirma González Valdés-- porque el 15 de abril de 1961 hubo 250 mil personas detenidas. Hubo muchos más que en los días de Concilio cuando el Partido Pro Derechos Humanos convocó a recibir a Mijail Gorbachev en la embajada soviética de La Habana. Aún en medio de la represión, lograron penetrar en esa sede 300 miembros del partido. Allí hubo una conferencia de prensa. Eso es historia".De ahí la purificación como necesidad primordial para González Valdés y sus correligionarios. Porque no sólo se sufre en la oposición por tragos amargos como el del 24 de febrero, cuando miles de opositores dispuestos a ir de cabeza para una cárcel quedaron "en tres y dos". También se padece por dineros perdidos e historias de medicinas para los presos de conciencia nunca llegadas a su destino. "Si el Partido Ortodoxo tuvo una escoba, nosotros, como estamos en período especial, buscaremos una penca de guano y comenzaremos a barrer. Si no barremos no seremos creíbles, y si no somos creíbles no podremos ser posibles, porque no es posible una democracia en Cuba si los que se dicen demócratas no son creíbles en ética y acción".González Valdés y sus correligionarios comparten una teoría sobre las luchas políticas pacíficas. De acuerdo con ella, en éstas se observan cuatro momentos: recolección de datos para demostrar la injusticia, negociaciones hacia el poder, autopurificación y paso a las acciones. Concilio, para ello, forzó el tránsito natural de una etapa a otra. De las negociaciones se pasó a las acciones. Y la vida puso las cosas en su lugar. Detuvo en seco al movimiento, aún ausente del acto purificador. Curioso, existe un dictamen olvidado de la Comisión de Etica de Concilio Cubano. Como si nadie quisiera mencionar sus disposiciones tan concretas sobre hechos casi delictivos.El movimiento 26 de Julio se autopurificaba a punta de pistola. Pero quienes pretenden traer a Cuba una cultura política de la no violencia y superar la tradición cubana y latinoamericana del culto a la actuación del revólver, sólo disponen de un recurso: la denuncia de cualquier injusticia, de todo acto de corrupción, ante la opinión pública. "Pienso en Vaclav Havel. Hemos de partir de hacer vida en la verdad. Nuestra vida de hoy estriba en la mentira. Si permitimos que dinero y medicinas desaparezcan, realizamos el deseo del gobierno, porque estamos haciendo vida en la mentira. Si alguien censura --¿Radio Martí?-- lo veríamos muy mal. Porque la verdad, por dura que sea, debe abrirse paso para dar al traste con un sistema cubano de apariencias".Cuando Lázaro González Valdés tuvo la oportunidad de leer el artículo "¿Agoniza Concilio Cubano?" dijo del autor: "Fue muy blando". Hoy quienes nucléanse alrededor del dirigente opositor y ante quienes rinde cuentas, ven en las acciones completas lo decisivo: un proyecto agrario del partido que liderea llamó la atención. En Santiago de Cuba, una idea coincidente en varios aspectos goza de una materialidad de unas cuantas hectáreas de tierra: la cooperativa de campesinos libres Transición. Y en La Habana, Lázaro González Valdés y sus correligionarios claman por la escoba de la autopurificación. En el oriente del país otros están envueltos en la acción directa. El mundo de las declaraciones rimbombantes parece quedar atrás, aunque la mayoría de los opositores califique el panorama de desolador, aunque parezca lejano el día en que esas palabras de Lázaro González Valdés sean lugar común: "Somos parte de la patria, somos parte de la nación cubana, y tenemos derecho a participar en la vida del país con nuestras ideas y proyectos".Los lectores interesados en comunicarse con Manuel David Orrio puede dirigir su correspondencia a: Requena #8 Apt. 4 (interior), entre Carlos III y Lugareño. Ciudad Habana 10600, Cuba. | ||
| TOP
|
WEB LINKS
|
SUBSCRIBE
|
SEARCH / BUSQUEDAS
|
ARCHIVES
|
WRITE TO US /
ESCRIBANOS
| ||
| CubaNet does not require sole
rights from its contributors. We authorize the reproduction and distribution of this article as long as the source is credited. CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores. Autorizamos y agradecemos la reproduccion de este material informativo, siempre que se acredite la fuente. | ||